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   Capítulo 453 El título de propiedad

Respira Conmigo Por Bai Cha Palabras: 7648

Actualizado: 2019-10-16 00:02


Todos pensaban que Stephanie no tenía idea de lo que estaba ocurriendo entre Carlos y Debbie, lo que no sabían era que ella no era ninguna tonta. No era algo raro que los hombres ricos y exitosos como Carlos tuvieran una o varias amantes. Pero una cosa es que fuera solo eso, una amante. Siempre que ella fuera la Sra Huo algún día, no le importaba otra cosa.

Pero las palabras del mesero la hicieron darse cuenta de lo equivocada que estaba.

'¡Mataré a la perra esa! ¡Carlos es mío! ¡Él es el único que merece a una mujer como yo!', se juró Stephanie a sí misma.

Antes de que los demás terminaran de comer, Carlos y Debbie salieron de la cabina privada. La excusa había sido que Carlos tenía que llevar a Debbie a su casa.

Como Elmer fue el último en irse, fue él quien tuvo que pagar la cuenta.

Sentado en su silla, lloró al ver la cifra: 12 millones. Pero ya era demasiado tarde, además, si se negaba a pagar, Carlos se ofendería. Entre ofender a Carlos y pagar una tonelada de dinero, prefirió la segunda. No le quedó otra que pagar la cuenta con su tarjeta de crédito, aún dolido.

Se secó las lágrimas luego de que el cajero tomara su tarjeta. Esa noche había aprendido dos cosas: la primera, no meterse con Debbie; la segunda, no aprovecharse de ella o Carlos se vengaría cruelmente.

Debbie echaba de menos a Piggy, pero estaba demasiado cansada como para ir a verla. Además, tenía que levantarse a las 5 am para una sesión de fotos. Se trataba de un comercial importante, así que le pidió a Carlos que la llevara directamente hasta Champs Bay Apartments.

Al salir del auto, Carlos le entregó un sobre sellado.

"¿Qué es esto?", le preguntó ella.

"Ábrelo cuando llegues a casa", respondió Carlos.

Tomó el sobre pero cuando estaba a punto de tomar el ascensor, recordó algo. James había estado muy tranquilo últimamente, demasiado, quizás. "¿Verificaste los antecedentes de James?", le preguntó a Carlos.

"Sí, no te preocupes por eso. Yo me encargaré de él", dijo Carlos.

"¿Puedo preguntarte algo?", le dijo ella.

En ese momento Carlos salió del auto y se paró cerca de Debbie. "Parece que no te cansas de mí, ¿Qué tal si pasamos un buen rato en tu apartamento?".

"Ooh, no, no. Mejor quedémonos aquí", dijo Debbie a toda prisa, forzando una sonr

a para Elmer, decidió ir para darle una lección. No iba a permitir que nadie intimidara a su mujer.

"No te obligué, fuiste tú quien decidió ir hasta allí", negó rotundamente.

"Esa parte es cierta, pero ¿qué hay con lo de la cabina privada? ¿Tenía que ser precisamente la mía? ¿Acaso no me usaste para vengar a Stephanie?.

Debbie sonrió, avergonzada. "¿Lo sabías?".

"Casi inmediatamente después de que colgaste, Stephanie llamó; así que escuchaste sus planes y decidiste atacar. ¿No es así?", le preguntó Carlos.

'Me atrapaste', pensó Debbie. Pero aun así no quería admitir que había hecho algo malo. "Pues sí, lo hice. ¿Acaso te sientes mal por ella?".

En ese momento, Carlos la abrazó y la besó en la frente. "Por su puesto que me siento mal, pero es por ti".

"¿Ah? ¿Cómo así?". Debbie no entendía nada, había sido ella quien había ganado. ¿Por qué iba Carlos a sentirse mal por ella?

Acariciando su mejilla, Carlos dijo: "La verdad es que también estoy feliz, pues hiciste todo eso por mí". Sabía que Debbie lo había hecho para mantener a Stephanie lejos de él.

Realmente le importaba. Así que aunque lo había engañado, no estaba enojado con ella. Al contrario, se sentía bastante contento.

"Eres un egocéntrico", comentó Debbie.

Carlos no se marchó hasta que no vio que ella se había metido en el ascensor.

Una vez dentro de su apartamento, Debbie se dispuso a abrir el sobre que Carlos le había dado. Dentro había un certificado rojo.

En el papel podía leerse: "Título de propiedad".

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