ManoBook > Romances > Respira Conmigo

   Capítulo 1010 El plan de Sheffield en el campo de golf

Respira Conmigo Por Bai Cha Palabras: 8709

Actualizado: 2020-03-23 00:02


"Tampoco he abrazado nunca a ninguna de esas mujeres", continuó explicando Sheffield frotándose la cara. Se le estaba empezando a poner roja. La bofetada de Evelyn no le dolió. Pero se sentía avergonzado. Era la primera vez en su vida que le abofeteaban.

"No todo gira en torno a ti", espetó Evelyn, luego caminó hacia Félix y le dijo, "Pídele al conductor que traiga el coche hasta aquí".

"Sí, señorita Huo", respondió Félix obedientemente.

Mirando la espalda de Evelyn, Sheffield gritó, "¿Crees que lo sabes todo? ¡Pues no! ¡El niño que viste en mi oficina no es mi hijo!".

"¡No me importa!", respondió Evelyn sin volver la cabeza.

"¡Y no me he acostado con nadie más!", gritó Sheffield. Era incapaz de mantener aquella farsa por más tiempo. Había mantenido la esperanza de que ella se disculpara. Pero ahora eso parecía imposible.

"¿Y a mí qué me importa? ¡No estamos juntos!", gritó Evelyn.

"¿Entonces te vas a disculpar?", preguntó Sheffield.

"¡Ni lo sueñes!". Evelyn decidió irse y dejarlo solo. ¡Estaba tan enfadada con él!

"Pero, te echo muchísimo de menos. ¿Puedes quedarte conmigo esta noche?". Sheffield se moría de ganas de acostarse con ella.

De repente, Evelyn se dio la vuelta y lo fulminó con la mirada. "¡No vuelvas a decirme eso nunca más! ¡Puedes salir con quien te dé la gana! ¡A mí no me importa!", le gritó ella. Sheffield quiso decir algo, pero una mirada de ella lo hizo callar. "Ni una palabra más. ¿Me oyes bien?", le espetó Evelyn.

En lugar de dejar de hacerle caso, Sheffield se acercó a ella y la tomó en sus brazos. "Un encuentro casual. ¿Qué hay mejor que eso? Ya es tarde. ¿Estás segura de que no quieres venir a casa conmigo?".

"¡Suéltame!", le dijo ella.

"Oye, no te olvides de que fuiste tú quien vino a mí y me pidió que volviéramos juntos. ¿No puedes decir algo dulce y cariñoso?".

"¡Apártate, imbécil!". Evelyn pensaba que eso era lo que ella quería, pero no si él iba a comportarse así. Probablemente sería imposible comenzar de nuevo. "Mira, se acabó, ¿de acuerdo? Vive tu vida y yo viviré la mía". Después de todo, no era tan terrible ser madre soltera.

"Vamos. Fuiste a la Ciudad D para verme. Creo que si le das una oportunidad, aún tenemos futuro". Sin dejarla responder, Sheffield empezó a tirar de ella para traerla a su lado.

"¡Felix!". Para demostrar que hablaba en serio, Evelyn llamó a su guardaespaldas.

Felix apareció en un instante. "¿Sí, señorita Huo?".

"Aparta a Sheffield... mmmff...".

Sheffield le tapó la boca con la mano a Evelyn, miró a Félix y soltó una risita. "Todas las parejas tienen sus pro

oy, ¿verdad? ¿Quién nos pidió que viniéramos? ¡Responde!".

Sheffield sonrió obsequiosamente y dijo, "Está bien, es culpa mía. Todo es culpa mía. Lo siento".

"¡Eso está mucho mejor! Pero ahora en serio, ¿cuál es tu plan? Ya hace tiempo que regresaste a la ciudad. ¿Por qué no has ido ya a hablar con Evelyn y a decirle cómo te sientes?", preguntó Joshua.

Sheffield hizo girar su palo de golf y dijo, "No quiero hablar con ella, quiero que se disculpe conmigo y que me trate como un rey... en la cama, si no es mucho pedir. ¿Por qué no las dos cosas?".

Sus amigos estaban asombrados de lo abiertamente que hablaba de esas cosas. "Eres un puto perro en celo", comentó Gifford con desdén.

Joshua suspiró y sacudió la cabeza. "Me impresiona la manera en la que Sheffield siempre dice lo que piensa. Sin filtro". Sheffield nunca se avergonzaba de hablar de lo caliente que estaba.

No le importaban nada lo que pudieran pensar o decir sus amigos. Después de meter la última bola en el hoyo, le pasó el palo a Gifford.

Joshua puso su brazo sobre el hombro de Sheffield y dijo, "Evelyn ya se ofreció a volver contigo, pero tú la rechazaste. ¿No es lo mismo que estar siempre cerca de la portería en el campo de fútbol y no patear el balón nunca?".

Sheffield lo miró antes de responder, "Solo quiero quedarme un poco más a la portería. Y como soy el único jugador, nada me inquieta. ¿Y tú qué? ¿Crees que mi vida es un deporte, para que lo comentes así?".

"Te crees que eres un jugador y ni siquiera estás en el campo de juego, ¡dale a la pelota de una vez, hombre!", le replicó Joshua.

Gifford se echó a reír. "¡Eh! ¿Ustedes dos están hablando de deportes? ¿Por qué tengo la sensación de que están hablando de sexo?".

Free to Download MoboReader
(← Acceso rápido del teclado) Anterior Contenidos (Acceso rápido del teclado →)
 Novels To Read Online Free

Escanea el código para descargar la aplicación Manobook.

Subir

Compartir