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   Capítulo 428 Estar en sus brazos fue como estar en el cielo

Respira Conmigo Por Bai Cha Palabras: 8521

Actualizado: 2019-10-11 00:02


Carlos estaba fulminando a Debbie con la mirada, pues ella tenía puesto un bikini negro, y lo estaba pasando bien chapoteando en el agua. Ella y sus amigas estaban bateando una pelota de un lado a otro, y gritaba cada vez que la pelota golpeaba el agua y las gotas la salpicaban. No tenía idea de que Carlos estaba aguardando su oportunidad. La deseaba y la tendría.

Era el momento para liberarse y la playa era un lugar perfecto para hacerlo. Ya fuera en la superficie, en el agua o sumergido, había juego para todos. Buceo, esnórquel, aeróbicos acuáticos, surf, paseos en bote, esquí acuático: la lista seguía y seguía.

Debbie y Niles decidieron alquilar una lancha juntos, pero mientras él estaba sentado detrás de ella en la lancha, una fuerza poderosa lo empujó y lo arrojó al agua.

Niles luchó por salir a la superficie, sacudió la cabeza para quitarse el pelo de los ojos, y luego se pasó la mano. Debbie se rio a carcajadas al ver esto. "¿Quién lo hizo? ¿Qué...?", al ver la fría cara de Carlos, Niles dejó de maldecir. "Diviértete", balbuceó con una sonrisa falsa.

Carlos pidió otra lancha, se detuvo junto a Debbie y le preguntó: "¿Una carrera?".

'¿Una carrera con Carlos?', Debbie dudó un momento y finalmente asintió con la cabeza. Al menos estarían solos por un rato.

Niles les gritó a los demás, "¡Oigan, chicos!, ¡miren esto!, ¡el señor Huo va a competir contra Debbie!".

Iván y Blair fueron los primeros en llegar, y luego Karen. Sin embargo, Kinsley se interpuso en el camino de Stephanie, molestándola y hablando con ella. Todavía tenía la intención de que se separara de Carlos.

Debbie se puso las gafas y le dirigió una amplia sonrisa a Carlos: "¿Qué pasa si pierdes?".

"¡Entonces podrás tener sexo conmigo cuando te apetezca!".

Debbie rechinó los dientes y levantó el puño para amenazarlo. Podía ser tan descarado en algunas ocasiones.

Carlos arrugó los labios y dijo: "¿Qué te gustaría?".

'Me parece bien. Tengo la intención de cobrártelas, créeme', pensó ella. "Tienes que hacer lo que digo sin quejarte. Es decir, tendrás que cumplir mis 3 deseos", dijo Debbie con una sonrisa orgullosa.

'¿Tres?, ¡eso es demasiado!', pensó Carlos. "¡Dos!, ¿y si pierdes?", preguntó él.

'Está bien, dos entonces', pensó ella. "Bien, si pierdo tendrás dos cosas que tú desees. ¿Te parece justo?".

"¡Perfecto!", Iván se puso las manos a los lados de la boca y gritó: "¡Puedes hacerlo, Debbie!".

Niles no pudo ocultar el desdén y la simpatía reflejados en su cara mientras miraba a Iván. 'Hombre, tu espo

o está él aquí?', la idea apareció en su cabeza, así que le preguntó: "Entonces, ¿por qué no vinieron ni él ni Karina?".

"Dijo que tenía que cuidar a los niños", respondió Carlos.

Fue entonces cuando Debbie recordó que Piggy se estaba quedando con Curtis, pues no se acordaba de que la niña ya no estaba con la madre de Iván.

'Soy una mala madre. Dejé a mi hija para estar aquí haciendo tonterías con mi ex', Debbie se sonrojó de nuevo.

"Cuando regrese, me ocuparé de Piggy y Jus para que el tío Curtis y Karina puedan divertirse", dijo ella.

"¿Por qué no llevas a los niños a la mansión?", sugirió él.

Debbie hizo una mueca y dijo a propósito: "¿Y qué pasará con Stephanie?".

"¿Qué pasa con ella?", respondió Carlos con indiferencia. Realmente no tenía ganas de tener a Stephanie cerca, así que le diría que no fuera allí. Problema resuelto. Stephanie había sugerido que vivieran juntos en la mansión, pero él dijo que no. Algo le había dicho que sería una mala idea, por lo que la rechazó sin más.

Pero ahora invitaba a Debbie allí. 'Tal vez estábamos realmente enamorados antes de que yo perdiera la memoria', pensó él.

"Está bien". Esta era una buena oportunidad para acercarse a Carlos y eso la emocionaba.

"Ajá".

A la pareja le tomó mucho tiempo encontrar la lancha de Carlos. Incluso habían tenido que agotar un bidón de combustible para lograrlo. Después de que él saltara a su propia lancha, se dirigieron de nuevo a la playa. "Entonces, ¿quién ganó?", preguntó ella.

Carlos estaba perplejo: "¿Qué?".

"No importa, solo diles que ganaste", ofreció Debbie. 'Pero creo que yo fui la ganadora, porque estar en sus brazos fue como estar en el cielo', pensó.

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