ManoBook > Romances > Respira Conmigo

   Capítulo 937 A él le gustan mucho los niños

Respira Conmigo Por Bai Cha Palabras: 8760

Actualizado: 2020-02-27 00:32


"Hola". Evelyn estaba jugando en su teléfono, así que cuando Sheffield la llamó, contestó rápidamente.

Al oír su voz suave en la silenciosa habitación, Sheffield sintió una cálida ola extendiéndose por su pecho. "Eve, necesito verte", dijo Sheffield con la voz ronca.

"¿Ahora?". Evelyn se volvió para mirar a Savannah, que estaba sentada a su lado. No había visto a Savannah en mucho tiempo y estaba disfrutando de estar con ella y ponerse al día de sus cosas.

"Sí, ahora". Sheffield no pudo esperar ni un segundo. Tenía el corazón desbocado.

Evelyn todavía no quería despedirse de Savannah. "Ahora no me viene bien. ¿Qué tal mañana? Es que estoy con Savannah", dijo haciendo un mohín.

"Oye, si tienes que irte, hazlo. Recuerda, estoy de vuelta en la ciudad para quedarme, así que ahora podemos vernos cuando quieras. No me importa. De verdad. Puedes dejarme en mi casa y hacer lo que tengas que hacer", ofreció Savannah.

Evelyn dudó un momento y luego asintió con la cabeza. "Bueno. Pero primero tengo que llevar a Savannah a su casa. ¿Dónde quieres que nos veamos?", preguntó Evelyn.

"Cualquier lugar me parece bien", respondió Sheffield.

En ese momento, Evelyn se dio cuenta de que algo le pasaba. Pero ella no podía preguntarle en este momento, no con Savannah allí. Y también porque estaba allí su amiga, Evelyn era demasiado tímida para sugerir que podía ir al apartamento de él, por lo que dijo, "Está bien. Te llamo cuando termine".

"De acuerdo".

Después de finalizar la llamada, Evelyn miró a Savannah, que estaba sonriendo. "Evelyn, estoy tan contenta de que hayas conocido a un hombre que te gusta de verdad".

No sabía si Sheffield realmente amaba a Evelyn, pero no le cabía ninguna duda de que su amiga estaba colada por él. Cuando ella respondió a su llamada casi resplandecía. En un instante se puso de un humor radiante. Evelyn había cambiado muchísimo. Estaba irreconocible.

Comparado con lo distante que era antes, ahora se mostraba tierna y recatada.

Evelyn bajó la cabeza y dijo tímidamente, "Gracias". Ella misma se alegraba de haber conocido a un tipo como Sheffield. Agarró las manos de su amiga y le dijo, "Savannah, créeme. Algún día tú también conocerás al hombre adecuado para ti".

Savannah bajó la cabeza y miró hacia sus piernas negando con la cabeza. 'Hasta mi propia madre me detesta. Ningún hombre se enamorará de una lisiada', pensó con amargura.

Cuando Sheffield salió del café, vio a un grupo de personas que salían de las oficinas del Grupo Theo. En lugar de meterse en su coche, cruzó la calle para ver mejor.

Eran unos cuantos hombres escoltan

uesta y Sheffield se volvió para irse.

Entonces el hombre de repente empezó a correr hacia él. Era más rápido de lo que parecía. Atravesó los arbustos y se abalanzó.

Sheffield ni siquiera tuvo tiempo de regresar a su auto, aunque tampoco era esa su intención. Agarró el brazo del tipo e intentó desviar el ataque.

El hombre reaccionó y dio un salto giratorio que Sheffield esquivó retrocediendo. El hombre aterrizó con destreza. Sheffield se dio cuenta de que se enfrentaba a un artista marcial.

Aquello hizo que dejase de lado cualquier distracción y se concentrase en su enemigo.

Cada vez que atacaba, su daga buscaba el corazón de Sheffield. Pero Sheffield logró esquivar la mortífera hoja una y otra vez. Se mantuvo fuera de su alcance y el hombre no fue capaz de alcanzarlo.

Sheffield trató de arrancarle la máscara al tipo, pero sin éxito. Cada vez que Sheffield intentaba terminar la pelea, el hombre esgrimía su daga y truncaba sus intentos.

Entonces Sheffield sacó el bisturí del bolsillo y lo hizo girar en la mano. Lo asió firmemente y comenzó a luchar con el hombre que blandía la daga. Cada vez que el hombre daba una cuchillada, Sheffield intentaba cortarlo con el bisturí.

Durante la pelea, el teléfono de Sheffield se cayó de su bolsillo y quedó tirado en mitad del camino.

Sheffield no pudo recogerlo, ya que tenía que concentrarse en aquel enemigo que tenía frente a él.

Su teléfono sonó. Sabía que le estaba llamando Evelyn. Quiso recogerlo y responder, pero tuvo que ser rápido para evadir al hombre de negro.

El enemigo aprovechó la distracción y atacó sin piedad con la afilada daga buscando el corazón de Sheffield, quien se giró para esquivar, pero el atacante le hizo un corte en el hombro.

Free to Download MoboReader
(← Acceso rápido del teclado) Anterior Contenidos (Acceso rápido del teclado →)
 Novels To Read Online Free

Escanea el código para descargar la aplicación Manobook.

Subir

Compartir