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   Capítulo 369 Misofobia Severa

Enamorada del CEO Por Bai Cha Palabras: 8916

Actualizado: 2019-03-07 14:50


"¿Qué estás haciendo?, ¿acaso te dejé entrar?" Chuck miró con mucha molestia a Daisy, bloqueó la entrada con su pie e impidió que lo siguiera.

Daisy maldijo en su mente antes de comenzar a rogarle con una expresión tierna en su rostro: "Por favor, doctor Chuck, solo por una noche. No seré una molestia, puedo dormir en el sofá. ¡Por favor!" Ella realmente la estaba pasando muy mal, jamás le rogaría a alguien de no ser necesario.

Con la poca paciencia que le quedaba, Chuck la empujó hacia afuera, pero de inmediato ella tomó con fuerza su mano y de un solo tirón, lo sacó del departamento. Ella abrió la puerta enseguida y corrió hacia adentro, estaba realmente desesperada.

Chuck miró la mano que aquella mujer desesperada acababa de tocar, frunció el ceño e imagino miles de asquerosos gérmenes extendiéndose por todo su cuerpo.

Volteó a ver a la maleducada mujer y entró rápidamente dando grandes zancadas. Sería mejor que la sacara del departamento, mientras su mano siguiera contaminada. Estaba tan disgustado en este momento.

Daisy movía las manos las manos y las unió suplicando: "Doctor Chuck, por favor. Como dice un refrán, 'los médicos son los ángeles de la tierra' y los ángeles salvan personas, ¿verdad?" "Él ... ¿un angel?, un demonio del mismísimo infierno." Pensó ella desde lo más profundo de su ser. Sin embargo, tenía que ser muy amable con este hombre, él era su única salvación.

Chuck no quería perder tiempo con ella, así que tiró de su muñeca y comenzó a llevarla a la salida. Después de sacarla del departamento, lavaría desmesuradamente su mano.

Con gran fuerza, Chuck la arrastró hasta la puerta, pero en ese momento, Daisy apretó los dientes con determinación y levantó la pierna derecha. "¡Zaz!" La puerta se cerró por la patada que ella acababa de dar.

Chuck miró la puerta que había sido azotada, soltó la mano delicada de Daisy y llamó al 911: "Hola, ¿hablo a la estación de policía …?" No tuvo tiempo de terminar la oración cuando Daisy rápidamente le quitó el teléfono de las manos y colgó la llamada.

Esto logró que el rostro de Chuck se pusiera rojo del coraje. Estaba a nada tomar un bisturí, pero recordó que ella sabía artes marciales, por lo que su intento de amenaza no serviría de nada.

No le quedo más que controlar sus emociones. De manera sarcástica le pregunto a Daisy: "¿Quién demonios te envió aquí? ¿y exactamente para qué? ¡Tienes tanto que explicar!" Inmediatamente dedujo que la persona que se encontraba detrás de todo este embrollo debía ser Jorge...

Y estaba en lo correcto, lo sabía. "No sé con exactitud quién está detrás de todo esto. Solo escuché que cuando mi jefe tomó la llamada

misma, esto la enfureció por completo.

En cuanto salga de esta habitación, ¡definitivamente golpeará a este hombre!

¿Por qué demonios tuvo que encontrarse con un tan bicho raro? Él era tan mezquino, tanto que nadie podía siquiera tocar su toalla.

¡Eso era completamente inaceptable! Esperaba que con un poco de suerte, él dejaría de hacer tantas cosas estúpidas o ella enloquecería por completo.

Se puso la ropa lo más rápido posible, abrió la puerta y salió como rayo.

Chuck ya no estaba en el dormitorio, acababa de tirar la toalla en el bote de basura, la tomó tanto asco que únicamente la agarró con el pulgar y el índice.

Después de tirarla, como gesto de victoria, aplaudió sarcásticamente. Al ver esto, Daisy pensó en algo impulsivo, Ella lo ayudará a deshacerse de su fobia a los gérmenes esta misma noche.

En ese instante, sin decir nada, se acercó a él, lo tomó del cuello y lo arrastró a una habitación.

Chuck abrió los ojos con sorpresa y rechazo, al darse cuenta que se dirigían a su recamara, y obviamente, esa mirada acabó por ofender aún más a Daisy.

Ella utilizó todas sus fuerzas para hacerlo entrar, y por lo mismo tropezaron directo sobre cama.

"¡¿Cómo te atreves? !" Chuck intentó detenerla en cuanto se dio cuenta de sus verdaderas intenciones, Pero Daisy ignoró su amenaza. Ella lo empujó hacia la ventana, luego se abalanzó sobre él.

...

Parecía que el mundo entero se había detenido y un profundo silencio los inundó. Chuck esperaba que en cualquier momento las náuseas se presentaran, pero no fue así.

Así que se dio cuenta de la gravedad de lo que había sucedido... de modo que se acercó y estrechó su cuerpo aún más al de ella. La escena que brindaba la mirada sorprendida de Daisy aumento su deseo impulsivo ...

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