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   Capítulo 918 ¿Eres un animal

Respira Conmigo Por Bai Cha Palabras: 7628

Actualizado: 2020-02-21 00:21


En mitad de la noche, Sheffield entró en la habitación con el teclado, temblando de frío. Cerró las cortinas y se quedó de pie junto a la cama mirando a Evelyn, que estaba lánguidamente apoyada contra la cabecera. Él dijo entre arrullos, "Mi reina, ya he terminado de decir 'guapa' mil veces. ¿Puedo meterme en la cama ya?".

Intentando contener su risa, ella dijo, "No, aún no puedes".

"¿Qué? ¿Por qué?".

"Dúchate primero. Luego puedes dormir".

"Como tú digas, mi reina...", dijo con un suspiró y arrojó el teclado al sofá del rincón. Lentamente, arrastró sus pies al baño.

Después de una rápida ducha caliente, se secó el pelo y se dejó caer en la cama, desnudo. Antes de que ella pudiera escapar, él la envolvió en sus brazos.

"¡Tengo sueño! Déjame en paz", advirtió ella.

Sheffield no respondió. Solo la abrazó más fuerte contra su cuerpo.

Evelyn lo pateó con fuerza. "Para ya. Quiero dormir".

Él no dijo nada, pero no podía apartar las manos de ella, se deslizó por completo bajo la colcha silenciosamente y se tumbó sobre el pecho de Evelyn.

Ella sintió su calor, pero también tenía mucho sueño. No había dormido bien en los últimos días porque estaba preocupada por Sheffield. Y ahora estaba exhausta después de que él la torturara en el club nocturno. Tenía la intención de hablarle sobre Napier esta noche, pero ahora tampoco tenía energía para eso.

Evelyn dio unas palmaditas en la colcha sin mirar. Por el tacto, le pareció que le había acertado en la cabeza. Pero a ella no le importaba. Le dijo entre murmullos, "Sheffield, compórtate antes de que te mate".

Estaba tan cansada que su tono no sonó tan amenazante como quería. Más bien sonó como una advertencia seductora.

Viendo que Sheffield no tenía intención de apartarse, Evelyn perdió los estribos y volvió a darle una patada.

De mala gana, él salió de debajo de las sábanas haciendo un puchero. Cuando vio que estaba dormida, sonrió y pensó, 'Te dejaré dormir tranquilamente, pero solo esta noche'.

En la mansión de la familia Huo

A diferencia de Sheffield, que descansaba plácidamente con su novia en brazos, Matthew estaba haciendo todo lo posible para romper el sistema de seguridad de red del Grupo ZL.

Fue fácil romper la primera y la segunda capa de defensa, pero

nte en la cama y sintió un cálido aliento en la cara, abrió los ojos y vio una brillante sonrisa en el rostro de Sheffield. "Estas despierta. Buenos días, cariño", dijo él, plantándole un suave beso en sus labios.

Evelyn cerró los ojos perezosamente y preguntó, "¿Qué hora es?".

"Las diez y media".

La mujer abrió los ojos de golpe. "¡Diez y media!".

"Sí". Él adelantó sus manos hacia su cara y ya estaba a punto de darle un beso apasionado cuando Evelyn le empujó. "Tengo que ir al trabajo. Hoy tengo asuntos muy importantes".

Cuando se sentó en la cama, Evelyn se dio cuenta de que Sheffield ya estaba vestido con una camisa blanca informal.

Él había estado acostado en la cama, mirándola dormir. Apoyando la cabeza sobre el codo, la miró y dijo, "Está bien. Me pregunto si se me concedería el honor de cenar con mi bella reina esta noche".

"Te llamaré después del trabajo", dijo Evelyn mientras salía de la cama.

"Está bien".

Cuando entró al baño, Sheffield miró su foto en la pared y exclamó en voz alta, "Mi novia está cada vez más buena. Pero el mérito es mío, porque el amor es el mejor producto de belleza". Él siempre le mostraba su amor con acciones.

Justo en ese momento, la voz enojada de Evelyn llegó desde el baño. "¡Sheffield Tang!".

"¿Sí, cariño?". Saltó él de la cama y corrió hacia el baño.

"¿Eres un animal?", gritó la chica. Él redujo la velocidad, se paró justo afuera de la puerta y sonrió.

"Podría ser más que un animal. ¿Pero tienes tiempo para averiguarlo?".

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