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   Capítulo 87 Herido

Respira Conmigo Por Bai Cha Palabras: 9310

Actualizado: 2019-07-23 01:03


Después de que Ashley se fue, Debbie sacó las dos cajas y le entregó una a cada una de sus amigas, "Aquí tienen, yo tampoco quiero tomar la tarjeta, pero creo que todas tenemos que hacerlo, además, de todos modos es sólo una pequeña cantidad para el Sr. Huo. Él dijo que si no aceptan las tarjetas, eso significa que no me consideran su amiga, así que sólo tómenlas, háganlo ambas".

"Pero amiga, la vez pasada cuando estábamos en el quinto piso del edificio Alioth, ya habíamos aceptado una tarjeta VIP de un millón de dólares, realmente nos da vergüenza tomar esta también", dijo Kristina.

"No lo sé, me confunde cómo funciona la mente de ese capitalista", respondió Debbie, sacudiendo la cabeza. Ella podía imaginar lo incómodas que se sentían al verse obligadas a aceptar tarjetas VIP con enormes sumas de dinero, especialmente viniendo del esposo de otra mujer, probablemente sentiría algo similar si la pusieran en la misma situación.

"No importa, si el Sr. Huo insiste, tomémoslas", le dijo Debbie a sus amigas.

Esa noche, ella decidió conversar con Carlos, sin embargo, Emmett, quien acababa de regresar, le informó que su marido se había ido de viaje de negocios y que no regresaría por lo menos durante un mes.

Con su esposo lejos, Debbie esperaba tener algo de alivio en su apretada agenda, pero eso no iba a suceder. Carlos ya había organizado una lista de actividades para su mujer y le pidió a alguien que la supervisara en su ausencia, durante el día, ella tenía clases de yoga y baile y para asegurarse de que se mantuviera ocupada, él también organizó otras actividades, como arreglos florales, fiestas de té, exposiciones de arte, bolos, béisbol de mujeres, etc., por la noche, la esperaba un baño de leche o de pétalos de rosa.

Debbie estaba frustrada con esta forma de vida, ese era el estilo de vida de una diva de la alta sociedad y no el suyo, se moría por volver a sus hábitos sencillos y cómodos. Justo cuando estaba a punto de volverse loca, finalmente su esposo regresó del viaje de negocios, había estado ausente más de dos meses. Al principio, se habían enviado mensajes de texto por teléfono, pero cuando su mujer se quejó con él acerca de las lecciones y actividades que había organizado para ella, simplemente respondió: "Hice esto por tu propio bien", por supuesto que Debbie no volvió a contactarlo después de eso.

Más tarde, ella descubrió que Carlos había inscrito su nombre para un programa de baile en la Gala de Año Nuevo de su universidad estaba tan enojada que apretó los dientes y sintió ganas de darle un puñetazo en la cara por lo que había hecho, no obstante, Debbie no lo llamó ni le envió un solo mensaje de texto.

El día en que Carlos regresó fue cuando se celebró la Gala, como la fecha esperada era domingo, la fiesta se

la tomó de la mano. "Lamentó todo lo que te hice pasar, no lo volveré a hacer", se disculpó él.

Esta vez, ella ya no pudo contener sus emociones, sus lágrimas se derramaron por sus mejillas y lloró abiertamente. Después levantó el puño y estuvo a punto de darle un puñetazo en el brazo, pero cuando vio la herida, apuntó a su pecho, a pesar de que su esposo estaba herido, Debbie todavía no era rival para él. Carlos la tomó de la mano y la atrajo a sus brazos, "No nos hemos visto en dos meses, ¿no me has echado de menos?".

"¿Por qué te extrañaría? No, la verdad no te extrañé en absoluto", no obstante, ella estaba mintiendo. Con la mejilla contra el pecho de su marido, Debbie se sintió incómoda y comenzó a inquietarse, también se cuidó de no tocar accidentalmente su brazo lesionado.

"Pero yo te extrañé demasiado", confesó él.

Ante sus palabras, el corazón de la chica comenzó a latir más rápido en su pecho y sus mejillas enrojecieron al rojo vivo, aferrada a no querer dar una respuesta, decidió cambiar de tema. "¿Cómo te lastimaste? ¿Estabas tratando de proteger a una mujer?", preguntó Debbie casualmente, queriendo investigar qué le había sucedido a su esposo.

Carlos se quedó en silencio, el corazón de su mujer se hundió ante su respuesta. De pronto, Debbie se puso de pie y lo miró, "¡Así que tenía razón!", ella sintió una punzada en su pecho.

"¿Sabes por qué Wesley y yo decidimos criar a Megan? Porque sus padres tuvieron que morir de una forma horrible para cubrirnos", respondió él.

Pronto, Debbie se dio cuenta de que la mujer que él había tratado de proteger era Megan, ella ya no estaba segura de lo que estaba sintiendo. Era algo complicado, una parte de Debbie sentía que Carlos había hecho lo correcto, mientras que el resto de su ser sentía unas ganas inmensas de llorar, estaba en medio de un gran conflicto.

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