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   Capítulo 285 La larga espera

Respira Conmigo Por Bai Cha Palabras: 7417

Actualizado: 2019-09-10 07:08


Debbie colgó y esperó impaciente a la entrada de la sección de urgencias. Pasada media hora, varias ambulancias se detuvieron atronando con sus sirenas. Detrás de ellas llegaron más automóviles y vehículos militares.

Ella no sabía en qué ambulancia estaba Carlos. Lo único que podía hacer era quedarse allí de pie y ver a los médicos y enfermeras abrir las puertas de las ambulancias y trasladar pacientes de las camillas a las catres del hospital.

Se dio cuenta de que en una de las ambulancias había más médicos y enfermeras que en las demás. Cuando se abrió la puerta, algunos oficiales militares salieron a toda prisa, y trasladaron con mucho cuidado a un hombre cubierto de sangre. "Venga a echar una mano. Tenga cuidado de no tocar al señor Huo", apresuró un médico a una enfermera.

'¿El señor Huo?'.

Debbie corrió hacia la camilla. ¡Era Carlos!

Su cara estaba tan blanca como una sábana, y su ropa estaba empapada de sangre. 'Sangre... Tanta sangre... ¡Dios mío!'. Las lágrimas corrían por sus mejillas.

Uno de los médicos quiso apartarla del camino, pero lo único que dijo fue: "Señora Huo, estamos intentando salvar la vida del señor Huo. Cada segundo es vital, así que, por favor, apártese".

"¿Qué... le ha pasado?". A Debbie le costó sacar la voz.

El médico respondió mientras llevaba rápidamente el catre al hospital: "Un bandido lo apuñaló tres veces y también recibió dos disparos. Y su otra herida también se ha reabierto. Señora Huo, haremos todo lo posible para salvar la vida del señor Huo. En este momento, cada segundo es crucial. Por favor, disculpe".

Debbie se puso mortalmente pálida cuando oyó el estado de Carlos. Fue como si una bomba explotara dentro de su cerebro y oscureciera su mundo por completo. No sabía qué decir, ni qué hacer. Corrió junto al catre

Mientras llevaban a Carlos al ascensor. Se abrió camino hasta el borde del catre, agarró su mano ensangrentada y le susurró: "Carlos, Carlos...".

Él oyó su voz suave y parpadeó.

Debbie presionó la mano de Carlos contra su mejilla. "¿Puedes oírme, Carlos?", preguntó entre lágrimas. Lentamente, Carlos abrió un ojo y

La vio.

'Hmm... Es tan bueno verla...'. La boca de Carlos se contrajo ligeramente,

Cómo está?".

Debbie se levantó del banco y les saludó con la cabeza.

Antes de que ella pudiera responder, James la abofeteó en la cara con tanta fuerza que Debbie cayó al suelo.

Desde allí, levantó la cabeza y vio la ira en los ojos de James y su rostro estaba retorcido de ira. '¡Ja! Qué irónico es esto. Abofeteé a Megan esta mañana, y ahora la bofetada me ha sido devuelta. El karma es un cabrón', pensó con amargura.

Tabitha y Tristán quedaron atónitos por la acción de James. "James, ¿por qué la golpeaste?", preguntó Tabitha temblando.

Tristán colgó el teléfono de inmediato y ayudó a Debbie a ponerse de pie.

James señaló a Debbie y ladró: "¿Así es cómo cuidas de mi hijo? Como su esposa, ¿qué has hecho por él? ¡Nada!".

Debbie se burló, "Entérate de la verdad antes de señalar con el dedo a los demás. Han herido a tu hijo por culpa de Megan, no por la mía".

La expresión en el rostro de James fue aún peor. "¡No me repliques! Hay que ver qué maleducada eres. Carlos te ha consentido demasiado. ¿Por qué no lo detuviste? ¡Esto es ridículo! Él ahora es un CEO, no un soldado. ¿Por qué quiso formar parte de esta misión?".

Debbie se echó a reír y miró a James sarcásticamente. "¿Te estaba explicando la situación y llamas a eso replicar? Ni siquiera sabía que iba a ir a una misión. ¿Cómo se suponía que iba a detenerlo? Como eres el padre de Carlos, no te devolveré el golpe esta vez. Pero no toleraré que vuelvas a ponerme encima un solo dedo".

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