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   Capítulo 7 Un problema inesperado

Al Faro del Amor Por Luciana Palabras: 6653

Actualizado: 2019-05-21 00:21


No esperaba que su advertencia no le hiciera nada, entonces tendría que ponerse más serio.

"No, sé que tienes formas para hacerme que baje del coche pero, no nos hemos casado todavía, eso significa que todavía no le dije 'sí' a mi madre, entonces, no he dicho ninguna mentira".

Hiram cerró la carpeta que tenía en su mano y dijo fríamente a Carl, "Arranca el coche".

Era cierto, el tiempo de Hiram era mucho más importante que el de ella, tenía una reunión urgente nada más llegar a la ciudad, era cierto que no podía perder más tiempo.

Durante el camino, ninguno de ellos habló, como si fueran enemigos.

Aparte de una llamada, no ocurrió nada en especial. Rachel por fin podía comprender el significado de las palabras "pagarás las consecuencias", que había dicho la otra vez. El hombre era frío como el hielo, podía congelar una ciudad entera con su frialdad.

Rachel era todo lo contrario, era una persona muy alegre, pero al lado de un hombre como este, comenzó a sentirse fría. Pero sin embargo, ella era también un tipo duro.

Estaba claro que Hiram no la iba a llevar a casa, simplemente llevó a Rachel a una parada de autobús.

En los días siguientes, Rachel estaba ocupada todos los días en el trabajo, se olvidó por un momento las cosas infelices. La cita a ciegas que tuvo con Hiram fue la peor de toda la historia. Desde el principio ya había perdido la iniciativa, e incluso en ningún momento la consiguió, esto hizo que ella se sintiera impotente.

Hasta que...

Como hoy salió temprano del trabajo, cuando regresó Rachel estaba muy cansada, entonces se tumbó en el sofá sin querer moverse, pero minutos después sonó el teléfono.

"Rachel, ¿ya has terminado de trabajar?", era una llamada de su madre.

Al mismo tiempo que hablaba con su madre, Rachel se estaba estirando en el sofá, "Sí, acabo de volver del trabajo, ¿no has vuelto todavía a casa?"

"Estamos en un período muy importante, no puedo volver ahora mismo. Ah por cierto, estos días, he ido todos los días a la casa de tu tita Rong, ella también quiere que os caséis pronto, ¡la fecha de boda la tenemos ya decidida y va a ser el día ocho del mes siguiente!" Fannie lo dijo de forma muy contenta.

Rachel, al oír las palabras de su madre, se levantó rápidamente del sofá y comenzó a gritar: "¡Espera, espera, espera! ¿Tan pronto? ¿Qué es lo que ocurre? "

"¿Por qué te sorprendes tanto? Tarde o temprano os vais a casar. Ya has visto a tu suegra y además, también es una promesa que hizo tu bisabuelo con la familia Rong, casarte con Hiram es algo que tarde o temprano va a pasar".

"Eso lo sé, pero todavía no he visto al tito Rong. ¡Madre! ¿Por qué tienes tanta prisa? Te dije que me esforzaré, ¡pero por favor dame tiempo!" Rachel al oír que se tenía que casar con el hombre le puso los pelos de punta.

"Qué tonta eres, ¿crees que no lo sé? Cuando volviste a casa te mandé la dirección de la empresa de Hiram, ¿has ido a buscarlo acaso? Da igual lo que digas, pero esto ya está decidido, ya sabrás lo que tienes que hacer". Al terminar, Fannie colgó el teléfono.

Rachel se tumbó en el sofá de nuevo, sintiéndose paralizada, con la mente súper liada mirando al techo.

Para ella Hiram era como un lobo, que no tenía piedad con nadie, tampoco sabía cómo tratar de manera tierna a una dama. Desde el día q

ue se subió a su coche ya sabía que tenía que mantenerse alejada de él o si no acabaría muy mal. No podría seguir así, tenía que pensar en algún plan para resolver la dificultad, o si no acabará mal de verdad.

"¿Hola? ¿Es la secretaria del Señor Rong? ¿Si él tiene tiempo ahora?, tengo que decirle una cosa urgente". Rachel llevaba buscando mucho tiempo el número de la secretaria de Hiram, "Solo un minuto, ¡de verdad tengo que decirle una cosa muy importante! ¡Hola! ¿Hola?"

El teléfono se colgó, esta secretaria no le hizo ni caso, entonces, ¿por qué su madre le había dado este número? Ahora parece que Hiram lo tenía todo preparado.

Al día siguiente, Rachel pidió medio día de descanso para ir a la empresa de Hiram.

Debido a que no sabía a qué hora trabajaba Hiram y además sabía que no le iban a dejar a entrar, por lo que la mejor forma era esperarlo en la entrada de su empresa.

Sobre este asunto, Rachel pensó que tenía la necesidad de hablar con él seriamente, ya que era una cosa de dos personas.

Muy puntual, justo a las ocho de la mañana, Rachel vio al lujoso Maybach. Se apresuró para acercarse al coche y vio a Hiram bajarse del coche.

"Hiram..." Ella corrió hasta frente de Hiram y dijo: "¿Me puedes dar un segundo? Tengo que hablar contigo de un asunto importante".

Hiram frunció el ceño al ver a la mujer que lo tenía delante, se apartó de ella y comenzó a caminar con grandes pasos.

"No tengo tiempo".

Rachel se dio cuenta de que Hiram era como una pared de hierro, nadie podía entrar en el corazón de él. Para él, solo le importaba el negocio, no había nada que podía frenar sus pasos.

Justo cuando quiso hablar de nuevo, vio a dos hombre acercarse a Hiram. Uno de ellos llevaba una gorra, tenía el cuerpo hinchado, como si llevara algo pesado dentro, y el otro hombre, se acercó directamente a Hiram, pero fue impedido por sus guardaespaldas.

Rachel estaba un poco contenta, parecía que Hiram tendría problema esta vez. Por fin, por fin le podía dar una lección a este hombre.

"¡Señor Rong! ¡Cuanto tiempo!" El hombre llevaba una camiseta antigua y rota, tenía una cara malvada, no parecía un buen tipo, "¿Sabes quién soy? ¿No me digas que no te acuerdas de mí? Soy Jay Zhong", el hombre dijo, "Señor Rong, ¿sabes cómo me he pasado este mes? ¡En la calle! ¡Como un vagabundo!"

"Esto es la ley del mundo de negocios, si has perdido, has perdido. ¿Por qué no sentiste pena por las empresas que venciste?" Hiram tenía una buena memoria, estaba claro que no se había olvidado de este hombre, era el jefe de una empresa de construcción que había invertido todo el fondo de la empresa en un proyecto y fracasó por la competencia en el mercado.

La empresa de la familia Rong era una de las más conocidas, era normal que tenía tantos enemigos y competidores.

"¡Pena tu madre! Si no fuera por tu familia, ¿crees que podrás seguir vivo?" El hombre comenzó a gritarle y comenzó a escupir.

Rachel se asustó un poco, se puso detrás de Hiram en silencio, ya que delante de él había guardaespaldas, aunque entrara en pelea, no le causaría daños.

"¡Neil! Dale una paliza".

El hombre dio una orden a la persona que estaba detrás de él. Tras decirlo, el hombre llamado Neil metió la mano en el bolsillo y sacó trozos de piedras y comenzó a lanzarlas hacia Hiram.

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