ManoBook > Romances > Respira Conmigo

   Capítulo 209 Síguelos e infórmame todo

Respira Conmigo Por Bai Cha Palabras: 9789

Actualizado: 2019-08-25 02:19


Hayden sonrió resignado, consciente de la obstinada personalidad de Debbie, tuvo que ceder. "Mi asistente lo reservó por mí, no sé el precio de un boleto de primera clase, ¿qué te parece esto? Cuando volvamos a la Ciudad Y, puedes invitarme a una comida o algo, entonces estaremos parejos" dijo él.

Debbie titubeó, pero después de un momento, asintió, "Está bien". Luego, puso su teléfono en modo avión y se puso los auriculares, ignorando al hombre que estaba a su lado.

Hayden fue fiel a su palabra, habían estado en el avión durante horas, pero él no la había molestado ni una sola vez.

Había sido una noche de insomnio para Debbie la noche anterior por culpa de su pelea con Carlos, no había podido conciliar el sueño hasta altas horas de la madrugada y luego se despertó muy temprano esta mañana para tomar su vuelo. Ella trató de ver una película para pasar el tiempo, pero pronto se sintió abrumada por la somnolencia, con los párpados caídos, apagó el video y apoyó la cabeza en el respaldo del asiento para tomar una siesta, se quedó profundamente dormida de inmediato. Al ver eso, Hayden presionó el botón para llamar a una azafata y le pidió que trajera una manta, cuidadosamente cubrió a Debbie e intentó no despertarla.

Por un momento, él se quedó mirando su rostro dormido y sus ojos brillaban con afecto, Hayden deseaba que el tiempo congelara este instante para siempre, a medida que crecía el afecto en su mirada, no pudo evitar plantar un beso en la frente de Debbie.

Entre sueños, ella sintió que el beso le daba escozor y arrugó las cejas, pero la sensación de picazón desapareció rápidamente y se fue otra vez a la tierra de los sueños.

Poco después de que Debbie se durmiera, llegó la hora de la cena, cuando la azafata comenzó a entregar la comida, Hayden la despertó y le preguntó qué le gustaría cenar, la azafata había estado esperando a un lado. Aturdida, Debbie murmuró: "¿Qué tenemos?".

Su mirada soñolienta y sus murmullos divirtieron mucho a Hayden, sin otra opción, repitió lo que había dicho, "Ensalada de frutas, pescado y arroz, bistec australiano... ¿qué vas a querer?".

Debbie bajó la cabeza un poco aturdida y miró la manta, con la mente ausente, respondió de forma casual: "Pescado y arroz, alitas de pollo al horno, mariscos, espagueti... un vaso de jugo de naranja y un helado Haagen-Dazs, gracias".

La azafata se sorprendió por la cantidad de comida que había pedido, sin embargo, con profesionalismo, logró no mostrar la sorpresa en su rostro y respondió cortésmente: "Sí, por favor espere un momento". Hayden, por supuesto, estaba absolutamente atónito, él sabía que a Debbie le gustaba comer mucho y su metabolismo de alguna manera lograba quemar todas esas calorías y no había ni rastro de grasa en ella, ni siquiera en la barriga, cómo hacía esto era simplemente un misterio. Hayden también estaba secretamente encantado, porque era una cosa que desconocía sobre

o durante un par de horas. Tristán se enojaba cada vez más por su propia demora, por eso se le había hecho tarde y justo en el momento en que llegó, vio a Debbie subir al auto de otro hombre.

En cuestión de segundos, se desabrochó el cinturón de seguridad y salió de su coche con la intención de llamar a Debbie, pero era demasiado tarde, el automóvil arrancó y se alejó tan pronto como ella y Hayden entraron.

Rápidamente, Tristán sacó su teléfono para llamar a Debbie, pero el buzón de voz fue todo lo que escuchó, suspirando impotente, regresó al auto, luego encendió el motor y siguió al otro coche.

Mientras tanto, llamó a Carlos, tan pronto como entró la llamada, Tristán le informó con voz cautelosa: "Sr. Huo, su esposa... se ha bajado del avión".

"Está bien", respondió Carlos simplemente, '¿Por qué siento que viene un "pero"?', pensó.

"Pero...", Tristán hizo una pausa.

Al escucharlo tartamudear, Carlos frunció el ceño y preguntó: "¿Pero qué?".

"Es sólo que... me quedé atascado en el tráfico, así que llegué tarde. Vi a su esposa... entrar al auto del Sr. Gu", explicó Tristán. Cuando terminó, dijo en su mente: '¡Jesús! No es de extrañarse que el Sr. Huo me haya pedido que obstruyera un contrato que Gu Group estaba licitando, pensé que tenía algo que ver con la Sra. Huo, ¡y estaba en lo correcto!'.

Hubo un momento de silencio en el teléfono, Tristán supuso que Carlos debía estar tratando de tranquilizarse, podía imaginarse a su jefe con humo saliendo de sus oídos.

"Síguelos e infórmame todo", ordenó él con indiferencia.

"¡Sí Sr. Huo!", respondió Tristán.

En el Porsche zafiro, Debbie no pudo contactar a nadie porque su teléfono se había quedado sin batería, no había tenido la oportunidad de cargarlo y había tenido un largo vuelo de 12 horas. Sin embargo, tampoco quería hablar con Hayden, lo único que podía hacer era inclinarse hacia la ventana y mirar a través de ella, viendo pasar el paisaje.

Free to Download MoboReader
(← Acceso rápido del teclado) Anterior Contenidos (Acceso rápido del teclado →)
 Novels To Read Online Free

Escanea el código para descargar la aplicación Manobook.

Subir

Compartir