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   Capítulo 150 Acercándose a la verdad

Respira Conmigo Por Bai Cha Palabras: 8485

Actualizado: 2019-08-10 02:14


"Sr. Emmett, está siendo muy cortés, los dejaré solos, sabe dónde encontrarme si me necesita", dijo el gerente con una sonrisa.

"Gracias señor Yue".

Emmett ya había hecho arreglos para asegurarse de que Carlos y Debbie llegaran al hotel unos minutos antes que los demás. Cinco minutos después de que su jefe y su esposa llegaran a su habitación, Emmett llevó el auto al estacionamiento y luego caminó de regreso al hotel, cuando los demás llegaron al lugar, no vieron al Emperor de Carlos. Jeremías miró a su alrededor, como no vio a Debbie ni el auto de su esposo, le preguntó a uno de los guardaespaldas de Carlos dónde estaba ella, fue entonces cuando supo que Debbie había llegado al hotel unos minutos antes que ellos y que posiblemente ya estaba en su habitación.

Jeremías titubeó un poco antes de decidirse a llamarla, sin embargo, ella no respondió su teléfono, de hecho, para ser exactos, Debbie colgó la llamada.

'¿Qué rayos le pasa?', se preguntó Jeremías. Después de reflexionar sobre ello, le susurró a uno de los guardaespaldas con una sonrisa tonta: "El Sr. Huo está aquí, ¿no es así?".

Emmett les había dicho a los guardaespaldas cuándo hablar y cuándo mantener la boca cerrada, como uno de ellos pensó que Jeremías no era ningún peligro, entonces asintió con la cabeza como respuesta.

'Eso es lo que pensé', se jactó él.

Decidiendo dejar a la pareja en paz, Jeremías guardó el celular en el bolsillo y se dirigió a su habitación silbando una melodía mientras tiraba de su equipaje detrás de él.

Justo como Jeremías había imaginado, la escena en la Suite Presidencial estaba ardiendo, la pareja había estado separado durante muchos días. Debbie fue despojada de su sostén y bragas, perdida en los besos de su marido, ella yacía en la cama, disfrutando de su encuentro. Cuando sonó el teléfono, Carlos lo apagó con impaciencia, sin siquiera comprobar quién llamaba, él no despegó sus labios ni un segundo del cuerpo de su mujer.

"¡Espera! Primero necesito una ducha", dijo ella mientras la respiración de Carlos se hacía más pesada. Villa de Sur era un lugar demasiado frío y carecía de instalaciones de tubería apropiadas, así que Debbie nunca tuvo la oportunidad de tomar una ducha adecuada.

"Bañémonos juntos después", gimió él en su oído.

"Pero no me he duchado en días", confesó Debbie, un poco avergonzada. Sabiendo que Carlos era un maniático de la limpieza, ella pensó que la dejaría duchar después de escuchar sus palabras.

Sin embargo, a él no le importó y continuó haciendo lo que que

en público, decidió darles un trato de lujo, ¡y a pesar de eso se dedican a hablar de Debbie a sus espaldas! Me avergüenzo de estar con ustedes, cabezas de chorlito".

Era cierto que Carlos había enviado los autos porque los estudiantes se habían ofrecido como voluntarios para ayudar a los aldeanos y niños en Villa del Sur a pesar del clima frío, además, él se había ocupado de los gastos en la carretera, incluidos la comida, los hoteles y el transporte.

Pero Carlos atribuyó a su esposa todo lo que hizo por esos estudiantes, quienes se tranquilizaron después del arrebato de Jeremías.

Gregory, quien había estado mirando su teléfono en silencio todo el tiempo, decidió no pronunciar una palabra al respecto, de vuelta en la villa, él vio a Debbie entrar al Emperor de Carlos mientras Emmett conducía el auto.

En la ciudad, Carlos era el único que podía dar órdenes a Emmett, tomando en cuenta que el automóvil de Carlos había llegado al hotel cinco minutos antes que ellos, Gregory se imaginó que estaban tratando de evitar a los demás. Él dio por hecho que Carlos había venido al pueblo y había estado en el mismo auto con Debbie.

Gregory siempre se había negado a prestar atención a los rumores sobre Debbie. Pero ahora, todo se sumó, el novio de ella, a quien Jeremías acababa de mencionar, tenía que ser Carlos.

Gregory recordó que la otra noche cuando Debbie se había emborrachado, había regresado a casa de Carlos. Además, la chica había gritado "Carlos Huo, te amo" diez veces en la universidad. Debbie había confesado sus sentimientos por él en presencia de Curtis y no la habían castigado por ello, si ellos realmente estaban juntos, entonces todo tenía sentido.

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