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   Capítulo 355 Buscando pruebas

Al Faro del Amor By Vegetable Palabras: 9056

Updated: 2019-08-13 09:11


"¿Hay alguien en casa?", gritó Rachel mientras golpeaba la vieja puerta adornada con pinturas de dioses.

Como nadie salió a abrir, volvió a llamar gritando: "¡Hola! ¡Hola! ¿Hay alguien en casa?".

Carl también salió del auto y la ayudó: "¿Hay alguien allí?".

Al rato, dijo: "No creo que haya nadie viviendo aquí ahora, Rachel". Intentó empujar la puerta y para su sorpresa, se abrió.

Rachel notó las telas de araña en el marco que dejaban claro que esta casa no había estado ocupada durante algún tiempo. ¿Pero por qué el abuelo Richard le dijo que seguía viviendo allí?

Entró y vio que había ollas y sartenes en la cocina, en el dormitorio, las colchas y el colchón estaban amontonados sobre la cama pero no había nadie.

"Rachel, creo que se ha mudado y que tal vez los aldeanos, incluido tu abuelo, simplemente no se han dado cuenta", especuló Carl.

Rachel pensó por un momento y dijo: "Supongo que sí, quizá no quería que la gente lo supiera y se fue en secreto. Y creo que no hace tanto tiempo, mira las telarañas, no son tan viejas, además solo hay una fina capa de polvo en la mesa. Probablemente se acaba de mudar, tal vez unos días atrás", concluyó sin poder evitar suspirar.

Solía venir aquí y quedarse unos días con Fannie, de vez en cuando, por lo que podía adivinar que Dave se había marchado a otro lugar.

Eso le hizo pensar que tal vez se enteró de que ella vendría y quiso evitarla deliberadamente.

"¡Rachel, he encontrado un teléfono aquí en la mesa!", gritó Carl desde el otro lado de la habitación mientras lo tomaba en sus manos y lo desbloqueaba. Al ver que la pantalla se encendía, dijo: "Nos han comentado antes que este hombre no tenía nada, ¿pero no te parece extraño que haya dejado un celular que funciona perfectamente? ¿Uno que puede emitir llamadas?".

Rachel le quitó el celular y descubrió que no había ninguna tarjeta SIM dentro y estuvo de acuerdo con él. Dave debía haber conseguido un teléfono nuevo, de lo contrario no dejaría este. Sólo tenía sentido si hubiera conseguido uno mejor.

"Llevemos esto con nosotros y veamos si podemos encontrar alguna información útil", dijo Rachel suspirando: "Parece que hemos venido hasta aquí para nada. Sabía que vendríamos a por él, así que se fue".

Carl puso el teléfono en una bolsa y dijo: "Sí, ¿pero a dónde crees que podría ir, Rachel? Está solo y tiene unos cincuenta años, no tengo idea de a dónde ha podido marcharse. Mira esto, apuesto a que no tiene dinero para pagar un sitio mejor donde vivir. Sin contar que si se hubiera ido hace varios días, necesitaría pagar comida y alojamiento".

Observó detenidamente la casa y el único aparato eléctrico que encontró fue un televisor en blanco y negr

en la madre de mis nietos! Es simplemente demasiado. ¡No puedo aguantarlo!".

Gavin respiró hondo para calmarse antes de continuar: "¿En qué estaba pensando tu madre? ¿Alguna vez pensó en lo que nos pasaría? Durante los últimos cuatro años, traté de dejarlo ir y fingí que no ocurría nada malo, traté de persuadirme para seguir adelante, pero fue simplemente imposible. Era demasiado doloroso. No puedo hacerme a la idea de verlas a ti y a tu madre delante de mí ya que cada vez, me recuerda lo que sucedió en el pasado y a mi hermana menor. Rachel, ¡me odio a mí mismo por meter a tu madre, la abuela de mis nietos, en la cárcel! Pero no tengo otra opción, lo prefiero a vivir en la miseria y torturarme por dentro día y noche. Solo puedo vivir en paz mientras tu mamá pague por lo que hizo".

Al ver la determinación en su rostro, los ojos de Rachel se pusieron rojos y le preguntó: "Papá, ¿quiere decir que no hay posibilidad de que libere a mi madre? ¿Y que recordará el pasado siempre que ponga sus ojos sobre mí? En ese caso, ¿quiere que me vaya de esta casa para siempre?".

Gavin respondió en voz baja y sin abrir los ojos: "Desafortunadamente, eso es correcto. Puedo dejar libre a tu madre y rechazar todas las pruebas que la señalan pero con la condición de que ambas se marchen, y nunca vuelvan a la Ciudad H. ¡Que no te relaciones de nuevo con esta familia y que abandones a mi hijo para siempre!".

No planeaba matar a Fannie, pero solo podría vivir en paz si no aparecían jamás delante de él. Esta era la manera de ayudarlo a superar el horror de perder a su hermana.

Secándose las lágrimas de sus mejillas, Rachel sonrió levemente y preguntó: "Papá, mire, puedo irme si estoy sola, ¿pero qué hay de mis hijos, Jonny y Joyce? Si me voy, tendré que llevármelos. ¿Ha pensado en eso?".

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