ManoBook > Romances > Enamorada del CEO

   Capítulo 830 Compra algunos tónicos para mejorar tu potencia

Enamorada del CEO Por Bai Cha Palabras: 9160

Actualizado: 2019-04-12 00:17


Rafael sacudió la cabeza a toda prisa y repitió las palabras de Irene, todo en un sólo suspiro. "La Srta. Shao dijo que sus habilidades no solo son comunes, sino que... ni siquiera igualan un tercio de las de su novio. Este cinturón es para usted, de modo que pueda venderlo y con el dinero comprar algunos tónicos para... mejorar su potencia."

"Y...", continuó, "y... también dijo que si quería ponerse a la par de ella, ella... ella con todo gusto... le traería algunos Vi... a... gra a su oficina..."

'¿Realmente tiene tan poca potencia? Oh pobre... ¿Qué tan débil es realmente? ¿Cuánto tiempo puede permanecer duro? ¿Tres segundos quizá?', se preguntaba Rafael.

Estaba perdido haciéndose esas preguntas cuando el rostro de Daniel se oscureció por completo. Luego golpeó pesadamente con su gran palma el escritorio, lo que sorprendió a Rafael y provocó que saliera corriendo de su oficina.

Esa noche, Daniel tenía la intención de visitar a Irene y dejar que ella juzgara sus habilidades por sí misma.

Pero antes de que eso pasara, Martín se presentó en la Mansión Número 8 antes que él.

Irene acababa de poner en orden la ropa y los bolsos que había recibido de parte de Daniel cuando recibió una llamada de Martín anunciándole que estaba a punto de llegar. Entonces, ella rápidamente corrió escaleras abajo para abrirle la puerta.

"Martín, ¡entra, por favor!" Irene lo pasó a la sala de estar y le sirvió un vaso de jugo.

Viendo lo ocupada que estaba, él dejó las cosas que traía en sus manos y preguntó: "Irene, ¿te estoy interrumpiendo a estas horas de la tarde?" Tenía miedo de que los reporteros le tomaran sus fotos, y antes de llegar a su casa, había patrullado los alrededores hasta asegurarse de que el área estuviera despejada.

"No, ni siquiera me he ido a la cama", respondió Irene. Entonces ella le llevó un vaso de jugo.

Martín tomó un sorbo, luego le dio a Irene los paquetes que traía consigo y dijo: "He estado muy ocupado estos últimos días, por eso sólo pude venir de noche. Estas son algunas de las especialidades de Estela Zheng. Ella vino a conocer a nuestro equipo y me pidió que te las trajera."

Esa era la razón por la que él había ido

"¿De Verdad? ¡Wow, estoy tan feliz! ¿Tienes alguna otra cosa que contarme acerca de Estela? ¿Cómo le está yendo?", preguntó Irene. Estela había perdido su teléfono, y no había tenido tiempo para comprar uno nuevo, así que a Irene le había sido imposible contactarla.

Martín hizo un gesto de asentimiento. "Mis compañeros dijeron que se veía bien, y ella les dijo que vendría a verte inmediatamente después de que se recupere completamente."

Irene llevaba puesto un camisón rosa, con estampados de dibujos animados. Martín la vio y parecía tene

io que el hombre en la puerta no era quien ella esperaba.

"¿Qué? No soy Martín ¿Estás decepcionada?", preguntó Daniel. Le lanzó una mirada helada a la mujer mientras hundía las manos hasta el fondo de los bolsillos de sus pantalones.

Luego, casi en un instante, Irene reaccionó y trató de cerrar la puerta, pero él no la dejó

Y se las arregló para meterse en la mansión. Cuando finalmente estuvo adentro, sintió que su cabeza iba a estallar.

'¡Carajo! ¡Qué bajo he caído, entrando a la fuerza a una casa!', pensó Daniel.

"Daniel, ¿por qué entraste? ¡Sal, ahora mismo!", le exigió Irene. Por supuesto, ella sabía que había guardaespaldas afuera que observaban e informaban sobre todo lo que veían a su padre.

No le importaba que Martín entrara, porque en realidad no tenía nada que ver con él, y no temía que le informaran a su padre. Pero con Daniel... ¡De él sí temía que los guardaespaldas le avisaran a su padre!

Daniel sostuvo su barbilla y bajó su cabeza para besar sus labios rojos, pero ella lo rechazó, porque realmente no se atrevía a hacer este tipo de cosas bajo la vigilancia de los enviados de su padre.

Si Daniel realmente fuera su novio, no habría ningún problema, pero él era novio de otra mujer...

Él se enfureció por su negativa y dijo: "¿Qué? ¿Martín ya te dejó satisfecha? ¿Te vas a deshacer de mi ahora?"

Daniel supuso que la siguiente acción de ella sería levantar los brazos...

Y tal como lo esperaba, Irene levantó furiosamente los brazos y estuvo a punto de abofetearlo en la cara.

'¿Acaso piensa este hombre que todos en este mundo son tan malvados y tienen dos caras como él?', pensó Irene.

Pero él sostuvo su brazo y la detuvo.

"¿En verdad querías golpearme?" Daniel le lanzó una mirada furiosa, al tiempo que apretaba su muñeca con una de sus grandes manos.

Free to Download MoboReader
(← Acceso rápido del teclado) Anterior Contenidos (Acceso rápido del teclado →)
 Novels To Read Online Free

Escanea el código para descargar la aplicación Manobook.

Subir

Compartir