ManoBook > Romances > Respira Conmigo

   Capítulo 443 El ramo de rosas

Respira Conmigo Por Bai Cha Palabras: 9587

Actualizado: 2019-10-14 00:02


Aturdida, Debbie rápidamente se zafó de sus abrazos y se apartó de Jeremías. Las lágrimas aún brotaban de sus ojos cuando se volvió lentamente hacia la voz que se escuchaba. Carlos llevaba en sus brazos a Evelyn y Karen permanecía de pie junto a la puerta con un regalo en las manos ¿Cuánto tiempo llevaría parado detrás de ella? Ella simplemente no podía adivinarlo pues no se había dado cuenta. Pero algo era seguro, él estaba enojado.

Eso la hizo sentir como a una niña a quien la encuentran robándose los dulces. Pero fingiendo que nada había pasado, le dio una patada a Jeremías en la pierna. "Eres un chico malo, ¿Y mi regalo? ¿Ves? ¿Lloraste? ¿Por qué lo hiciste? Sasha se va a poner celosa".

Sasha negó con la cabeza y aclaro: "Descuida, no lo estoy...". '¿Por qué estaría celosa? Sé perfectamente que ustedes son solo amigos. ¡Incluso me conmovió tanto que yo también lloré!', pensó Sasha.

Debbie esbozó una apenada sonrisa y la interrumpió inmediatamente: "¡No seas mentirosa, mujer!. Sé que estás celosa. Pero no hay de otra, hay que seguir adelante", dijo y se volvió hacia su hija. "¡Oh, Piggy! Finalmente estás aquí. Mami te extrañó mucho".

Carlos dejó a Piggy en el suelo y la niña corrió de prisa hacia Debbie, diciéndole emocionada: "Mami, te extrañé mucho también". Le abrazó las piernas tan fuerte como pudo y Debbie se agachó para abrazarla también. Luego, la niña se volvió hacia Iván y lo saludó: "¡Papi! Te extrañé mucho".

Iván extendió sus brazos para agarrar a Piggy y le dijo tiernamente: "Hola pequeñita, ven aquí y dame un abrazo". Piggy le empezó a decir "papi" a Iván desde que se había casado con Debbie.

Iván tomó a la niña en sus brazos y jugueteó con ella. Ambos se rieron alegremente.

Carlos refunfuñó internamente mientras los veía, su expresión era de odio. Pero nadie entendía por qué lo miraba así. Los demás asumieron que estaba celoso porque Debbie había abrazado a Jeremías.

Por otro lado, Frankie permanecía de pie detrás de Carlos con una gran caja de regalo en sus manos. Enojado, Carlos se encaminó hacia la cumpleañera y le dijo: "Hola, madre de Evelyn".

Debbie frunció el ceño en señal de confusión al escuchar la manera en la que se había referido a ella. '¿Por qué de repente se dirige a mí como la madre de Evelyn?', se preguntó confundido. Le hacía mucho ruido.

Aun así, trató de no pensar demasiado en eso y forzó una sonrisa. "Hola, apuesto señor", lo saludó seductoramente.

Carlos abrió la gran caja que llevaba Frankie y le dijo: "¡Feliz cumpleaños número 25!".

Toda la habitación se deslumbró tan pronto como abrió la caja. Los presentes se acercaron al regalo tratando de descubrir qué había dentro.

Jeremías exclamó: "¡Vaya! Todo lo que puedo ver es más y más dinero".

Karen bromeó: "¿Estás seguro de que podrás sostenerlo tú sola?".

Sasha secundó las palabras de Karen y

os sonrió y encendió un cigarrillo. Luego, la agarró entre sus brazos y le soltó el humo en la cara.

"Puagh...". Debbie tosió, pues el humo la había asfixiado y había hecho que se le aguaran los ojos. "¡Imbécil!", lo insultó. Le costó abrir los ojos para agarrar el paquete de cigarrillos y el encendedor en la mesa.

Seguidamente, cogió un cigarrillo entre los dedos, lo encendió hábilmente y le dio una calada. Luego, soltó un aro de humo que se deshizo en la cara de Carlos.

Él no se inmutó por el humo. Pero estaba sorprendido por las habilidades de Debbie para fumar. Sus gruesas cejas se torcieron en señal de ira. '¿En qué momento aprendió a fumar?', pensó.

Ella seguía haciendo truquitos con el humo del cigarrillo. Le había dado una gran calada y ahora la retenía en su boca, al cabo de un rato la soltó por la nariz y por dos lados de la boca. Parecía un dragón que expiraba fuego. En un ataque de ira, Carlos le arrebató el cigarrillo súbitamente y la agarró por el mentón con fuerza, haciendo que lo mirase. "¿Quién te permite fumar?", le dijo poco a poco, soltando las palabras una por una entre sus dientes apretados.

Sintiendo dolor en su barbilla, Debbie lo golpeó inútilmente en el pecho. "Suéltame. Me estás haciendo daño...".

Al ver que su rostro estaba fruncido por el dolor, soltó un poco su agarre y le gritó: "¡Respóndeme!".

Debbie dejó de golpearlo en el pecho y le dijo: "Mi esposo me lo permite".

"¡Maldita sea!", Carlos explotó con los ojos llenos de ira.

'¡Su esposo, quién sino su esposo!' Escucharla refiriéndose a otro hombre como su esposo lo hizo enojar aún más. Deseaba estar frente a Iván y matarlo.

Debbie sonrió ante su cara rabiosa. Sus celos la hacían sentir bien.

Al verla sonreír, Carlos se enfadó aún más. Apagó con rabia el cigarrillo en el cenicero. Y con un movimiento audaz, la inmovilizó en el sofá y empezó a besarla apasionadamente.

Free to Download MoboReader
(← Acceso rápido del teclado) Anterior Contenidos (Acceso rápido del teclado →)
 Novels To Read Online Free

Escanea el código para descargar la aplicación Manobook.

Subir

Compartir