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   Capítulo 599 El rescate de Blair

Respira Conmigo Por Bai Cha Palabras: 9117

Actualizado: 2019-11-14 09:39


"¿Amigos? ¿Es una broma? ¡Diablos, no! No quiero ser tu amigo. Lo importante es que le gustas a mi madre, así que volveré contigo como sea".

Blair no supo cómo responderle. Su cabeza enloqueció un momento cuando escuchó esa declaración.

Miller le había dicho casi lo mismo que Wesley en aquella ocasión. "A mi mamá le agradas, por eso soy amable contigo". "A mi mamá le agradas, así que tengo que estar contigo".

Aunque en cierto modo era triste, el comentario le pareció muy irritante. Blair le dijo enojada, "Entonces, quieres que volvamos a estar juntos sólo porque le agrado a tu mamá. ¡Qué demonios! ¿Debería casarme con tu madre entonces? Le agrado mucho, ¿no?".

"¿Por qué me gritas? ¡Por supuesto que quiero que te cases conmigo, y no con mi madre!". Hasta donde Miller recordaba, Blair siempre había sido una persona tranquila y dulce. De hecho, siempre se veía más calmada que él cuando se enfrentaban a un problema. Durante el tiempo que habían sido una pareja, nunca la había visto discutir con nadie.

Pero ahora, al verla tan enojada, Miller se llenó de numerosas y complejas emociones. Pero para esconderlo, eligió ponerse la máscara de tipo duro. Aunque no le estaba saliendo muy bien.

A Blair le cansó su comportamiento. Ella lo ignoró, se dio la vuelta y comenzó a caminar hacia la parada de autobús.

Pero Miller aceleró el paso y la agarró del brazo una vez más, negándose a dejarla ir. "Blair, si no quieres volver conmigo, está bien. Pero por favor entra y termina la comida con mi madre. Luego, cada quien tomará su camino", declaró.

En realidad, ese era el plan inicial, pero los comentarios de Gertrude la habían enfurecido. Ahora ya no estaba de humor para hacerlo. "Tengo otra cita, quizás la próxima vez", respondió ella, e intentó librarse de él.

Al sentir su rechazo, él insistió y la acercó un poco más, "Blair, por favor. No decepciones a mi madre".

Blair sintió que estaba a punto de estallar. Sólo Dios sabía lo que sucedería si ella perdía el control.

En ese momento, un par de autos se detuvieron cerca de ellos con sus luces intermitentes parpadeando. Acababan de pasar por el edificio, y cuando las personas en los autos vieron que Miller acosaba a Blair, se dieron vuelta y regresaron.

Los dos vehículos eran llamativos y muy grandes. Basta con mirarlos para que Blair supiera quién había llegado.

Hacía un mes que no veía a Wesley. Pero que un hombre la obligara a cenar con él, no era la forma en que esperaba volver a verlo.

Wesley salió del coche con paso furioso y se precipitó hacia Blair y Miller. Talbot y sus colegas también salieron.

Wesley al ver que Miller jalaba del brazo a Blair enfureció. Notó de inmediato que la mujer estaba renuente. "

En ese momento, realmente lo entendieron.

No tenía miedo de expresar sus sentimientos. Le temía a no poder prometerle el "felices por siempre". También le inquietaba que si estuvieran juntos, ella viviría con miedo todos los días, preocupándose por él. Él creía que si un hombre realmente se preocupaba por una mujer, haría todo lo posible para hacerla feliz y nunca la dejaría vivir a la sombra de la duda y el miedo.

Y en este momento, él no podía darle una buena vida.

Dentro del auto de Wesley, Blair se sentó en silencio y reflexionó acerca de lo que había sucedido hace unos momentos. No sabía si habría aceptado a Miller de nuevo si no viviera con Wesley.

Después de pensarlo un momento, obtuvo la respuesta: "No". No había forma de que ella pudiera hacerlo.

No es que fuera implacable; ella podría perdonarle casi todos los errores, menos el engaño. Ella quería un esposo fiel. E incluso si decidiera perdonar a Miller y volver con él, jamás podría olvidar su traición. Siempre habría una fea cicatriz en su matrimonio y eso sólo generaría más tensiones.

"Tengo que ocuparme de algunas cosas esta noche, así que te llevaré y me iré de nuevo. Tendrás que prepararte algo para comer más tarde", le dijo Wesley, rompiendo el silencio en el auto.

Blair salió de su ensueño y asintió. "Claro, no hay problema".

"Si algo así sucede nuevamente, sólo llámame. Y yo estaré ahí". Él dejaría todo y se apresuraría para ir a rescatarla en cuanto lo llamara.

"Lo sé, ¡gracias!". Ella sonrió.

"¿Sabes qué? Te daré los números de varios chicos. Si no puedes contactarme, llámalos. Cualquiera de ellos te ayudará". Wesley comenzó a decir los números de memoria.

Blair los escribió rápidamente y los guardó en su teléfono junto con los nombres de sus respectivos dueños: Damon, Curtis y Carlos.

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