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   Capítulo 51 ¡Qué sinvergüenza!

Respira Conmigo Por Bai Cha Palabras: 8882

Actualizado: 2019-07-05 23:06


Después de dudarlo un poco, Jeremías preguntó: "Debbie, no olvides que la reunión de nuestros compañeros de la secundaria es esta noche, ¿puedes asistir?".

Luego Dixon agregó con cautela: "Acordamos ir a la fiesta hace un tiempo, pero sé que tu esposo no te permitirá beber y tampoco te obligaremos a hacerlo, ¿crees que aún así te permitirá venir?".

Debbie puso los ojos en blanco y dijo bruscamente: "Chicos, si siguen actuando así, ya no serán mis amigos".

"Bien, bien, ya no hablemos de eso, mejor vamos al aula, es la clase de tu marido", dijo Kristina y después le guiñó un ojo a Debbie. Ella tenía muchas preguntas para su amiga, pero la entrada de la universidad era demasiado pública para una conversación privada, así que decidió platicar más tarde con Debbie, cuando tuvieran oportunidad de estar a solas.

Esta última no sabía si reír o llorar, quería decirle a Kristina que no se dirigiera a Carlos como su marido, ya que su matrimonio sólo era una apariencia; sin embargo, Kristina no estaba al tanto de eso y además era una larga historia. Debbie no estaba de humor para hablar de eso, por lo tanto, decidió cerrar la boca y estacionar su moto primero.

Kristina y Dixon fueron de los primeros en entrar al aula multimedia, después entraron Debbie, Karen y Jeremías, el salón estaba casi lleno, afortunadamente, Kristina les había apartado tres asientos. Mientras los tres caminaban hacia sus lugares, dos chicas discutían con Dixon, "¿Por qué tomaste nuestros asientos?", dijeron ellas.

Karen, Jeremías y Debbie se sentaron al lado de Kristina, al lado de ellos estaba el pasillo.

Debbie puso sus libros en el escritorio frente a ella y se apoyó en el respaldo de su asiento mientras miraba a las dos chicas que todavía estaban discutiendo, "Ustedes dicen que estos son sus asientos, pero ¿tienen alguna prueba? Si tienen un problema, ¿por qué no nos reclaman sus lugares? ¡Quien se lo encuentre, se lo queda!", dijo ella.

"Debbie Nian, nosotras estabamos aquí primero, pero tuvimos que ir al baño, cuando volvimos Dixon ya había tomado nuestros asientos, ¡no puedes ser tan irrazonable!", espetó Olivia, una de las chicas, y se arrepintió de no haber dejado sus libros en los asientos antes de ir al baño.

Después de escuchar lo que Olivia había dicho, Debbie esbozó una sonrisa burlona y resopló: "¡Vamos, Oliva! ¿Por qué siempre usas el baño como excusa? Realmente te debe gustar, ¿eh? ¿Por qué no mejor vives en el baño de mujeres?". La última vez en el centro comercial, Olivia había usado la misma excusa para meterse con Debbie, su absurdo pretexto realmente divirtió a su prima.

Aunque Olivia estaba furiosa, no s

és de la clase, ¿por qué estás tan preocupada?".

¿Por qué estaba tan preocupada? ¡Su esposo viera la conversación entre ella y su ex!

Más importante aún, Debbie planeaba escribir, "Tengo lindos recuerdos de mi pasado contigo pero eso se acabó", lamentablemente, ella sólo había logrado escribir, "Tengo lindos recuerdos de mi pasado" antes de que la interrumpieran, por lo tanto, Carlos debió haber entendido mal, seguramente él pensó que Debbie todavía sentía algo por el chico. ¡Maldición!

Debajo del escritorio, ella agarró los dedos de Jeremías tan fuerte como pudo, aunque él sintió un gran dolor, no se atrevió a lanzar un solo grito, lo único que pudo hacer fueron algunas muecas en su rostro.

Mientras el profesor no miraba a Debbie, ella se arriesgó y le susurró al oído a Jeremías: "Si Carlos me castiga por esto, le diré que te estaba enviando el mensaje de texto a ti".

"¿Qué mensaje de texto?", de repente, Jeremías tuvo un mal presentimiento en sus entrañas.

Debbie le sonrió a su amigo con malicia y le dijo: "Hayden ha vuelto, dijo que me extrañaba, él quiere verme".

"¿Hayden Gu está de regreso? ¿Por qué?", Jeremías era demasiado lento para darse cuenta de las verdaderas intenciones de su amiga.

Debbie miró al hombre en la plataforma, sólo para darse cuenta de que la había estado viendo todo el tiempo, con la mirada fría e indiferente.

"No sé por qué, pero no tiene nada que ver conmigo", respondió ella con desinterés.

Cuando Carlos miró hacia otro lado, Debbie agregó: "No guardé su número, así que si Carlos me pregunta al respecto, le diré que eras tú".

"¡Maldición!", Jeremías miró a su amiga con asombro. "¿En serio? ¡Por favor no me hagas esto! ¡No sabía que te estabas escribiendo con Hayden Gu!", exclamó él.

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