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   Capítulo 169 Ella es mi esposa

Respira Conmigo Por Bai Cha Palabras: 7205

Actualizado: 2019-08-15 02:26


Debbie se estaba despidiendo de Karen y casi se subía al auto cuando Portia la sujetó del brazo con fuerza. "¡No! ¡No hemos terminado!", gritó Portia. Sus hombres llegarían en solo unos minutos y ella no tenía intención de soltar a Debbie tan fácilmente.

Antes de que Debbie podía responderle, Lewis apartó a Portia y gritó con impaciencia: "Apártate de en medio, Portia. Pensé que eras una mujer distante, pero eres realmente tan empalagosa como un pulpo".

En realidad no amaba a Portia; él simplemente lo tomó como un desafío para derretir el corazón de la reina arrogante y distante. Pero ahora ella comenzaba a ponerlo nervioso.

Portia se estremeció de ira al escuchar los comentarios de Lewis. Con los ojos rojos, le apuntó con el dedo y gritó: "¡Maldita sea Lewis! ¡Terminamos! Le diré a mi madre que cancele nuestro compromiso en este momento".

Debbie estaba en lo correcto: Portia y Lewis estaban a punto de comprometerse.

"Como quieras". Lewis se encogió de hombros y se metió en el auto. Al ver que Debbie no se movía, gritó: "¡Apresúrate! ¡Entra en el coche! No quieres contagiarte de sus asquerosos piojos, ¿verdad?".

Portia se estalló de ira al escucharlo, "Lewis Huo, ¡eres un idiota! ¡Todos en tu familia lo son!".

Debbie prefirió meterse en el asiento trasero para tratar de reprimir sus risitas. Lewis no estaba enojado por lo que Portia le estaba gritando. "¿Toda mi familia? ¿Incluyendo a Carlos?".

Portia se detuvo en cuanto Lewis mencionó ese nombre. Luego le dirigió una mirada asesina a Debbie y la amenazó apretando los dientes: "Debbie Nian, solo espera y verás".

Con una enorme sonrisa, Debbie aplaudió. "Oh, no olvides decirle a tu hermano que te pateé el trasero y además te corté el cabello".

"¡Tú!". Portia estaba tan enojada que no pudo decir una oración completa.

Pronto, el auto se fue, dejando a Portia atrás. Sus largas uñas se clavaron en sus palmas, dejando marcas profundas.

En el grupo ZL

Lewis y Debbie caminaron directamente hacia la oficina del CEO. Casi ninguno de los empleados conocían a Debbie, pero sí a Lewis.

El ascensor se detuvo en el piso 66. Mirando fijamente la puer

.

'¿Es la esposa de Carlos? Eso significa que es mi prima política'. Lewis casi se atragantó con su propia saliva.

Sin importarle que Lewis estaba demasiado sorprendido para ponerse de pie, Carlos llamó a Emmett. "Ven aquí y trae un poco de hielo".

Luego llevó a Debbie al sofá, se sentó y le acarició la mejilla con suavidad y ternura. "¿Entonces fue Portia Gu?".

Su voz era suave, pero por alguna razón Debbie podía sentir el peligro.

En ese momento recordó cómo la gente solía describir a Carlos: cruel y despiadado. Debbie lo tomó de las manos e intentó persuadirlo: "Cariño, cálmate. Logré desquitarme con ella. Le di varias bofetadas e incluso le corté el cabello. Así que solo olvídalo, ¿de acuerdo?".

Sin embargo, Carlos no se convenció tan fácilmente. "Deja que me encargue de ella", dijo.

Un escalofrío recorrió la espalda de Debbie, ya que por su tono sugería que iba a matar a Portia. "No, Carlos. No me importa No fue nada. Deja que me ocupe de esto a mi manera, por favor".

En este momento, Emmett entró con una bolsa de hielo y se la dio a Carlos.

Lewis seguía tirado en el suelo, pero Emmett ni siquiera volteó a mirarlo. Por el contrario, cuando vio la mejilla hinchada de Debbie, preguntó con preocupación: "Sra. Huo, ¿qué pasó? ¿Alguien la golpeó? ¿Le duele?".

'¿Quién tuvo la osadía de golpear a la mujer del Señor Huo? Mira piel delicada de la señora Huo. Eso debe ser hiriente', pensó.

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