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   Capítulo 531 Puede que tenga que molestarte

Respira Conmigo Por Bai Cha Palabras: 7628

Actualizado: 2019-10-31 01:37


Adalson y Blair vivían en la misma urbanización. Wesley estuvo de visita en casa de Adalson. Cuando salió de allí y se subió a su coche, oyó la explosión. Sin dudarlo, cambió de dirección y corrió hacia el lugar de donde había venido el sonido. Así fue como Wesley salvó a Blair.

Mirando la botella de agua que tenía Wesley en la mano, Blair murmuró: "Wesley, ¿soy una asesina?".

'La gente piensa de él que es un hombre sincero, así que no me mentirá', pensó Blair.

Wesley quedó atónito por un momento. '¿Acaso me conoce?', pensó él.

Se agachó delante de ella y la miró a los ojos. Si él se comportara como suele hacerlo, le diría: "No eres una niña. ¿Por qué no llamaste a la policía o a los bomberos? ¿Y por qué te quedaste en la casa en lugar de intentar salir?".

Sin embargo, no podía decirle eso. Los padres de Blair habían muerto en el incendio. Tenía que ser un poco más sensible, a pesar de que no sabía muy bien cómo hacerlo. "No te culpes a ti misma. El incendio era enorme y ni siquiera los bomberos lograron entrar. No hubieras podido hacer nada".

Una sonrisa se asomó al pálido rostro de Blair. "Wesley, ¿puedes darme un abrazo?". El corazón le dolía ferozmente y deseaba desesperadamente que alguien la abrazara y la consolara.

Wesley se quedó sin palabras. '¿Tengo aspecto de ser bondadoso?', se preguntó a sí mismo.

Pero suspiró derrotado ante su expresión llena de esperanza y después de un momento de pausa, miró a su alrededor, volvió a enroscar la tapa de la botella, la dejó en el suelo y tomó a Blair en sus brazos.

Ella se abrazó a su cintura y rompió a llorar. Su vientre temblaba contra el de él y el llanto sacudía todo su cuerpo.

Dentro de dos meses sería su cumpleaños y ahora era huérfana.

Un año después, en Hillside Apartments

Después de que la empresa de mudanzas dejó el último mueble, uno de los empleados le dijo a Blair: "Ya está todo, señorita Jing".

Blair, que estaba desempacando sus cosas en el dormitorio, fue a la sala para terminar las cosas. "Gracias, muchachos", sonrió ella.

"De nada, señorita Jing. Nos vamos ya".

"De acuerdo. ¡Adiós!". Blair los acompañó hasta la puerta y antes de cerrarla, miró la puerta cerrada del apartamento de enfrente y mostró una sonrisa astuta.

Después de haber viv

do estrangularla. "¡Oye! ¡Los hombres que le gustan a tu amiga no se tocan!"

"¡Suéltame, Blair! Si me matas, mis compañeras de equipo se enfadarán mucho". Ella estaba jugando un juego de MOBA.

Blair la soltó resignada. "Vale, vale. ¡Pero ten cuidado! Me tengo que ir".

"De acuerdo. ¡Adiós, mamá!", bromeó.

Blair puso los ojos en blanco y se fue del campus.

Después de salir de la estación de metro, llegó a su apartamento en apenas dos minutos. En el momento en que entró a la urbanización, vio un vehículo militar que se dirigía hacia el estacionamiento subterráneo.

Ella aceleró y corrió lo más que pudo. Afortunadamente, pudo detener el ascensor en el primer piso a tiempo.

Cuando se abrieron las puertas, vio al hombre que esperaba ver: era Wesley, que acababa de salir del aparcamiento.

Jadeando para recobrar el aliento, ella le sonrió y le dijo: "¡Qué coincidencia!".

Wesley la miró a la cara unos segundos y luego asintió con la cabeza sin decir una palabra.

Blair estaba un poco frustrada. 'De veras es un hombre de pocas palabras. ¡Está bien! Intentaré encontrar algún tema de conversación interesante con él'. Sin embargo, cuando vio su reflejo en la pared del ascensor, abrió enormemente los ojos espantada de la sorpresa.

Su cabello era un desastre y tenía la cara roja como un tomate. Lo que más destacaba era una marca negra en su rostro. Se miró las manos y descubrió que su dedo índice estaba sucio. Se había manchado la cara cuando se arregló el pelo. '¡Qué embarazoso!'.

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