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   Capítulo 370 Sentirse ofendida

Enamorada del CEO Por Bai Cha Palabras: 10776

Actualizado: 2019-03-08 14:10


Él se puso de pie inmediatamente, sus ojos miraban fijamente a Daisy. Ella estaba sobre la cama, aún en estado de shock.

Chuck sabía que tenía misofobia. En el pasado, él había salido con ocho mujeres; cuatro de ellas lo abandonaron por su fobia a los gérmenes, no pudieron soportarlo por mucho tiempo.

Las otras cuatro intentaron abrazarlo al menos una vez, pero nunca paso de ahí. Él siempre se alejaba de ellas, por lo que eventualmente estropeaba la relación.

Incluso, cuando Lola tiraba su ropa al suelo, tenía que hacer un gran esfuerzo para no fruncir el ceño, pero por dentro, estaba más que furioso.

Pero justo ahora, esta mujer estaba acostada en su cama y justo debajo de él y por extraño que pareciera, no había experimentado ningún síntoma a los habituales. ¡Esta era la primera vez en su vida! ¿Cómo pudo pasar esto?

Como una costumbre acentuada, la apartó de inmediato y rápidamente cambió la ropa de su cama frente a ella.

Daisy se mordió los labios con rabia mientras lo observaba cambiar las sábanas, se sintió tan insultada. "Doctor Si, ¿está consiente que esto ya es una enfermedad suya? La misofobia es una enfermedad psicológica y es grave, ¡creo que debería buscar ayuda, a un psiquiatra para se exacto!"

Chuck se detuvo en cuanto escuchó sus palabras y con una semblante gélido, le ordenó: "Sal de aquí ahora mismo."

Ella estaba hablando demasiado y en su opinión, ¡su boca debería estar cosida con un hilo y una aguja! ¡Fue algo realmente molesto!

Daisy inocentemente dibujó un puchero en su rostro. Se acercó y se sentó a propósito en la cama recién hecha, y al segundo siguiente, ella tocó su colcha ...

Los ojos de Chuck se llenaron de ira y caminó rápidamente hacia un estante, allí encontró un afilado bisturí quirúrgico. Con el cuchillo en mano, caminó directo a Daisy mientras la miraba con gran furia.

Daisy no estaba asustada en lo más mínimo, no le tenía miedo, ya que había aprendido artes marciales de manera profesional, era cinturón negro en Taekwondo.

Ella reaccionó de inmediato levantando su pierna, y trató de patear el cuchillo de su mano, sin embargo, Chuck se movió rápidamente a un lado y pudo esquivar su patada sin problemas.

"¡Tienes muchos pantalones!, ¡será mejor que te cuides!" Ella le objetó con una mirada de odio en su rostro, le había perdido el poco respeto que le tenía. El 95% de los hombres que había peleado con ella, había perdido. ¡Daisy estaba tan segura de ganar esta pelea así como las anteriores!

Ella lo atacó de nuevo. Chuck sabía que ella era una rival de cuidado, así que en lugar de contraatacar, hizo todo lo posible por evitar sus patadas.

No obstante, al final, ella pudo patear el bisturí de su mano y desarmarlo. Como signo de victoria y una sonrisa burlona, ella pisó el bisturí que estaba en el suelo. Rápidamente, y al no escuchar ninguna palabra de él, se acercó, inmovilizó sus manos y lo golpeó fuertemente con el hombro, lanzándolo por los aires.

Chuck aterrizó en la cama. Él realmente estaba furioso, absolutamente colmado en ira, pero apenas alcanzó las manos de Daisy, la atrajo hacia su pecho con toda su fuerza.

Como era de esperarse, la fuerza física de Daisy no se comparaba con la de Chu

entró.

Llegó con noticias relevantes: "Jefe, Daisy tuvo éxito, pasó la noche entera en el departamento de Chuck. Ella se quedó allí hasta las ocho de la mañana, y salieron juntos del departamento." Sánchez no tenía ni la más mínima idea de lo que sucedía, No entendía la razón por la cual Jorge había enviado a Daisy al departamento de Chuck. Sin hacer una sola pregunta, continuó su informe con una voz profesional: "Los de seguridad reportaron que Daisy se veía angustiada al salir. Ella no estaba usando la misma ropa que con la que llegó la noche anterior." ¿Habrá pasado algo entre los dos?

"Destacable lo que ha logrado. Ve y de inmediato paga todas las cuentas médicas de su madre y dile que se prepare para su próximo objetivo." Jorge le dio órdenes brevemente, sin siquiera mirarlo, Estaba tan satisfecho con el resultado de su plan. Una mujer como Daisy debería ser suficiente para tener la atención de Chuck. Tal vez esa chica había logrado algo en él. De no ser así, a él no le importaba enviarle más mujeres, con tal de lograr que no volviera a pensar en Lola nunca más.

Leandro dijo una vez que Chuck sentía algo muy fuerte por Lola, ¿habría sido verdad? Sánchez estaba confundido, pero no se atrevió a preguntarle nada, no era un buen momento. Sabía que su jefe aún estaba estresado por todos los sucesos negativos relacionados a la empresa. Prefirió retirarse de la oficina en silencio. Jorge Si estaba más que ocupado estos días, ¡no debía molestar a su jefe con problemas insignificantes!

Cerca del mediodía, Jorge recibió una llamada de la Sra. Du. Ella le confirmó que Lola había llegado a la casa.

Era sábado y Estrella estaba ahí, felizmente esperándola. Jorge sabía que ella había anhelado estar junto a su madre desde el momento en que se separó de ella. Él le preguntó de manera casual a la Señora Du cómo había sido el reencuentro.

La señora Du le informó que todo salió bien, como de costumbre. Jorge estaba un poco confundido sin embargo no le dio tanta importancia. ¡Después de todo, el vínculo entre una madre y una hija era más fuerte que nada! ¡No podría ser marchitado ni siquiera por la luz del sol!

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