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   Capítulo 803 Quiero una parte de la propiedad familiar

Respira Conmigo Por Bai Cha Palabras: 7552

Actualizado: 2020-01-14 00:02


Carlos le entregó su abrigo y equipaje a la criada. Observó que su hijo cada vez se parecía más a él y luego respondió inexpresivo: "¿Qué pienso? ¿Crees que lograrás que tu viejo compre un multifuncional? Te diré algo: Dime para qué necesitas uno. Hasta puedes hacerme una propuesta. Si entiendo tus razones, te lo compraré. ¿Qué te parece?".

Con obediencia, Matthew subió a escribir la propuesta.

Justo en ese momento, Terilynn abrió la puerta de la casa, entró corriendo y le dijo con entusiasmo: "¡Papá, finalmente regresaste! ¿Me das una de tus tarjetas de crédito? Quiero comprar una cámara nueva. Sólo tendré que apretar un botón y saldrán fotos maravillosas. Es la mejor y la más moderna, y sólo cuesta unos cientos de dólares. Sólo quiero un millón. ¡Por favor, papi!". Parpadeó varias veces y lo miró con amor.

"¡Claro!", Carlos accedió de inmediato.

Matthew se detuvo en seco y esperó a que Carlos continuara. Lo que escuchó a continuación le rompió el corazón.

Con una sonrisa, el hombre le entregó una tarjeta bancaria a Terilynn y dijo: "Ahí tienes cinco millones. ¡Ve a comprarla! Si quieres algo más, pídemelo".

De puntillas, Terilynn abrazó con alegría a Carlos y le besó la mejilla varias veces. "¡Gracias, muchas gracias! ¡Eres el mejor papá del mundo!". Lo mejor sería que Carlos permitiera que Tayson se casara con ella. Así su vida sería perfecta.

Pero ella no se atrevía a pedírselo.

"¡Vaya!". Matthew resopló, se volteó y subió las escaleras.

Estaba acostumbrado, pero aun así seguía doliéndole.

Tendría diecinueve años y se graduaría en dos meses. Después de eso, se iría tres años a estudiar a los Estados Unidos. Al regresar, tomaría el control de Grupo ZL, ¡así su padre, tendría que pedirle dinero todos los días!

Al subir, vio que Debbie buscaba algo. Ella lo vio y le dijo: "¡Hola, Matthew! ¿Viste mis pulseras?".

Matthew no sabía de qué estaba hablando. Sacudió la cabeza y respondió: "No".

"¿Cómo? Eso es raro, ¿Adónde estarán? Por cierto, ¿por qué te quedas ahí parado en la puerta, Matthew?". Debbie miró a su hijo confundida.

Cuando Carlos subió, Matthew lanzó una mirada casual a su padre y dijo con calma: "Mamá, quiero una parte de la propiedad familiar". Carlos le había dicho que sólo

Debbie de que todo estaba bien, así que Matthew regresó a su habitación para escribir la propuesta.

Una hora después, se resolvió el problema de Evelyn. En realidad, sólo les había tomado media hora. Lo que los retrasó fue que el estudiante universitario que había ayudado a la anciana con su mochila no dejaba de agradecerle una y otra vez a la hija de Carlos. Insistía en preguntarle quién era y cómo podría encontrarla en el futuro.

Al final, el chico dejó de llorar cuando Tayson le dio su número.

Evelyn regresó a la casa de huéspedes y miró a la puerta opuesta a la suya. Sabía que era la habitación de Sheffield.

Después de una breve pausa, Evelyn regresó a su habitación. Se sentía un poco culpable.

Evelyn no salió y comió en su habitación. A la mañana siguiente, fue a la plantación de té para recoger hojas.

Este lugar era famoso por contar con cierto tipo de té de oolong. El cual era muy diferente al de Tieguanyin, tanto en apariencia como en sabor.

La noche anterior llovió copiosamente. Así que el aire en la plantación de té era más fresco. En cuanto Evelyn recogió una canasta, un grupo de personas llegó también para recolectar hojas de té.

Ella no lo notó hasta que alguien gritó: "¿No es esa tu amiga, Dr. Tang?".

Al escuchar eso, Evelyn volteó. Era Sheffield, se estaba atando los cordones de sus zapatos. Él levantó la cabeza y la miró. Su mirada era de emoción, así que rápidamente se ató los zapatos y corrió hacia ella. "¡Vaya, qué coincidencia!", dijo.

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