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   Capítulo 3 Cambio de planes.

Solo fue una venganza Por Pep_cake Palabras: 15877

Actualizado: 2021-02-18 01:54


“En una escuela en alguna parte de los Estados Unidos. Un joven llegó armado y entró al plantel educativo y mató a dos profesores, hirió a veinte alumnos y a otros diez los mato y el resto quedaron sanos y salvo.”

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Las personas actualmente son seres que no les importa nada; son monstruos, bestias, animales que buscan aplastar a la persona más “débil” sin pensar en lo que pueda pasar después.Tristemente para algunas personas ¡LA VIDA DA MUCHAS VUELTAS! Ya que Raín me decía: “Gordo marisco, inepto, chupa nepe…” entre otros calificativos que no voy a mencionar. Y es gracioso, ya que, al verlo en un callejón oscuro, a las 3 de la tarde, a punto de hacer cosas con un asqueroso tipo, es satisfactorio, porque me voy a vengar y esto, es algo que voy a disfrutar.Mi cerebro en este momento es como una computadora, trabajando y modificando todo el plan de venganza que ya había formulado, para por fin tumbarlo del pedestal donde mucha gente lo tiene creyendo “que es un chico bueno”.Con cuidado saqué mi cámara y comencé a capturar varias imágenes que me ayudaran en el futuro a completar mi plan. Pero para asegurarme de que todo saliera mejor, saqué mi celular y grabé unos cuantos segundos, en buena resolución y enfocando muy bien su cara. Salí de ese lugar con cuidado de que me pudieran escuchar y al estar afuera, pude respirar con tranquilidad.Caminé a casa, pensando en todo lo que vi “¡Oh Dios!” no sé cómo expresar toda la incredulidad que siento. Nunca se me pasó por la cabeza que a él le gustaran ese tipo de cosas, estoy en shock todavía, esto es nuevo y no sé si fue algo caído del cielo para acabar con él o simplemente las cosas se me están prestando, “¿Allen sabrá de esto?” me lo pregunté, aunque no lo creo, porque él es muy “discreto” pero no lo sé, aunque tomaré esta oportunidad para fracturar su amistad.Aunque... cabe la remota posibilidad, la más mínima, ¿que él sea un ser incomprendido? o ¿que tenga algún extraño problema familiar? No, no, no lo creo, aparte de que no me importa.Camine muy despacio al divisar mi casa, respire con algo de dificultad, la nostalgia vino directo hacia mí y me dio una fuerte cachetada, me dieron muchas ganas de llorar. Una parte de mí ser, quiere estar acá, otra quiere irse a la ver** y no me gusta, tengo malos recuerdos de aquí y no quiero que esos recuerdos me impiden obtener lo que quiero. Al estar al frente de la casa de mis padres, observar la puerta, las manos me comenzaron a temblar al tratar de tocar el timbre “Respira” trate de hacerlo o por lo menos lo intente por un buen rato. Inhalé y exhalé, hasta sentirme más tranquilo, esperé un momento y con una de mi mejor sonrisa, coloqué mi dedo en el botón y lo presioné.— ¡Joven Philip! —La nana salió rápido al verme, esa mujer me abrazó con mucha fuerza, apretándose hasta quitándome un poco el aire—Estas, alto y muy guapo. Pareces un modelo—sentí un gran ardor en mis mejillas.—Si sigues diciendo esas cosas me voy a sentir muy avergonzado—ella volvió abrazarme.—Cómo no lo voy a decir, estás muy guapo mi niño. Te extrañe demasiado, ahora entra que tenemos invitados—ella agarró mi maleta y a empujones hizo que entrara a la casa.— ¿Hay visitas? ¿Qué clases de…?