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   Capítulo 661 Demasiado ingenua

Respira Conmigo Por Bai Cha Palabras: 8534

Actualizado: 2019-11-27 06:52


Wesley sentó a Blair en el inodoro. A ella le ardía la cara de vergüenza. Llevaba puestos los pantalones del hospital y con las manos heridas no podía quitárselos sola. Y desde luego, no podía orinar con los pantalones puestos. Para entonces, Wesley también se había dado cuenta del problema. Se miraron uno a otro. Era una situación de lo más extraña.

"Esto... Igual es mejor que llamemos a la enfermera", comentó ella en voz baja rompiendo el silencio.

Wesley estuvo de acuerdo en que era una buena idea. Pero luego sus ojos se posaron en sus pies vendados y entonces pensó que una enfermera no sería suficiente para ayudarla en esa situación. Harían falta al menos dos enfermeras, una para ayudarla con su ropa y la otra para sujetarla.

Pero él podía hacer las dos cosas solo.

Así que rápidamente se puso a ello. Primero la sostuvo con un brazo y la levantó un poco para asegurarse de que sus pies no tocaran el suelo. Luego, sin decirle nada, él comenzó a quitarle los pantalones con la otra mano.

Blair estaba demasiado conmocionada y avergonzada como para pronunciar una sola palabra.

Unos minutos después, la sacó del baño con la cara ardiendo.

Después de colocarla muy cuidadosamente sobre la cama, Wesley volvió al baño. Cuando regresó a la habitación, apagó las luces. Blair pensó que se iría, pero él se sentó en la cama.

Luego se quitó las botas, levantó la manta y se metió con ella en la cama del hospital.

'¿Pero qué hace? ¿Es que se va a quedar a pasar la noche aquí?', se preguntó Blair con los ojos muy abiertos.

Podía ver su perfil bronceado a la tenue luz que entraba por la ventana.

"¿Wesley?", lo llamó dándole unos toques con el meñique en su fuerte brazo.

"¿Sí?", respondió él. Incluso acostado en la cama tenía un aspecto serio y severo. Era un militar de los pies a la cabeza.

"La enfermera dijo que los visitantes no pueden pasar la noche en la sala. A Orion le pidieron que se fuera", le recordó. Ella no quería que le tuvieran que decir a Wesley que se fuera también. Era un oficial del ejército y sería vergonzoso que lo echaran del hospital.

"No soy un visitante. Soy un paciente".

'Oh, es cierto. Él también está hospitalizado aquí', pensó Blair suspirando. 'Pero espera un momento...'. De repente, Blair se dio cuenta de algo.

"Cuando tu madre y yo estábamos cuidando de ti, pasamos la noche en tu habitación y nadie dijo nada al respecto. ¿Por qué no está permitido ahora?".

Wesley no respondió.

Blair volvió a darle con el meñique. "¿Sabes por qué? ¿Es alguna nueva regla

ez, le rodeó la cintura con el brazo y se acurrucó más pegada a él. Wesley sintió que estaba a punto de perder el poco autocontrol que le quedaba. "¡Pórtate bien!", le dijo él.

"¡Está bien!", dijo ella. Pero no se comportó. Siguió moviéndose, abrazándolo y tocándolo. "¿En serio no vas a aceptar mi oferta?", preguntó ella.

El cuerpo de Wesley se puso rígido. "No creas que no me doy cuenta de que estás haciendo esto a propósito", le advirtió sin mirarla. 'Ella está haciendo esto solo para torturarme. Probablemente esté pensando que con las manos y los pies heridos, no podré obligarla a hacer cosas'.

Aunque él había descubierto sus intenciones, Blair no se sintió avergonzada. "¿No dices que no te interesan las mujeres? Entonces, ¿qué te preocupa?", preguntó ella con una sonrisa. 'Ahora estoy herida. No puedo ayudarlo como lo hice la última vez. Déjalo que sufra', se rio por dentro.

De repente, ella sintió su mano sobre sus labios. "Estás siendo demasiado ingenua", dijo en voz baja. 'Aún tiene muchas cosas que aprender', pensó él.

"¿Qué quieres decir?", le preguntó ella.

Había un brillo siniestro en los ojos de Wesley. Con la mano todavía en sus labios, finalmente se volvió hacia ella y le susurró, "Si no te duermes ahora mismo, te enseñaré todo lo que una mujer y un hombre pueden hacer juntos en la cama".

Wesley era un hombre de palabra. Blair contuvo el aliento mientras lo miraba a los ojos oscuros.

"¿Qué...? ¿Qué cosas?", tartamudeó curiosa, asustada y emocionada. Él continuó recorriendo sus labios con sus manos. Ella se sintió excitada. Pero él no la besó. ¿Qué estaba tratando de hacer?

Con una sonrisa maliciosa, él le preguntó, "¿Quieres probar?".

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