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   Capítulo 353 Son muy ruidosos

Respira Conmigo Por Bai Cha Palabras: 9307

Actualizado: 2019-09-24 00:15


"Mmm...". Carlos tragó saliva e intentó apartar los ojos de Debbie.

La verdad era que lo que había sucedido entre él y Stephanie esa noche había sido sólo un accidente. Stephanie estaba borracha y no quería irse cuando él fue por ella al club. Luego, antes de que pudiera abrir la puerta del auto, Stephanie tropezó sobre sus talones y cayó hacia adelante. Carlos instintivamente extendió la mano para atraparla y, en consecuencia, tuvo que abrazarla por la cintura. Sin embargo, había perdido el control y el equilibrio.

Para evitar caerse, Carlos empujó a Stephanie contra el auto para buscar un poco de apoyo. Le sorprendió descubrir que la mujer aprovecharía esa oportunidad para besarlo. Lo agarró, le rodeó el cuello con los brazos y comenzó a besarlo apasionadamente.

En ese momento, Debbie y sus amigos habían visto exactamente todo lo que sucedía. Lo que no vieron fue que Carlos intentaba desesperadamente liberarse de Stephanie.

"Lo que había pasado esta noche nunca más volvería a suceder". Carlos le aseguró sin saber por qué tenía que hacerlo. Sintió que era extraño, pero le agradaba.

La cara de Debbie estalló en una sonrisa, pues se sentía satisfecha. Dejó de llorar y se inclinó buscando un beso hasta que recordó algo y se detuvo. Su cara se torció por el disgusto. Llena de odio, limpió los labios de Carlos con su mano. "¡Odio que tengas a esa mujer en tus labios! ¡Qué asco! ¡Ve a lavarte los dientes, por favor!", le exigió.

En vez de besarlo, lo empujó hasta el baño.

Carlos se quedó sin palabras. No sabía por qué todavía seguía allí para que Debbie lo torturara. ¿Para qué tomarse tantas molestias? ¿Acaso no tenía nada mejor que hacer? Ni siquiera él mismo lo entendía.

Unos minutos más tarde, después de cepillarse los dientes, regresó la habitación de Debbie nuevamente, pensando que la mujer estaría durmiendo en este momento, pero la encontró recostada seductoramente y mirándolo.

En cuanto salió, ella sonrió y gritó: "Ven acá, señor Guapo, tengo un secreto para ti".

Carlos se acercó obedientemente y se sentó al borde de la cama. Sin prestar atención, le dijo: "No te duermas. Pediré que te traigan...". Antes de que pudiera terminar de hablar, Debbie se arrastró hasta él y lo besó.

Ya se había quitado el vestido. Ella tomó su mano y la colocó sobre su cuerpo, lentamente la movió hacia arriba y hacia abajo y permitió que él la explorara. Lo tentó suavemente, susurrándole al oído: "Señor Guapo, nosotros no queríamos divorciarnos, ya hemos hecho esto antes, muchas veces. Yo no me he acostado con nadie más que tú...".

Carlos se detuvo en su cintura e intentó contenerse, pero Debbie no pensaba parar. Ella continuó susurrando coquetamente: "Leí en internet que si los hombres de treinta años no tienen relaciones sexu

acer. Así que ya deberíamos irnos". Luego, se liberó de Jeremías y caminó más de cerca. En voz baja, le advirtió: "Deb, todavía eres joven, no te canses demasiado, cuida tu salud, en especial tu...". '¡Riñón!'. Sasha no dijo la última palabra. El sexo desenfrenado podía causar deficiencia renal, pero como realmente no tuvieron relaciones sexuales esa noche, Sasha no pudo terminar de decir la broma.

Debbie torció los labios.

Después de que Jeremías y Sasha salieran, Debbie regresó a su habitación sin siquiera despedirse de ellos. En cuanto tocó la cama, se durmió de inmediato.

En el sexto piso

Cuando Stephanie se despertó, ya eran más de las siete de la mañana. Después de beber la sopa que la criada le preparó, se arregló y fue a llamar a la puerta de la habitación de Carlos.

Pero nadie abrió. Después de unos momentos, entró y escuchó a alguien en el baño. Se dio cuenta de que quizá era Carlos.

Pero le pareció un poco extraño, revisó la hora y ya eran casi las 8:00 de la mañana. Carlos normalmente trotaba por la mañana. Regresaba alrededor de las 6:40 y para las 7:00, ya se habría duchado. Entonces, ¿por qué se estaba bañando tan tarde?

Observó la cama ordenada. Fue entonces cuando comenzó a sospechar. '¿Carlos no durmió aquí anoche? ¿O realmente hizo su cama antes de meterse a la ducha?'.

Ella se quedó perdida en sus pensamientos y entonces el sonido del agua corriendo de repente se detuvo. Stephanie miró hacia la puerta del baño. Pronto, la puerta se abrió de golpe.

Con una toalla de baño cubriendo descuidadamente sobre su cintura, Carlos salió del baño. Cuando vio a la mujer en su habitación, frunció ligeramente el ceño.

Stephanie salió de su trance y le explicó: "Sólo vine a decirte que anoche yo...". Pero se detuvo a mitad de la oración cuando notó un evidente chupetón en el cuello de Carlos.

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