— ¡Señor! ¡Señora, llegó Philip! —grito muy fuerte, no dejándome hablar y estoy con la duda de: ¿Quién demonios está aquí?Mi papá fue el primero en llegar y abrazarme con euforia, siguió mi madre y después mi hermana. Verlos a todos después de un largo tiempo, se sintió gratificante, sentir el brazo de mi madre es muy hermoso. Me siento tan nostálgico, porque pasó un año desde que me fui, y ahora que regrese soy alguien diferente, con ideas diferentes, con una nueva personalidad.— ¡No sabes cuánto me alegra que estés en casa! —mamá comenzó a llenarme a besos.—A mí también me alegra mucho verlos. Pero la Sra. Lana dijo que alguien estaba en casa, ¿Quién es? —Mi papá, mi mamá y la Sra. Lana sonrieron.—Soy yo—reconocí esa voz de inmediato, abrí los ojos y un escalofrío recorrió mi cuerpo “Que no sea ella, que no sea ella, que no sea ella…” no es el momento indicado para que algunos de mis amigos me viesen “¡Carajos!” tengo que volver a modificar mi plan.— ¿Rosé?Nuestras miradas se encontraron y por un momento hubo un sin fin de emociones recorrer mi cuerpo, ella en su cara tenía una gran expresión de sorpresa, se quedó pasmada como si hubiera visto a alguien extraño. Rosé se acercó a mí muy lento, pasó su mano suavemente por mi mejilla.— Amigo… ¿Eres tú? ¿De verdad eres tú? — Todos nos miraron, sentí mis mejillas rojas por tantos ojos viéndonos— Lana, vamos a organizar los estantes, acompáñanos mi amor, vamos Mariana—de inmediato todos desaparecieron, dejándonos solos.—Han pasado muchas cosas y necesitamos ponernos al corriente—Rosé asintió sin quitarme los ojos para nada de encima.—Ya lo creo amigo—la sujete de la mano y subimos rápido a mi cuarto.Estoy que en cualquier momento se me sale el corazón por la boca, de lo nervioso que estoy, una de mis manos comenzó a sudar y por ende la otra y mi vergüenza aumento porque le estoy llenando la mano de sudor “Diablos, diablos, diablos… ¿Por qué tiene que estar aquí?” abrí la puerta de mi cuarto y los dos entramos.—Ya deja de mirarme así, me pones incómodo—me ignoró totalmente e intentó tocarme de nuevo, pero esta vez la aparte.— ¿Cómo quieres que no lo haga? Estas tan cambiado. Tu cara está súper limpia, tus poros se ven increíble, estás delgado y fuerte, ¡te volviste un hombre amigo!—¿Qué? ¿O sea antes no era un hombre? —Me crucé de brazos algo indignado.—¡No quise decir eso! Así que relájate—Rosé se sentó en la orilla de mi cama, me hizo un rápido escaneo de arriba hacia abajo.—Me estás incomodando, mujer—ella se echó a reír.—Es que estoy muy sorprendida. Pero lo que más me tiene impactada es el cambio que tiene tu personalidad, antes no me hubieras dicho: “Me siento incómodo” siempre solías bajar la mirada o de plano ignorabas todo—suspiré, para después regalarle una sonrisa, me acerqué a ella y me senté a su lado.—Rosé. Soy alguien nuevo y en cierta medida se lo debo a Rain, él me hizo cambiar y ahora que me veo distinto me voy a vengar de él, —se mordió la comisura de su labio inferior y colocó su mano encima de la mía.—En estos momentos como tu amiga debería decirte: “No lo hagas, está muy mal tomar venganza y no te llevará a nada bueno” pero da la casualidad, de que cuando te fuiste entró un chico llamado Ángel Brown. Ese pobre chico lo están abusando al igual que tú, además que él pertenece al club de matemáticas no lo ayuda mucho—las personas no cambian, nunca lo hacen. Él no aprendió su lección y ahora la agarro con otro, porque ya no estoy en su vida.—Tengo un nuevo plan en mente, tal vez sea algo cruel, pero es hora de bajar al rey de su trono…

