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   Capítulo 449 Ella pensó que estabas muerto

Respira Conmigo Por Bai Cha Palabras: 7658

Actualizado: 2019-10-15 00:12


"Hola Evelyn, soy Queenie. Seamos amigas", dijo una niña.

"Soy Zack Wan. Eres bonita. Yo también quiero ser tu amigo. ¡Mónica, mira a Evelyn! Parece una verdadera princesa", dijo un niño.

El aula estaba animadísima gracias a Evelyn. El nivel de ruido aumentó considerablemente, porque todos querían hablar con la niña nueva.

Evelyn señaló la cara de Zack Wan y dijo: "Sucio. Vete. Mónica, Queenie... amigas".

Debbie, que se escondió para poder ver cómo iba el primer día de Evelyn, se cubrió la cara con ambas manos. '¡Oh Dios! Es una maniática de la limpieza, como su padre.

A la tarde siguiente, Debbie fue al jardín de infancia para recoger a Evelyn y Lucinda habló con ella. "No tengo explicación. En la clase, todos estaban muy limpios. Algunos incluso tenían ropa nueva. Creo que es Evelyn. A ella no le gustan los niños sucios. ¡Jaja! Los niños son muy graciosos".

La historia divirtió a Debbie. Al mismo tiempo, se sintió un poco impotente ante la obsesión de Evelyn con la limpieza. "¿Se portó bien?", le preguntó a su tía.

Lucinda lanzó una mirada de reojo a Evelyn, que estaba de la mano de Mónica Yu, y dijo en voz baja: "Bueno, sí, pero no quiere ser amiga de todos. Y ella no es nada tímida para decirlo. Deberías hablar con ella para decirle que sea más amable. Pero de todos modos, es una niña educada".

Debbie no sabía cómo responder. Ella conocía a Evelyn bastante bien. No hablaba con la gente que no le gustaba. Debbie había hablado con ella de esto ya, y Evelyn le prometió que sería amiga de todos los niños. Pero la verdad era que ella seguiría haciendo lo mismo.

"Entendido, tía Lucinda. Hablaré con ella", dijo Debbie.

"Bien. Oye, si estás ocupada, no tienes que recogerla todos los días. La llevaré a mi casa", le ofreció Lucinda. A Evelyn le gustaba mucho, y pensó que era perfectamente normal que los niños también la quisieran.

"Claro. Pi... Evelyn, es hora de irse. Dile adiós a Lucinda", gritó Debbie. Al principio quería llamarla Piggy, pero luego pensó en lo que Evelyn le había dicho la noche anterior. Le dijo que, en público, ella era Evelyn.

"¡Mónica, adiós! Me voy a casa. ¡Lucinda, adiós!".

"¡Adiós, Evelyn!".

En el Grupo ZL

Carlos acababa de colgar el teléfono a Evelyn. Él le preguntó si se acostumbraba bien a

u asiento y se sumió en pensamientos sobre sí mismo.

Tres días después, entró en un hospital privado de la ciudad, flanqueado por Frankie y dos guardaespaldas.

Desde el accidente automovilístico, Carlos había estado recibiendo tratamiento en este centro. Todavía tenía que tomar pastillas todos los días y recibir inyecciones cada tres meses. Le explicaron que era para recuperar su fuerza después del coma, y él contrató al mismo médico. Todo esto había sido arreglado por James previamente.

Carlos entró al consultorio del médico con una expresión tranquila.

"Buenos días, doctor Zhu", saludó Carlos.

El médico parecía tener cincuenta años, y era el subdirector del hospital. Tenía excelentes habilidades médicas y había adquirido no poca fama. Atendía a muchos pacientes y tenía una lista de espera aún más larga.

Cuando vio a Carlos, el médico se levantó y caminó hacia él. "Señor Huo, ya está aquí. Ya he preparado la jeringa. Podemos comenzar ahora, si quiere".

Sabía que un presidente ejecutivo como Carlos estaba bastante ocupado y casi no tenía tiempo para esperar, así que lo preparó todo una hora antes de que llegara Carlos.

Como de costumbre, Carlos siguió al médico a la sala de examen.

El doctor sacó un pequeño frasco con una medicina. Hundió la aguja en el tapón, extrajo el líquido con una jeringa y presionó el émbolo para sacar el aire.

Carlos se arremangó y cuando el médico estaba a punto de administrar la inyección, Carlos lo agarró de la muñeca y lo miró con ojos asesinos.

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