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   Capítulo 15 3 PASTILLAS Y UNA ALUCINACIÓN.

YUANFEN Por Anva_rs Palabras: 9928

Actualizado: 2021-02-28 23:01


-Vamos. - aliento a mis amigas.

Caminamos las cinco en una línea horizontal, como auténticas divas, tanto que la gente que conversaba nos miraba con envidia, una envidia que en ese momento, me gusto.

Llegamos a la esquina y comenzó la función.

-¡Neithan! Ya te extrañaba. - digo dulcemente haciendo que el grupo dejara de besar a las chicas, todos me miraban.

Demonios ¿En qué pensaba?...en mi mente sus movimientos no se ralentizaban a ratos y no me miraban con esas caras de sorprendidos y molestos.

-¿Qué haces aquí?.- me interroga Neithan confundido, sus manos continúan en la cintura de la pelinegra.

-Pues, es la mansión de Frederick y me invito a su fiesta.-respondo de lo más normal.

Me siento extraña, mi vista se distorsiona levemente de nuevo.

-No puedes estar aquí, regresa a tu cuarto.- me ordena serio, la chica con la que Neithan estaba me mira furiosa, todas las chicas me miran furiosas, mis amigas se quedaron sin decir una palabra detrás mío.

Vamos chicas, no me dejen sola.

-Relajante Neithan, sólo queremos pasar con ustedes en la fiesta.-habla Jailin pícaramente y James la mira serio supongo que para que no hable.

-No me des órdenes Neithan, no soy un simple juguete como esta chica.-señalo a la chica que se cuelga del cuello de Neithan, me mira furiosa, apuesto a que si tuviera un cuchillo ya me lo habría enterrado.

-Será un placer volver a hacerte la vida cuadritos, Andrea.-susurra la pelirroja con James.

¿De qué carajo esta habland--Entonces la recordé, ella estaba en mi anterior Instituto, ella había visto el vídeo, ella podía tener el vídeo en su teléfono y solo con aplastar un botón podía enviar ese vídeo a todo este Instituto y entonces mi vida sería una mierda, otra vez.

-Vámonos y que Andrea reflexione. - la pelirroja llama a sus amigas con una señal de mano.

Que control.

Me quedo inmóvil, las manos me sudan, mi pasado no podía revelarse aquí.

-¡Alto ahí zorra!.-la detiene Casy llamando la atención de la pelirroja.- No te atrevas a amenazarla, por qué juro que ahora mismo te enseño a respetar a mi mejor amiga.-alza la voz, desafiándola.

-¿Y qué? ¿Llamarás a tus padres para que luego vengan a recogerte?. -se pone una mano en el pecho fingiendo estar dolida - Aaah ahora recuerdo.-suspira con molestia.-Tus padres están muertos.-finaliza riendo - Sinceramente no los compadezco, también habría preferido la muerte a una hija como tú.

-¡Eres una prostituta barata!.-le grito en voz baja a la pelirroja en la cara, retrocede.

-Al menos yo lo hago por dinero y no por no...-antes de que siga hablando Dorian la sujeta del brazo con fuerza.

-Cierra la boca.- le ordena enojado, y mágicamente la pelirroja se quedó callada.

James tensa su mandíbula y mete sus manos en sus jeans, mientras nos mira en silencio, Neithan tenía una expresión de enojo y confusión en su rostro.

-Solo quiero que recuerdes algo Andrea.- la pelirroja me mira - No volverás a tener la vida de reina que tenías antes, lo juro.-dicho esto, Dorian la suelta, hace una mueca de dolor y se va con sus amigas, por suerte a nadie en la fiesta le importo nuestra conversación.

¡Casy! La miro y había lágrimas contenidas en sus ojos, esa perra había tocado su punto sensible, ¿Cómo es que la maldita se enteró?.

-Casy...- susurro, las lágrimas están a punto de caer.

-Tranquila Andrea, yo me encargo. –me asegura Dorian, entrelaza sus dedos con los de Casy y se la lleva de la fiesta.

Internamente le agradezco.

-Explícame que fue todo lo que dijo esa chica. – me ordena Neithan, está a unos cuantos pasos de mí.

¿Y ahora que se supone que haga? ¿Suelto toda la sopa aquí? ¿Le digo la verdad frente a todos?.

-N-no lo, no lo sé.-tartamudeo y me maldigo por ponerme en evidencia.

-No te creo. -dice Neithan con un tono frío.

-No me importa si no me crees. -le alzo la voz.

-¡Pues te va a importar!. - espeta. - Desde hoy vas a vivir conmigo. – sentencia autoritario.

-¡¿Qué?! No puedes hacer eso.-refuto agitada, estaba alterada de más por la pastilla.

-Eres menor de edad, puedo hacer eso, porque a mamá no le importamos una mierda y papá no pondrá objeciones. -explica acercándose para no tener que gritar, los dos estábamos un poco alterados.

-No puedo dejar a Casy sola. -excuso.

-Entonces ella también vivirá con nosotros. –añade de inmediato, por un momento pensé que fue un chiste, pero no, estaba muy serio para ser un chiste.

-No puedes hacer eso, ella no es tu hija.

-Sus padres me pusieron como su tutor legal por si algo les pasaba a ellos, así que tengo todo el derecho y tú ya no tendrás excusas.-explica, ahora con una sonrisa de victoria.

Me había ganado, pero ¿Por qué los padres de Casy dejaron a mi hermano como su tutor?.

-Nos vamos. -ordena Neithan agarrándome del brazo, pero yo no me muevo, estaba dispuesta a desafiarlo.