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Días después….

Hace algunas semanas atrás hubiera estado eufórico, alegre, deseoso por pisar de nuevo mi antigua escuela, pero ahora el estómago me duele a más no poder, las manos me están sudando y creo que en cualquier momento voy a comenzar vomitar. Tantos recuerdos y la mayoría son más malos que buenos. Antes de llegar aquí la prima de Rose que es una maquilladora profesional, me ayudó a tratar granos y una piel áspera como antes. Los resultados realmente del maquillaje fueron muy buenos y más cuando coloqué mis antiguos lentes y me puse mis aparatos.—Mi prima hizo un gran trabajo—solo me bastó con poner un pie en la entrada, para que todos comenzarán a murmurar y decir cosas entre dientes.—“Irritante...”—Tranquilo, cualquier cosa, nosotros te defenderemos, no volveremos a cometer el mismo error de antes—Rosé me agarró del brazo y me sentí algo seguro (no mucho) pero lo suficiente, como para no salir corriendo por la presión.Los dos entramos al salón y fue como si fuera una celebridad, ya que todos afincaron sin ningún decoro sus miradas en Rosé y en mí “Lo que me faltaba” quería correr, pero Rosé m

e tiene bien sostenido para no huir y eso sorprendente como puede tener tanta fuerza.—¡Philip! —Gritó alguien en el fondo del salón.—No te preocupes, es Trébol— asentí con cuidado y con las miradas de todas puestas en nosotros, caminamos a donde está Trébol y él al verme este prácticamente se me lanzó encima.—Amigo, cuanto tiempo sin verte—sonreí apenado.—Perdón por no haber vuelto en todo este tiempo.—No te preocupes, yo tampoco hubiera...—ninguno dijo nada, pero es verdad, me fui y me olvidé de todos, a Rosé y Trébol les escribía poco, los quería alejar, para no recordar lo sucedido.—No nos pongamos tristes, lo importante es que estás aquí y que no te iras, ¿no es así? —les regalé una sonrisa a ambos.—Así es. Prometo permanecer con ustedes por mucho tiempo.

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Sobreviví a las dos primeras horas de clases y me sentí sumamente orgulloso, pensé que sería un poco más difícil, pero no fue así, no me he encontrado con Raín ni Allen desde que he llegado. Rosé y Trébol después de ir a comer me llevaron al salón del concejo estudiantil.—No estoy listo para estar aquí—traté de huir, pero me agarraron con mucha fuerza.—Tú no le tienes miedo, así que entra—Rosé y Trébol abrieron la puerta y me hicieron pasar.El salón está vacío, algunos de los chicos parece que no estaban y eso me relajo bastante. Observé todo el lugar, no en todo este tiempo había cambiado incluso mi escritorio, el cual sigue completamente igual y ubicado al lado de la oficina del presidente.—Es mejor que volvamos más tarde—le dije a los chicos.—Está bien—caminamos hasta la salida y antes de poder abrir la puerta alguien la abrió.—¿Raín? —Este al escuchar que lo nombre, dejó caer los papeles que estaba leyendo.Por un momento pude ver miedo en su mirada, combinado con sorpresa. Admito que me dieron ganas de matarlo, de ahorcarlo y dejarlo sin vida para luego tirarlo en algún lado. Alejando un poco mis instintos asesinos, levanté los papeles del suelo por él, su mirada no dejaba de estar encima de mí, me hacía sentir un poco incómodo.—Toma—él con algo de temor sostuvo las hojas, sus manos temblaban un poco y no sé si es por el miedo o por la sorpresa de que si aparecí y no hui—. Nuestra clase ya va a empezar, es mejor irnos y… Fue un gusto volver a verte, bueno creo...—le pasé por el lado y lo golpeé con mi hombro.Al alejarnos del salón del consejo, me recosté un momento de la pared, el aire se me está yendo, las imágenes se reparten una por una en mi cabeza como pequeños flashbacks recordando todo lo sucedido “¡Cálmate! ¡Cálmate! ¡Cálmate!” sé que es más fácil decirlo que hacerlo, pero no me siento preparado, todavía no lo estoy.—¡Trébol, Está teniendo un ataque de pánico, necesitamos llevarlo a la enfermería—Trate de decirle a Rose: “Qué no es necesario” pero las palabras no salen de mi boca!Los dos me agarraron y me hicieron caminar (muy a mi pesar) hasta la enfermería, allí la enfermera me ayudó a relajarme, a tomar un poco de aire, pero eso no quita el hecho de que lo vi, estuvimos frente a frente y no le vomite encima como creí que lo haría. La enfermera me permitió descansar un poco y me hizo un justificativo para las siguientes clases.Tanto que practique para este momento, para nada el pánico se apoderó de mi ser y casi me desplomo por culpa de mi debilidad.—Pensé que ya lo había superado—quiero llorar con mucha fuerza, pero si lo hago, todo mi maquillaje se arruinara—solo necesito un poco más de fuerza, solo un poco más.

