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   Capítulo 556 Ha pasado más de 24 horas.

Enamorada del CEO Por Bai Cha Palabras: 8377

Actualizado: 2019-03-30 07:01


"Alguien te ha denunciado por delito por lesión. La otra parte ha presentado cargos y no aceptará la mediación privada". Antes de que pudiera comenzar a protestar, Luna fue obligada a subir al coche de la policía.

Veinte minutos después, las pertenencias de Luna también fueron confiscadas. Después la colocaron en una pequeña celda extrañamente parecida a las que salían en la televisión. Una pequeña habitación con barras de hierro.

Cuando Luna fue empujada a la celda, vio a otra mujer sentada en el suelo con los ojos entrecerrados ante la intrusión.

Luna inspeccionó rápidamente la celda, con su mente en blanco.

Tratando de mantenerse en calma, se agachó en un rincón de la habitación y puso sus brazos alrededor de sus rodillas.

30 minutos más tarde, una policía de aspecto serio abrió la puerta de la celda y le pidió a Luna que saliera para declarar.

Los policías se movieron por la comisaría, ocupados en varios asuntos. Varias personas, claramente lesionadas debido a la extorsión, permanecían allí.

Las dos mujeres se sentaron cara a cara.

"Luna Bo". La policía seria, aunque sin lugar a dudas era una dama hermosa, dijo su nombre en tono grave.

"¿Sí?"

"La noche pasada, ¿admite usted que, en el callejón adyacente al 'Dominator' en calle Shengli, atacó a la señorita Catalina Gu y ordenó a un hombre que la violara?".

"Admito la primera parte, pero niego la segunda". La voz de Luna era insensible y sin emociones. Era buena escondiendo sus sentimientos a los demás.

La policía la miró con curiosidad y dijo en tono aún más serio: "Mostramos indulgencia a los que confiesan, y severidad a los que niegan".

"Me niego a admitir algo que no hice". Luna sabía lo valiosa que era la castidad para una mujer, jamás haría lo que mencionaba en la última parte de la acusación. Aunque odiaba a Catalina, golpearla era suficiente.

"Deja de mentir, solo la honestidad puede salvarte ahora". La policía, aunque era joven, tenía experiencia. Conocía bien los rodeos de los delincuentes. Dejó el bolígrafo y miró a Luna, y se cruzó los brazos en los hombros.

Luna se inclinó hacia delante y miró a la policía con una expresión similar y solemne. "Lo diré otra vez. Admito la primera acusación, pero no la segundo".

Después de aproximadamente media hora, la policía tomó su dispositivo de grabación y su cuaderno y se levantó. "Entonces espera el proceso de la demanda." Con eso, la policía se levantó y salió de la habitación. "Llévala de vuelta a su celda".

Una

nas de Anna, algunas de Leandro, algunas de clientes y muchas de su abuela.

Inmediatamente hizo una llamada a la casa de la villa, donde Joana respondió rápidamente. Joana le contó la misma historia que le había contado a Milanda y a Leandro: "El coche de la señora Luna todavía está aparcado en la puerta principal. No la he visto desde ayer".

De inmediato, Samuel estaba convencido de que algo malo le había sucedido a Luna.

Samuel subió las escaleras y se quitó el traje de navegación. Agarró un bolso y salió por la puerta de camino a País C.

Eran las 12 de la noche, cuando Samuel finalmente encontró a Luna.

La puerta de la sala de detención se abrió, vio una pequeña y lamentable figura encorvada en la esquina de la celda.

Consumido por el sentimiento de compasión y autoodio, Samuel sintió que su ira hacia Luna se había desvanecido.

Cuando escuchó el sonido de la puerta de la celda abriéndose, Luna levantó la vista de repente.

Un hombre alto parado en la entrada bloqueaba la luz. Así que entrecerró los ojos por un instante.

Habiendo sido detenida durante más de 24 horas, Luna se sentía desolada.

Sus padres se habían ido, su hermano estaba muy lejos, Luna se sentía sola. ¿Quedaba alguien a quien le importaba?

Samuel se agachó y recogió a Luna. Ella cerró los ojos y trató en vano de contener las lágrimas.

Fuera de la comisaría, Luna y Samuel se subieron al asiento trasero del porsche.

Anna dejó escapar un largo suspiro en el asiento delantero. Samuel había movido muchas fichas para encontrar a Luna.

Habiendo removido todo el país buscándola, nunca había pensado que pudiera estar en una celda fría y oscura.

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