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   Capítulo 95 Una separación y una reconciliación.

Enamorada del abogado Por Bai Cha Palabras: 7580

Actualizado: 2019-04-04 07:52


Leandro notó que algo no estaba bien con Luna, "Luna, ¿qué pasa contigo y Samuel?". Luna se puso más pálida ante su pregunta inquisitiva.

"Por favor, ¿puedes transferir algo de dinero a mi cuenta? Mi teléfono se rompió. Necesito uno nuevo. Te contaré todo más tarde". Ella lo estaba llamando desde una cabina telefónica. No había privacidad.

Leandro contuvo su ira, "Está bien, te transferiré algo de dinero. Pero llámame en una hora".

Luna suspiró al colgar el teléfono. Luego se fue al centro comercial.

Le tomó media hora llegar allí. Sacó su única tarjeta bancaria y comenzó a buscar un cajero automático.

Las lágrimas brotaron de sus ojos cuando vio que Leandro transfirió un millón a su cuenta.

Sacó algo de dinero, lo puso en su bolso y se fue a comprar un teléfono.

En el minuto 58, finalmente logró llamar a Leandro con su nuevo teléfono.

"Leandro, soy yo". Caminaba lentamente por la calle fuera del centro comercial.

"Dime lo que pasó, ahora". Leandro estaba reservando un billete de avión en línea. Él debía volver para ver qué era lo que sucedía.

Luna levantó la cabeza y limpió las lágrimas que salían de sus ojos. "Nada serio. Acabo de tener una pelea con él". Temiendo que Leandro no le creyera, añadió rápidamente: "Tengo la tarjeta de Samuel conmigo. No tiene límite de crédito. Pero estoy enojada. Por eso no quiero usar su dinero".

Ella no le dijo que se estaban divorciando. Su hermano mayor se encontraba en el extranjero. Así que no quería que se preocupara demasiado.

"¿Por qué te peleaste?" Era bastante normal que una pareja se peleara de vez en cuando. Pero la seriedad dependía del por qué se hubieran peleado y de las consecuencias que éstas traían. Leandro sintió que su hermana le estaba ocultando algo.

¿Por qué se pelearon? La pregunta le recordó a Luna a Emma y Catalina Gu, y a su suegra. Ella respondió: "Nos peleamos por cosas sin sentido. Los dos tenemos diferentes caracteres. Nos peleamos por algunos desacuerdos".

Leandro no creyó ni una palabra de lo que decía.

"Ya veo. Ponte en contacto conmigo si hay algo más en lo que pueda ayudarte". Colgó el teléfono y marcó el número de Samuel.

Pero lo único que escuchó era el mensaje de la línea ocupada.

Leandro estaba molesto. No tenía

es legítimo". Él la acercó para enfrentarlo.

Luna miró hacia otro lado y desvió la mirada.

"Compartimos la misma cama pero amamos a otras personas. ¿Qué sentido tiene todo esto? ¿Por qué el señor Shao es tan obstinado?". Había un toque de ironía en su tono.

Él ignoró eso y la besó en sus labios. "Vuelve a casa conmigo".

Pero Luna, enojada, se limpió los labios con su mano, como si algo sucio la hubiera tocado. Los ojos de Samuel se oscurecieron al ver eso.

Cuando ella bajó la mano, Samuel la abrazó con fuerza y comenzó a besarla intensamente.

Las manos de Luna lo golpearon con fuerza en el pecho, pero a Samuel no le importó, obligándola a acercar a la puerta de la habitación detrás de ella.

Samuel estiró la mano, abrió la puerta del dormitorio y entraron a su mundo secreto.

La cama, de menos de dos metros de ancho, estaba cubierta con un juego de sábanas rosado y blanquecino de cuatro piezas, al lado de la pared.

Dos de las fotografías de Gerardo estaban sobre su tocador.

Ella se cayó a la cama. Y un ambiente romántico se propagó.

La mano de Samuel acariciaba la parte baja de su vientre. Luna tembló y de repente se dio cuenta de lo que estaba pasando. Ella empujó a Samuel con todas sus fuerzas, y lo miró sin aliento, "¿Y ahora qué? ¿Será que el accidente de la señorita Gu le ha impedido satisfacerte y por eso has venido a mi?". ¿Qué se creía que era ella?

Samuel no respondió. Se quitó la chaqueta, la aventó en el sofá junto a él y se desató la corbata.

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