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Abrí los ojos lentamente, los volví a cerrar y después los abrí de golpe, porque todavía estoy en la escuela y tengo clases.—Carajos...—me puse los zapatos rápidamente y antes de salir me acerqué a la enfermera—¿me puede decir que hora es? —Ella muy amablemente me sonrió.—Si, ya son las 4 de la tarde.—¿¡Qué!? Me perdí todo el primer día de clases—“Maldito Raín”—No te preocupes por eso, ya te di el justificativo, así que no habrá ningún problema. Recuerda que lo más importante es la salud—me sonrió y yo muy amablemente le devolví la sonrisa.—Muchas gracias por todo.—No te preocupes, ahora es mejor que vayas a casa—asentí y salí de la enfermería.Los pasillos de la escuela están tan solitarios, el silencio reina en todo el lugar, mientras una corriente fría atraviesa todo el lugar, las luces están algo opacas, el ambiente está perfecto para una película de terror y no me gusta para nada. Caminé hasta la sala de reuniones para ver si Rosé estaba allí, cuando me detuve un momento al escuchar a alguien llorar. Con cuidado y sin hacer mucho ruido fui a parar hasta los vestuarios de los chicos.—Odio repetir las cosas—“¿Allen?” Abrí solo un poco la puerta para ver lo que estaba pasando, para encontrarme a Allen sometiendo a un chico.—De...déjame ir por favor, te dije que no fue mi culpa—él pobre chico está llorando a cántaros, mientras que Allen lo tiene arrinconado en una pared (muy pegado a él y eso es raro) o tiene fuertemente agarrado de su cabello.—Eres un maldito llorón—soltó su cabello y le dio una cachetada.Mis instintos me gritan con fuerza: “¡Patea lo!” pero, aunque quiera, no puedo arruinar mis planes.—Te lo advierto Patrick, si la próxima vez me fallas en una tarea tan simple, juró que una cachetada no será lo único que te voy a dar—miré su cara de horror y me sentí tan mal, por no poder ayudarle.Allen se dirigió a la salida y yo rápidamente me alejé de la puerta, y fui al salón de música a esconderme. Esperé a que se fuera y creo que ahora estoy más furioso que antes. Salí del salón y fui a los vestuarios, el chico todavía llorando, con su mejilla hinchada, me acerqué a él y le extendí mi pañuelo.—Sécate las lágrimas—con mucho recelo me miró y con algo de timidez tomó el pañuelo y comenzó a limpiarse sus lágrimas.—Gracias...—verlo así me recordó a mí, y recordarme en ese estado me da rabia.—¿Podemos hablar?—Claro.Me senté en frente de él, lo observé por un momento y me sorprendió ver que su piel es súper pálida, sus ojos son de un color entre grises y azul, su cabello lo tiene algo largo y con forma de honguito, sus labios rosados (algo gruesos) su aspecto realmente luce como el de una persona frágil “Es adorable” fue lo primero en lo cual pensé.—¿Cuánto tiempo te lleva acosando? —Él tomó su bolso y se abrazó a él, mientras agachaba la cabeza.—Desde hace más de un año.—Entiendo. ¿él alguna vez te ha hecho algo más que solo golpearte? —Sé qué es una pregunta rara, pero vi algo en la mirada de Allen que no me gusto.—Pues, me ha insultado, golpeado, denigrado, esas cosas que hacen los matones como él.—¿Solo eso? —Él pareció confundido por mi pregunta—. Olvídalo, por cierto, ¿cómo te llamas?—Patrick y ¿tú?—Soy Phillip, Patrick, tal vez hayas escuchado algunas cosas de mí, pero ahora no quiero hablar de eso, yo necesito tu ayuda.—Claro, ¿cómo podría ayudarte? —Tal vez esto no sea una buena idea, pero yo siento que él puede ser esencial en todo esto.—¿Tú has escuchado hablar de mí? —Patrick asintió—. ¿Sabes quién fue el causante de mi accidente? —Él rápidamente negó—. Fue Raín, él fue el causante de todo—su cara reflejaba una expresión de sorpresa, mientras que en sus ojos podía ver algo encendiéndose—. Necesito apartarlo del pedestal que todo el mundo lo tiene postrado y para eso necesito tu ayuda, porque junto nos podremos deshacer de Raín y Allen, haré que todo el mundo descubra quien en realidad son, entonces, ¿me vas a ayudar? —Por un momento vi temor en su mirada, y lo entendí, yo también me he sentido así, pero después su mirada cambió por completo, dándome a entender de que si me va ayudar.—No estoy muy seguro de que esto sea una buena idea, pero te ayudare, estoy cansado de esos dos, ya no los soporto, así que te ayudare en todo lo que sea necesario—nunca me había sentido tan feliz como ahora.—Muchas gracias, de verdad muchas gracias y no te preocupes, sé que todo lo que vamos a hacer, saldrá muy bien. Dalo por hecho.

Continuará…

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