-James, tienes que hacer algo.-escucho susurrar a Jailin.

¿Qué? ¿Por qué tanta confianza con James? él solo la odiaba hasta hace unos días y ahora ¿Qué se supone que

son? es absurdo.

-Nos vamos.-repite Neithan ahora cargándome, grito, lo golpeo y nada.

-Adiós. -se despide James de Jailin con un beso en la mejilla.

¿Por qué tanta confianza? No lo entiendo ¿Por qué me molesta?.

-Adiós Andrea.-se despide Josi, Jailin y Abigail solo hacen un gesto con sus manos, yo me despido igual y dejo mi cabeza caer, rendida.

En unos minutos estábamos caminando hacia un Lamborghini dorado, y pensé que mi hermano era le había robado el auto a un multimillonario, pero no, él tenía las llaves y todo, me subió en el copiloto, y él se subió en el asiento del conductor, lo que me alarmó ya que mi hermano no sabía conducir, las puertas de la parte de atrás se abrieron, y entraron Hyung, Scott y James.

-¿Y Alex?.-le pregunto a Hyung de reojo.

Me sonríe y juro que veo una estrella en su frente.

-El Lamborghini plateado que está detrás de este es de él.-responde aun sonriendo ¿Cómo es que consiguieron Lamborghinis?, deberían compartirme el secreto, ni me di cuenta de que había otro Lamborghini atrás de este.

Entonces Neithan enciende el Lamborghini y yo rezo por mi vida y por la vida de los chicos que están sentados atrás, sin pensarlo y en apenas un segundo acelera como un loco y se pasa el límite de velocidad, yo estaba aterrada y después de media hora me sorprendió que ninguno de los tantos policías que vimos en la carretera no nos hubiera perseguido para detenernos, los policías se hicieron de la vista gorda ¿Por qué?.

-Deberías ir más lento Neithan.-le aconsejo con la voz temblorosa porque realmente estaba asustada.

-Tranquila, a esta hora no hay tantos autos, estaremos bien. –me asegura intentando tranquilizarme y fue cuando tuve una idea ¿Por qué mejor no me tomo otra pastilla? Quizá mi miedo se vaya.

Asiento y con cuidado de que mi hermano me vea saco una pastilla de las que había guardado en el bolsillo secreto de la falda, hice como si tosiese y me la tome.

Fue rápido, no creo que se hayan dado cuenta, pero luego me doy cuenta de que no fue exactamente mi mejor idea, empecé a temblar y luego vinieron las náuseas, intenté que no se notara mucho, me dormí un rato y luego desperté, Neithan alternaba su vista entre la carretera y yo.

-¿Cuantas te has tomado?.-pregunta James con ¿Preocupación?.

De todas maneras me exhibió ante mi hermano.

No recordé cuantas tome, mi cabeza daba vueltas, distorsionando lo que veía frente a mí, no era algo agradable, revise mi pequeño bolsillito escondido y ya no me quedaban pastillas.

Eso significa que cuando dije que tomaría una en realidad me tome dos y la que tome en la fiesta.

-Tres.-me río como maniática, no sé porque, solo no puedo contener la risa.

-¡¡¿Qué es lo que está pasando Andrea?!! ¿Desde cuándo te drogas?-pregunta Neithan Furioso, sus nudillos están blancos sobre el volante.

-No fue mi intención. - exclamo riendo.

-¿Sabes? lo que te dije en tu cuarto, que estoy orgulloso de ti.-golpea el volante con la palma de su mano - Es mentira, prefiero a la niña que eras antes de que me fuera.

Auch, algo dentro de mí se había roto con esas palabras, me dolió incluso físicamente.

-Hermano, tú no me conoces, no tienes una...-cierro los ojos con fuerza - Idea de todo lo que pasó el año que te fuiste. -recalco con un tono fuerte y melancólico.

Maldice en voz baja y se estaciona con brusquedad, lo que hace que me golpee levemente la frente.

-¡¿Estás loco?! ¡¿Acaso quieres que muera?!.-le pregunto altaneramente entre risas.

Ya no me reconozco, esta no soy yo, será mejor que me calle.

Entonces escucho como se cierra la puerta del conductor, Neithan había salido del auto ignorando mis preguntas, Hyung y James también salieron sin decir nada, ahora solo estaba yo en el auto, y me sentí muy estúpida, porque estaba alucinando que había un jardín enorme con cuatro guardias en cada esquinas, en la mitad había una mansión, más grande que la de Frederick, salí con mucho cuidado del auto ya que no sabía si estaba pisando tierra, y con el mismo cuidado camine hasta la mansión.

Golpee la puerta y una señora canosa me abrió y me mostró una gran sonrisa, me dejo pasar y en cuanto entre observe el lugar, el suelo era blanco, todo era blanco, entonces la señora canosa me llevo a otra sala, allí estaba Neithan sentado con una pose de mafioso, tenía las piernas un poco abiertas y sus brazos estaban apoyados en las braceras de un mueble individual, su cabeza estaba un poco inclinada a un lado y me veía con decepción, lo que me dolió a pesar de estar drogada al punto de confundir un árbol con una persona o una persona con un árbol, en fin, mi hermano con un movimiento de mano le ordenó a la señora canosa que se fuera.

-Te enseñaré tu cuarto porque estoy seguro de que si intento razonar contigo en ese estado, lo tomaras como una broma.-me recrimina, se pone de pie y lo sigo, subimos las gradas para el segundo piso y caminamos de largo en un pasillo.

Todo se ve y se siente tan real ¿Es realmente una alucinación?.

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