ManoBook > Romances > Respira Conmigo

   Capítulo 1058 La prueba

Respira Conmigo Por Bai Cha Palabras: 9425

Actualizado: 2020-04-08 00:02


"¡Cásate con él!".

"¡Dile que sí!", gritaba la multitud. Todo el mundo intentaba decir algo, y el ruido era ensordecedor. Todos estaban encantados con la idea de que se casaran, e intentaban que Evelyn lo supiera.

Sheffield continuó con su confesión de amor: "Evelyn, por favor, cásate conmigo".

Dos años atrás, en los Hoteles Phoenix, ella no había tenido más remedio que rechazar su propuesta por estar comprometida con Calvert Ji en ese entonces. Pero en esta ocasión, ella no lo rechazaría sin importar lo que pasara. Las cosas eran diferentes y nada ni nadie podría detenerla.

Tras oírle, Evelyn puso el ramo de rosas a un lado, se agachó y lo abrazó frente a todos. "Sí, Sheffield, me casaré contigo", respondió ella con voz ahogada.

En ese momento, la multitud estalló en vítores y aplausos.

"¡Oh, Dios mío! ¡Bésala!".

"¡Que se besen! ¡Que se besen! ¡Que se besen!". Aquellas dos voces pertenecían a Joshua y Gifford, quienes agitaban a la multitud que estaba detrás de ellos.

Entonces, Sheffield tomó dulcemente la mano de Evelyn y le puso el anillo de diamantes rojos en el dedo, mientras una multitud de sentimientos brotaban de su corazón. "Hace dos semanas, cuando me rodeó aquella docena de asaltantes, pensé que iba a morir, y que nunca tendría la oportunidad de darte este anillo. Pero, gracias a Dios, estoy vivo, y ahora puedo hacerlo. Evelyn, de ahora en adelante, nunca te fallaré", declaró Sheffield.

Con lágrimas en los ojos, ella contestó: "Oh, Sheffield...".

"¿Sí?", dijo él, interrumpiéndola con una sonrisa en sus labios.

"¡Yo también te quiero! ¡Te quiero muchísimo!", continuó Evelyn, locamente enamorada de aquel hombre.

Sheffield había deseado escucharla confesar su amor por él desde que la conoció, tres años atrás. Entonces, la tomó entre sus brazos y le dijo dulcemente: "Yo también te quiero, Evelyn". Después de esas palabras, se inclinó y la besó apasionadamente en sus labios rojos.

"¡Sí! ¡Bravo!", gritaba la multitud, espoleada, en parte, por Joshua y Gifford. En ese momento, el ambiente alcanzó su punto álgido. Podía sentirse la emoción a flor de piel y se oían gritos de ánimo y regocijo por doquier.

Desde el momento en que Sheffield hizo la petición de mano, se podían leer en todas las pantallas LED de la Ciudad Y, incluidas las de los centros comerciales y los edificios de oficinas, las siguientes palabras: 'Evelyn Huo, ¡te amo! ¿Quieres casarte conmigo?'.

En ese preciso momento, en el Club Privado Orquídea, los padres de Evelyn y Sheffield estaban cenando juntos. Carlos estaba viendo un video en su celular, en el que pudo presenciar cómo Sheffield le proponía matrimonio a Evelyn. De repente, pensó en algo. "Quiero comprobar si se aman de verdad", dijo él.

Peterson se quedó momentáneamente sin palabras. 'Así que Carlos tod

ield dijo aquello delante de todos, su rostro se puso pálido. "¿De qué estás hablando? Deja de difundir mentiras", dijo Kaylee.

"Entiendo que no lo supieras. Es normal, no te importa tu marido lo más mínimo. Solo te importan otros hombres", dijo Sheffield, continuando con la provocación.

"¡Sheffield Tang!", gritó ella.

Indiferente a su reacción, Sheffield se volvió para mirar a Pierson, que estaba cerca de él, y le preguntó: "Pierson, ¿qué piensas de la esposa de Felton?". Aquellas palabras cambiaron los rostros de las cuatro personas presentes allí sentadas. Lo cierto era que, Felton Tang, el sexto hijo de Peterson, casi nunca estaba en casa, pero en ese momento sí que estaba, y Sheffield decidió aprovechar la oportunidad para hacerles daño.

La mujer de Pierson sospechaba que su marido y la esposa de Felton tenían una aventura desde hacía mucho tiempo. En ese momento confirmó sus temores, y se enfureció rápidamente.

En un abrir y cerrar de ojos, las dos parejas comenzaron a pelearse. Precisamente aquello era lo que Sheffield pretendía conseguir.

En seguida y, no contento con ello, ignoró a aquellas dos parejas y se volvió para mirar a Willis, preguntándole: "¿Cómo está tu secretaria? Me he enterado de que ustedes dos suelen reservar una habitación en cierto hotel de cinco estrellas. La habitación 708, ¿no es así? Si te digo la verdad, tu secretaria no está tan buena. Tu esposa es más guapa".

La cara de Willis se puso tan roja como un tomate, y aprisa replicó: "¿De qué estás hablando, Sheffield?". Su relación siempre había sido mala, pero ahora que Sheffield había expuesto su aventura con la secretaria, realmente quería matarlo.

De pronto, la esposa de Willis tiró de la oreja de su marido, gritando: "¡Así que por eso te envía mensajes de texto todos los días!".

Y de ese modo, otra pelea había comenzado gracias a Sheffield.

Free to Download MoboReader
(← Acceso rápido del teclado) Anterior Contenidos (Acceso rápido del teclado →)
 Novels To Read Online Free

Escanea el código para descargar la aplicación Manobook.

Subir

Compartir