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   Capítulo 993 El castigo

Respira Conmigo Por Bai Cha Palabras: 9597

Actualizado: 2020-03-17 00:25


'¿Dejar a Lily Xu regresar a su trabajo? ¿Quién se cree que es? ¡Yo soy la supervisora del departamento!', pensó Gillian, lanzándole una mirada despectiva a Evelyn. "No me importa si llevas o no el uniforme de trabajo, porque de todas formas no trabajas en el departamento de finanzas", dijo ella. Como supervisora del departamento, estaba plenamente segura de que Evelyn no pertenecía a esa área, ni siquiera le sonaba el nombre de 'Evelyn Tang'.

"Pero tenemos que aclarar esto. ¿Dijiste que no estaban charlando en horas de trabajo? ¿Puedes demostrarlo?", Gillian finalmente interrogó.

Evelyn le dirigió una mirada fría y le regresó la pregunta, "Y bien, ¿qué vas a hacer con esta empleada?".

"Desde luego que le aplicaré la sanción correspondiente con las reglas y estatutos de la compañía. Se le hizo fácil estar charlando en horario de trabajo", replicó Gillian para justificarse.

Pero Evelyn no quería perder más tiempo discutiendo con ella, así que finalizó, "Haz lo que quieras".

Estrictamente hablando, Lily estaba haciendo llamadas privadas durante las horas de trabajo. Así que lo que Gillian quería hacer era apropiado. Y Evelyn no tenía nada que objetar al respecto.

"Oye, ¿en qué departamento trabajas?", preguntó Gillian, deteniendo a Evelyn, quien ya se había dado la vuelta para marcharse. Gillian era la supervisora del departamento, así que, ¿cómo se atrevía Evelyn a comportarse así de arrogante, como si fuera la dueña de la empresa?

"No es asunto tuyo", Evelyn le respondió.

Aquella actitud tan indiferente enfadó aún más a Gillian. Lily había regresado a su escritorio, y las dos se quedaron solas. Mirando cómo aquella mujer le daba la espalda, Gillian dijo con desdén, "Creo que la razón por la que no llevas uniforme es porque tratas de presumir tu elegante vestido. ¿No es cierto? Pero ese color no te va para nada. Es demasiado café. Las chicas jóvenes como yo jamás usaríamos ese tipo de tonos. Ese café lo usan las ancianas", señaló hostilmente Gillian.

Evelyn se detuvo en seco, al escuchar aquellas críticas. "¡Y mira ese tono de labial tan anticuado que usas! No me digas, es una marca de lujo, ¿eh? Definitivamente, tengo mucho mejor gusto que tú, déjame explicarte. Bien, quizás sea porque tu carácter no coincide con el color de ese lápiz labial. Te hace lucir anticuada y desaliñada. Pero en fin, este no es un desfile de modas. ¡Deberías ponerte tu uniforme de trabajo ya mismo!", finalizó Gillian.

No era de extrañar que Lily hubiera acabara llorando cuando se desahogaba con la persona en el teléfono. Gillian era demasiado agresiva. Así que Evelyn sintió pena por la empleada, y por cualquier otra persona que tuviera que trabajar bajo el mando de aquella hosca mujer.

Sin chistar, Evelyn sacó su teléfono para llamar a Nadia. "Nadia, Necesito que vengas. Estoy en el baño del departamento de finanzas", e

s bandejas de entrada. Otros empleados también verían el aviso de la sanción, que había sido publicado en el sitio web de la compañía.

Todos los empleados más cercanos a Gillian lo habían visto, pues ya habían iniciado sesión desde la empresa. Su sanción había sido publicada en primera plana, en la página de inicio del departamento. Gillian simplemente apretó los puños y miró a Evelyn. "Hablaré con el Sr. Huo, el CEO de esta empresa. ¡No creo que te permita hacer una cosa así solo por vengarte!", Gillian le recriminó.

Una pizca de sarcasmo brilló en los ojos de Evelyn. "¿Entonces debería llamar a mi papá y pedirle que venga?", ella le contestó.

'¿Papá?', Gillian pensó consternada, pues aunque había considerado que Evelyn era familiar de Carlos, aún estaba sorprendida por enterarse de que Carlos era en realidad su padre.

No era de extrañar que Evelyn no necesitara portar uniformes, que pudiera pagar productos de belleza que valían millones, y además permitirse ropa y joyas por valor de decenas de millones.

Todo tenía sentido ahora.

Tracy Wang inmediatamente intervino, "Señorita Huo, por favor no se enoje. Ella no la conocía ni la había visto. No quiso ofenderla, pero la sancionaré, si eso desea".

Sin decir otra palabra, Evelyn se volvió y dejó el departamento de finanzas.

Cuando entraron en el elevador, Nadia le informó en voz baja, "Señorita Huo, el asistente del CEO del Grupo Theo me llamó hace un momento. Dijo que el Sr. Tang está demasiado ocupado. Y que ahora no tiene tiempo para verla. Además, el Sr. Tang ha delegado todo el trabajo relacionado con la investigación y desarrollo a su equipo. Si tiene algún problema, puede contactar con su equipo de trabajo".

Evelyn no respondió.

Estaba de mal humor a causa de Gillian, y ahora Sheffield no le estaba facilitando las cosas.

Se frotó las sienes para aliviar su frustración. "Ya veo", Evelyn respondió.

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