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   Capítulo 956 Los hoteles Phoenix

Respira Conmigo Por Bai Cha Palabras: 10393

Actualizado: 2020-03-05 00:02


Carlos conocía bien a su hija.

Evelyn no se hubiera puesto tan nerviosa si no fuera porque iba a ver a Sheffield. Seguro que está pensando en encontrarse con él.

Evelyn lanzó un suspiro de alivio. "¡Gracias, Papá!". Ella pensó que había engañado a su padre.

Evelyn subió a su auto y le dijo a Tayson, "Se está haciendo de noche. No conduzcas demasiado rápido. La seguridad es lo más importante".

"Sí, señorita Huo".

Carlos se paseó por la oficina de Evelyn olfateando el aire. Había percibido un olor familiar en el ambiente. Aunque todavía no estaba seguro, su mente ya había adivinado que era Sheffield.

Se lo pensó un momento antes de tomar su teléfono para llamar a Dixon. "Envíame las imágenes de vigilancia del piso 32". Carlos se puso de mal humor solo de pensar en Sheffield escabulléndose en la oficina nuevamente. Quería ver lo hábil que desplegaba sus artimañas sin una sola pizca de preocupación en su rostro.

"Sí, señor Huo", dijo Dixon antes de que terminara la llamada.

Cuando Carlos regresó a su oficina, ya le habían enviado el video de vigilancia a su correo electrónico.

Miró el archivo un momento y reprodujo el video. Carlos esperó unos minutos y fue adelantando rápidamente las imágenes donde el personal iba por la planta. Fue entonces cuando vio a una persona sospechosa. Carlos observó al hombre con los ojos entrecerrados y enseguida lo reconoció. A pesar de que el hombre llevaba gorra y gafas de sol, Carlos lo identificó. No era otro que Sheffield.

"¡Ja!". Lo había adivinado bien. Efectivamente, ese era el tipo que había convencido a Evelyn para salir cuando debería haberse quedado con su familia preparándose para el año nuevo.

Carlos lanzó una mirada curiosa al hombre en la pantalla. ¿Cómo logró entrar al edificio? La última vez, Evelyn le había dicho que ella había dejado entrar a Sheffield. ¡Carlos jamás se iba a tragar aquel embuste de su hija!

Llamó otra vez a Dixon para que le mandara imágenes de vigilancia de la entrada al edificio. Estuvo mirando cinco o seis videos, pero ni rastro de Sheffield.

Después de ver unos videos más, Carlos se dio cuenta de que Sheffield no había entrado por la entrada principal. Él era el 'objetivo' primordial de los guardias de seguridad del Grupo ZL. Tenían órdenes de no dejarlo entrar.

Todos los guardias de seguridad estaban en alerta cada día, especialmente los que estaban destinados a la entrada del estacionamiento. Aunque el sistema podía identificar el número de matrícula, los guardias de seguridad detenían cada automóvil. Inspeccionaban al conductor para asegurarse de que quien quisiera entrar no fuera Sheffield.

Media hora después, Carlos finalmente encontró algunas pistas. Resultó que Sheffield había entrado al edificio en el automóvil de uno de los clientes del Grupo ZL.

Carlos miró al cliente detenidamente. Si no recordaba mal, se trataba de un gerente general del Grupo Theo. A los guardias de seguridad no se les permitía inspeccionar a aquel cliente debido que era un VIP. Y así fue como Sheffield se infiltró dentro del edificio.

"Así que el gerente general de

ó ninguna respuesta de él, a Evelyn no le importó. Se guardó su teléfono y bajó por el puente.

Al puente le seguía un camino empedrado, cubierto a ambos lados por camelias rojas y blancas. Había una pesada capa de nieve que, sin embargo, era incapaz de ocultar la dulce fragancia de las flores.

Evelyn levantó la cabeza y vio una hilera de casas al otro lado del jardín.

Joline abrió la puerta de la casa de centro e hizo un gesto a Evelyn para indicarle que entrara. Hizo un saludo de bienvenida al estilo antiguo a la invitada: "Señorita Huo, hace frío afuera. Hay té caliente en la habitación. ¡Por favor, entre!".

La boca de Evelyn se curvó para formar una sonrisa de satisfacción. "Gracias".

Cuando Evelyn entró en la habitación, una oleada de calor envolvió su cuerpo y le alivió del frío. Parecía que aquella atmósfera antigua tenía también un toque moderno de calefacción.

Tan pronto como entró, Joline cerró la puerta y dejó toda la habitación para Evelyn. Tayson no se fue enseguida, sino que esperó afuera la llegada de Sheffield.

Evelyn se volvió y paseó la mirada por la habitación sintiéndose aún más admirada de lo que veía. ¡Era muy similar a una antigua cámara nupcial!

Los lazos nupciales pegados en las ventanas y las paredes brillaban a la luz de las velas rojas. Sobre la cama de matrimonio de dos o tres metros de ancho, había un juego de ropa cama de seis piezas de color rojo. Era como la cámara nupcial que aparecía en las películas antiguas.

Evelyn se sentó a una mesa redonda de té y su vista se posó sobre una tetera. El vapor ascendía flotando en el aire. La abrió y vio que contenía té recién hecho.

Se sirvió una taza y sacó su teléfono para llamar a Sheffield.

Sus labios acababan de tocar la taza cuando oyó que la puerta se abría, y su corazón se aceleró.

Antes de que pudiera ponerse de pie, apareció una figura frente a ella. Evelyn alzó la mirada y lo que vio la atrapó por completo. Sus pupilas se dilataron cuando lo vio. Sin pestañear y sin poder contener la sorpresa, siguió mirándolo boquiabierta.

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