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   Capítulo 388 Un gran hombre

Respira Conmigo Por Bai Cha Palabras: 9076

Actualizado: 2019-10-01 00:26


Dentro del auto, Carlos hizo lo que quiso con Debbie.

La pobre se preguntó si había sido un error venir a su casa...

Debbie tomó un vuelo al País A, temprano en la mañana siguiente. Sus admiradores, al enterarse de su llegada, colmaron las salidas del aeropuerto, la multitud se desparramaba en la acera. Al momento de bajar del avión, fue abordada por hordas de admiradores. Apenas la vieron, gritaron, saltaron y la saludaron emocionados mientras se empujaban unos con otros para tratar de verla. La situación no tardó en volverse un caos.

La gerencia del aeropuerto tuvo que doblar la seguridad. Incluso tuvieron que llamar a los guardias de seguridad que estaban libres ese día.

Toda esa gran multitud tomó a Debbie por sorpresa. La verdad era que no se imaginaba tener tantos admiradores. ¿Realmente estaban todos ellos allí solo para verla?

En una situación normal, solo tomaba tres minutos dirigirse desde la puerta de desembarque hasta el exterior del aeropuerto. Pero hoy, tardó al menos media hora en el trayecto.

Afuera, un auto la estaba esperando. Su teléfono había estado sonando pero Debbie no había podido escucharlo sino hasta que entró en el auto. "Hola, soy Debbie", dijo al contestar.

"La casa que James compró en el extranjero es para Stephanie. Costó doscientos mil".

'¿Para Stephanie? ¿Por qué James era tan generoso con ella? ¿Le regaló una casa solo porque iba a ser su nuera? Hay algo sospechoso en todo esto', pensó Debbie.

"Está bien. Continúa vigilando a James y mantenme al tanto".

"Por supuesto".

"Hasta pronto, gracias". Luego de colgar, Debbie debatió con Ruby el itinerario de los próximos dos días.

Más tarde, se registraron en el hotel que habían reservado. Debbie estaba cansada y no se sentía con ánimos de salir, así que se quedó en el hotel e hizo una llamada. "Hola guapo, necesito que me hagas un favor", le dijo.

"¿Un favor dices? Oh no, esto me da mala espina". La persona al otro lado de la línea estaba nerviosa. ¿Qué iba a pedirle?

Debbie sonrió y dijo: "Necesito que conquistes a una mujer".

"¿A qué te refieres? Oye, soy un buen tipo, no un mujeriego", dijo sinceramente, sin ningún indicio de estar bromeando.

Debbie puso los ojos en blanco. "¿Me vas a ayudar o no? Si me fallas, tendré que contarle a tu hermano".

Al escuchar esto, la persona al otro lado de la línea soltó una risa petulante. "Pero si Yates ni siquiera está en el País A, está de vacaciones con su esposa".

"Muy bien entonces. ¿Sabes? Acabo de llegar al País A, ¿Qué tal si te propongo que cenemos juntos?", dijo Debbie jovialmente, mientras permanecía de pie frente a la ventana disfrutando de la vista.

"Me acabo de enterarme de la noticia de tu

s recordaba no podía sacarlos luego de su mente.

Debbie no podía creerlo y espabiló los ojos sorprendida. 'Eso no se escucha como algo que haría Carlos'. "Carlos no es así, él es un gran hombre".

"¡jajajaja!", Kinsley se rio tan estruendosamente como un lunático.

Debbie estaba afligida. "Lo digo en serio, él no es así. Una vez una pareja le salvó la vida y como agradecimiento, él se ha encargado de la crianza de la hija desde hace años. ¿Acaso eso no te dice algo sobre él? Esa chica es Megan Lan. La conoces, ¿no es así?".

Con el cigarrillo en la boca, Kinsley respondió: "Siempre hay una primera vez. Honestamente, esta es la primera vez que escucho a alguien decir que Carlos es un buen hombre. Escucha, Debbie, él solo es amable contigo. Esa chica, Megan, estaría condenada si llega a provocarle".

"Espera un momento. ¿Por qué estamos discutiendo sobre Carlos? No nos desviemos. Lo que quiero es a Stephanie Li fuera de mi camino. Por favor, solo necesito que me hagas ese favor ¿sí?". Debbie tomó un abulón y lo puso en el plato de Kinsley.

Kinsley resopló. No llegó a tocar el molusco. Ni llegó a decir palabra alguna.

Debbie insistió, tratando de persuadirlo: "No es por presumir pero Carlos solía hacerme caso cuando estábamos casados, puedo evitar que te haga daño. Puedo hacer incluso que te trate de 'Hermano' si así lo quiero. ¿Qué te parece eso?".

"Bueno, no está mal. Pero como soy un mes mayor que él, debería llamarme 'Hermano mayor', ¿no crees?".

"¿Alguna vez te ha llamado así?".

Kinsley Feng se quedó callado. Por supuesto que no lo había hecho. Porque no tenía un motivo para hacerlo.

"Por favor, Kinsley, solo te pido que hagas esto por mí. Te recomendaré ante él y le pediré que financie tus proyectos", le rogó Debbie, sirviéndole otra copa a Kinsley.

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