ManoBook > Romances > Respira Conmigo

   Capítulo 1017 Es mi amor

Respira Conmigo Por Bai Cha Palabras: 8504

Actualizado: 2020-03-25 00:30


"¿Cómo dices? Así que ella es Evelyn Huo. Entonces nos vamos de aquí. No quiero cabrearla".

"¿Esta es la hija de Carlos Huo? Ahora me explico que parezca tan distante. Mejor evitémosla".

"Esto está muy por encima de mis posibilidades. ¡Mejor nos pilamos! ¡Vamos, Roscoe! ¡Date prisa!".

Roscoe lanzó una mirada de reojo a Evelyn y susurró, "Sí, es la hija de Carlos Huo. ¿Y qué? Ella le trae mala suerte a sus novios, la mayoría de ellos ha muerto. ¿Quién va a querer salir con una chica así?".

"¿De verdad? ¿No será la ex de tu herma...?". El tipo no tuvo el valor de terminar la frase.

Luego se hizo un breve y extraño silencio. Hacía ya varios años que había muerto el hermano de Roscoe. Muchos de sus amigos sabían cómo murió.

"Sí, ella es la mujer que gafó a mi hermano y lo mató". Después de tantos años, Roscoe aún le guardaba rencor a Evelyn, y su voz estaba llena de odio.

Si no fuera por esta mujer, su hermano aún estaría vivo.

Todos los amigos de Roscoe decidieron guardar silencio. No se atrevían a enojar a Roscoe ni a Evelyn, así que se dirigieron a la salida del restaurante. Tenían toda la intención de irse.

Roscoe tenía demasiado resentimiento hacia Evelyn. Discutir con él no mejoraría las cosas, así que Evelyn se dio la vuelta para regresar a la cabina, y no vio lo que sucedió después.

Justo cuando Roscoe se dio la vuelta, dos hombres le cortaron el paso, bloqueando el pasillo.

Uno de ellos llevaba un traje gris plateado y el otro un traje azul oscuro.

Obviamente, sabían quién era Roscoe y querían asegurarse de que no fuera a ninguna parte.

"¡Señor Fan! ¡Qué sorpresa! ¿Qué puedo hacer por usted?", dijo Roscoe con una inclinación de cabeza hacia el hombre del traje gris. "¿Y quién es el que te acompaña?", prosiguió Roscoe cada vez más inquieto.

Aún no habían salido del restaurante todos los amigos de Roscoe. El que estaba más cerca corrió hacia él y le susurró, "Ese es el nuevo CEO del Grupo Theo, el señor Sheffield Tang".

Roscoe no conocía a Sheffield.

Pero sí sabía que el Grupo Theo tenía un nuevo CEO. Era difícil no saberlo pues salió en todas las noticias.

Sabiendo lo poderosa que era esa compañía, Roscoe decidió mostrarle respeto al nuevo CEO. Entonces, comenzó de nuevo y saludó a Joshua y Sheffield cortésmente, "Señor Tang, señor Fan". Luego inclinó la cabeza hacia cada uno de ellos a modo de saludo. No eran amigos, por lo que el tono de Roscoe era frío y formal.

Con un palillo de dientes en la boca, Sheffield le preguntó a Roscoe, "¿Con quién est

había hecho lo imposible para estar con ella.

"¿Una mujerzuela? Colega, me parece que no sabes respetar a las mujeres. ¡Déjame que te enseñe!". Sheffield lo agarró por el pelo y le dio otro puñetazo.

"¡Sheffield!". Era la voz de Evelyn.

Sheffield se volvió para mirarla y vio que caminaba hacia él rápidamente, obviamente ansiosa.

Le agarró la mano a Sheffield para detenerlo. "Suéltalo".

"Dame solo un minuto. No creo que haya aprendido su lección, y me corresponde a mí enseñarle". Extendió su mano izquierda y la tomó en sus brazos.

Evelyn miró a Joshua e instó, "¡Haz algo!".

Joshua se acercó con Felix, y los dos consiguieron arrastrar a Sheffield.

Evelyn vio las contusiones en la cara de Roscoe y le ordenó a Felix, "Pídele a alguien que se lleve al señor Qi al hospital. Yo me encargaré de la factura médica".

"Sí, señorita Huo". Felix se puso a llamar por teléfono.

Sheffield seguía agarrando a Roscoe y se negaba a soltarlo. "¡Aún no! Primero tiene que prometerme algo".

Evelyn agarró la mano de Sheffield y dijo pacientemente, "Ya está bien, Sheffield. Esto no me parece bien".

Jadeando en busca de aire, Roscoe se apoyó contra la pared y dijo, "Así que tú eres Sheffield Tang, ¿eh? Pues pagarás por esto".

"¿En serio? Tal vez sea mejor que te mate ahora", dijo Sheffield lanzándose hacia él otra vez.

Evelyn le rodeó la cintura con los brazos y dijo, "Maldita sea, ¿es que ya no me escuchas?".

En ese momento, vinieron dos guardaespaldas. Un guardaespaldas agarró a Roscoe por un brazo y el otro tipo se echó el brazo de Roscoe sobre sus hombros y preguntó, "¿El señor Qi?". Roscoe asintió con la cabeza. "¡Le vamos a llevar al hospital!".

Free to Download MoboReader
(← Acceso rápido del teclado) Anterior Contenidos (Acceso rápido del teclado →)
 Novels To Read Online Free

Escanea el código para descargar la aplicación Manobook.

Subir

Compartir