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   Capítulo 272 Porque mi esposo se preocupa por mí

Respira Conmigo Por Bai Cha Palabras: 9494

Actualizado: 2019-09-08 00:12


La tarde siguiente, cuando Debbie yacía junto a Carlos adormilada, su teléfono sonó de repente y la sacó de su ensueño. Tomó el teléfono y vio que era de un número desconocido.

Carlos estaba trabajando en la cama y como ella no quería interrumpirlo, se levantó y salió al pasillo para contestar. "¿Hola?".

"Hola, ¿es la señora Huo?".

"Sí, ¿quién pregunta?".

Unos minutos más tarde, Debbie regresó a la sala y miró a Carlos, que estaba en una videoconferencia. Abrió su maleta sigilosamente y eligió un conjunto de ropa de colores claros y tomó su neceser antes de ir al baño para arreglarse.

Media hora después, Carlos la vio salir del baño delicadamente maquillada. Él quiso preguntarle a dónde iba, pero ella no le prestó atención. Sin ni siquiera mirarlo, ella agarró su bolso y caminó hacia la puerta.

"¡Espera!", dijo Carlos, e interrumpió la videoconferencia.

Debbie se volvió hacia él. "¿Qué pasa?".

"¿A dónde vas? ¿Por qué llevas maquillaje?", preguntó con curiosidad. '¿Se ha vestido así porque ha quedado con un hombre?', pensó enojado.

Recordando la llamada telefónica anterior, Debbie apenas pudo forzar una sonrisa. "Te lo diré cuando regrese".

Ignorando su mirada, ella se dio la vuelta y se fue.

Debbie llegó a una calle concurrida en el centro y salió del auto. Ya eran cinco minutos más tarde de la hora acordada. Al entrar en un café, rápidamente subió las escaleras, siguiendo las instrucciones que le había dado la mujer con la que habló por teléfono.

No había nada más que una persona sentada en una mesa en el segundo piso. Era bonita y tenía más o menos la misma edad que Debbie. Llevaba un vestido rojo y una chaqueta blanca, junto con unos zapatos planos cómodos. Llevaba un maquillaje ligero en la cara.

La mujer se puso de pie en cuanto vio a Debbie. Debbie notó la leve protuberancia del bebé que llevaba en el vientre. 'De verdad está embarazada...', confirmó Debbie en su mente.

La mujer tomó la iniciativa y saludó a Debbie. "Encantada de conocerla, señora Huo".

En lugar de sentirse furiosa, a Debbie le divertía mirar a aquella mujer que decía ser la amante de Carlos. Se preguntó si todas las amantes de hoy en día eran tan desvergonzadas como para desafiar tan descaradamente la esposa legal de un hombre. Además, esta mujer había jugado bien sus cartas. Debbie acababa de regresar a la Ciudad Y el día anterior, pero esta mujer se enteró e incluso logró contactarla.

Debbie echó un vistazo al vaso de jugo de naranja que había sobre la mesa y se disculpó cortésmente: "Siento llegar tarde. Creo que no te conozco".

"No importa que tú no me conozcas; el señor Huo me conoce muy bien", dijo ella directamente. Mientras hablaba, sacó algunas fotos de su bolso. Con una sonrisa petulante en sus labios, las dejó sobre la mesa, haciendo un gesto a Debbie para que se

edado embarazada en todos estos años. Es porque... Carlos es impotente. Entonces, siendo así, ¿cómo es posible que tú estés embarazada de él?". Debbie estalló en un salvaje aullido de risa después de inventarse esa historia.

La mujer estaba atónita y la miraba boquiabierta. Conmocionada por la noticia, tartamudeó: "Tú... ¿Estás tratando de engañarme?".

"¿Engañarte? ¿Por qué iba a querer hacer eso? ¿Sabes lo que hacía Carlos antes de convertirse en empresario?".

"Sí...". En la Ciudad Y, todo el mundo sabía que Carlos había estado en las Fuerzas Especiales.

Con cara triste, Debbie le preguntó: "Entonces también debes haber oído hablar de su historia con Megan, ¿verdad?". '¡Por supuesto que sí! Megan Lan, la afortunada mujer que siempre ha estado bajo la protección de los cuatro hombres más respetados de la Ciudad Y. ¡Todo el mundo lo sabe!', pensó la mujer, ansiosa por saber más.

Después de una pausa, Debbie continuó: "Verás, cuando Carlos y Wesley estaban en una misión, un gángster le clavó un cuchillo en su... ya sabes... y le cortó su...". Dejó la frase sin terminar, pero la mujer abrió mucho los ojos. "Fue una tragedia. Carlos sufrió un gran dolor y el gángster intentó matarlo. Fue entonces cuando los padres de Megan le salvaron la vida. A partir de entonces, él y Wesley han tratado a Megan muy bien. Curtis Lu y Damon Han son buenos amigos de Carlos, por eso también protegen a Megan".

Debbie narró aquella historia ficticia con tanto placer mientras la mujer escuchaba con gran interés. Al final, la mujer murmuró para sí misma: "No es de extrañar que el señor Huo nunca haya salido con ninguna mujer...". Con una mirada de lástima, le dijo a Debbie: "Todo esto es tan impactante. ¿Cómo te las arreglaste para vivir durante tres años con un marido impotente? Apuesto a que te sientes muy sola todas las noches, sin que nadie satisfaga tus necesidades".

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