ManoBook > Romances > Enamorada del CEO

   Capítulo 42 Cariño, por favor, perdóname.

Enamorada del CEO Por Bai Cha Palabras: 7256

Actualizado: 2018-11-08 00:17

Price: $3.99

ASIN: B07JHZRTFB

Price: $17.99

ISBN: 978-1728946689


Pronto las lágrimas brotaron de los ojos de Lola. En realidad, no tenía idea de por qué quería llorar. ¿Era solo por la injusticia que había sufrido? "No... Sólo estoy resfriada debido a que anoche la temperatura era demasiado baja en la habitación." Lola no quería dejarle saber lo que pasó. En cambio, intentaba reír delante de él, diciéndose a sí misma que no podría llorar tan fácilmente. "Oye, qué tonta eres", dijo Jorge con tristeza. "¿Cuándo vas a volver?" Al no tener ganas de cambiarse de ropa, salió de la compañía con la ropa de trabajo puesta. "¿Me echas de menos?" La voz de Jorge hizo que Lola se pusiera roja. "Qué va…" Ella sacó un pañuelo de papel desde su bolso y se limpió las lágrimas, luego lo tiró a la basura. "¡Si es así, entonces me quedaré aquí más tiempo!" Jorge llevando puesto la bata del hotel, encendió un cigarro y caminó hacia el balcón para contemplar los paisajes de afuera. "Jorge... ¿Por qué eres tan malo?" Lola dio un fuerte bufido. "¿Malo?", "¡Ya verás lo que haré contigo cuando vuelva!". Jorge lo dijo con una voz malvada. Lola estaba paseando por las calles sin prisa. Estaba tan aburrida que a medida que caminaba, daba patadas a las piedras del suelo. Ahora que lo recordaba, delante de Miguel o de Rosa, o incluso delante de la madre de Jorge, este hombre siempre la había estado protegiendo. "¡Jorge, me siento muy afortunada de estar bajo tu protección!""¿Eres mi esposa, a quién protegería si no, a otra mujer?" Al escuchar las palabras de Jorge, Lola comenzó a protestar y a amenazarlo, "¡Cómo te atreves a proteger a otra mujer que no sea yo! ¡Soy la única a la que deberías proteger! Si te atreves a tener alguna relación amorosa con otras mujeres, te haré ... ¡Te cortaré el rabo y te pondré los cuernos! ¡Humph!" La mujer sentada en sus piernas en la oficina aquel día y la llamada prometida destellaron de nuevo por la mente de Lola... Ella estaba esperando, esperando que Jorge le diera una explicación de todo lo relacionado con su supuesta prometida. Sin embargo, no era necesario que él explicara nada, ya que... No se casaron por amor.Al escuchar que Lola tenía la intención de ponerle los cue

a comer. Antes de volver al hotel, pidió otra comida a domicilio para Wendy. Cuando Lola volvió a la habitación, Wendy estaba sentada en el alféizar de la ventana, desconcertada. Al ver a Lola, se levantó. "Wendy, ven y come algo". Lola sacó la pizza y abrió una botella de zumo para Wendy. "Gracias, Lola". "De nada. ¡Tómate tu tiempo y vamos a razonar las cosas con ese hombre!" Pensando en ello, Lola decidió forzarlo a asumir la responsabilidad de lo que había sucedido la noche anterior. ¡Tal vez ese tipo trataría a Wendy como Jorge a Lola! "¡No quiero!", dijo Wendy mordiendo la pizza. Pensar en lo que pasó la noche pasada le trajo un rubor cálido a la cara. Si se veía obligado a asumir la responsabilidad, no la valoraría. Por otro lado, no era más que la virginidad. Déjalo ir ... "Wendy, ¿eres tonta? ¿Cómo puedes perder tu virginidad con este hombre? ¿Es un soldado? ¡Los soldados son fieles y mantienen sus palabras!" Lola trataba de persuadirla, aunque olvidó que ella eligió escapar también después de dar la virginidad a Jorge. Si no fuera por el hecho de que Jorge se acercó a ella, ella nunca querría volver a verlo. Wendy se estaba muriendo de hambre y se tragó un pedazo de pizza y un tazón de arroz frito con mariscos. Lola hizo todos los esfuerzos posibles para descubrir en qué habitación estaba ese hombre. En el corredor del hotel no había nadie, Lola y Wendy se dirigieron a la habitación del hombre.

Free to Download MoboReader
(← Acceso rápido del teclado) Anterior Contenidos (Acceso rápido del teclado →)
 Novels To Read Online Free

Escanea el código para descargar la aplicación Manobook.

Subir

Compartir