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   Capítulo 425 La farsa

Respira Conmigo Por Bai Cha Palabras: 7617

Actualizado: 2019-10-10 01:11


Carlos podía sentir la presión de la mirada de Debbie incluso teniendo los ojos cerrados. Abrió los ojos súbitamente y la miró.

En el momento en el que sus ojos se encontraron, Debbie apartó la mirada. Ahora estaba concentrada en la mujer que masajeaba a Carlos.

Tenía una expresión de ira en su rostro. 'Debbie luce molesta, pero ¿por qué? ¿Quién la enojó? ¿Y por qué evita mi mirada?', se preguntó Carlos, confundido.

Iván se rio entre dientes al darse cuenta de lo que estaba sucediendo entre Carlos y Debbie.

Pero antes de que pudiera decir algo, Debbie se le adelantó: "Oye Blair, ¿no te parece que las masajistas acá son súper sexis?, tal vez deberíamos pedir unos masajistas sexis también".

Al oír sus palabras, Karen se mordió el labio. 'La Jefa debe estar celosa, eso me hace sentir un poco incómoda, aunque no me siento aludida. Al fin y al cabo, Iván es su marido', pensó.

Blair, quien también estaba celosa, le rozó el muslo a Debbie y le dijo jocosamente: "Me parece una idea estupenda. Gerente, queremos ser atendidas por masajistas hombres. Stephanie y Karen, ¿se apuntan?".

Wesley, Carlos e Iván levantaron rápidamente la oreja. Ahora la situación se invertía, eran ellos quienes no querían que unos sexis masajistas atendieran a sus mujeres.

Por otro lado estaba Niles, quien no entendía en absoluto lo que estaba pasando, pues estaba distraído hablando con su masajista. Y Kinsley, quien conocía perfectamente a las mujeres y se dio cuenta inmediatamente de lo que estaba pasando. En lugar de detenerlas, le dijo rápidamente al gerente: "Gerente Xu, busque a cuatro masajistas hombres que sean más guapos que yo para que atiendan a nuestras reinas".

El gerente le devolvió una sonrisa halagadora y le dijo: "Debe estar bromeando Sr. Feng, ninguno de nuestros empleados es más guapo que usted, pero me esforzaré en traer a los más guapos que haya". Seguidamente, hizo un ademán para llamar a su asistente y ordenarle que trajera a cuatro masajistas.

Wesley frunció el ceño en señal de rechazo. Carlos, por su parte, se quedó viendo a Debbie en vez de a su prometida. A pesar de permanecer inmutable, su mirada severa disparaba dagas de celos a Debbie, a quien parecía no importarle.

Iván suspiró resignado, sabiendo que Karen estaba si

e me agrada!'. Pero sabía que no era una buena idea desobedecer a Carlos. Con una sonrisa, le dijo a Debbie: "Petarda Nian, ¿y si cambiamos de masajistas? Ella es un poco débil para lo que necesito".

Sin esperárselo, la masajista ante él le dijo: "No es necesario hacer eso, puedo emplear mayor presión si lo desea. ¿Qué tal así?". Le presionó tan fuerte que le dolió.

"¡Aaaay! ¡No tan fuerte!". Era claro para todos los presentes que el chico estaba adolorido y

Lo miraron con empatía.

Niles permaneció en silencio, pero en su mente no dejaba de maldecir. '¡Jódete, Carlos!'. Luego de tomarse un momento para recuperarse, señaló a Debbie y le dijo a la masajista: "Hazte cargo de ella".

La chica pensó que había hecho algo mal o que no le agradaba a Niles. Así que se puso nerviosa y se le aguaron los ojos. "Realmente lo siento, Sr. Li, puedo hacerlo más suavemente si así lo desea. Por favor no...".

No pudo continuar pues Niles la interrumpió. "Lo que quiero... es un masajista varón", dijo forzando las palabras. En su mente, pensó: 'Espero que estés feliz ahora, Carlos. Me debes una'.

La masajista se quedó atónita por un momento y luego pensó: '¿Será que es gay?'. Y se puso de pie, diciéndole: "Entiendo, Sr. Li, no hay problema".

Niles quería llorar de la impotencia. Acababan de malentender su orientación sexual por culpa de Carlos.

Al ver la escena, Debbie se encogió de hombros. Había obtenido lo que quería, así que se acomodó y disfrutó el masaje.

La farsa había terminado.

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