ManoBook > Romances > Enamorada del CEO

   Capítulo 909 Casarnos en una oficina del registro civil en mi cumpleaños

Enamorada del CEO Por Bai Cha Palabras: 7198

Actualizado: 2019-04-29 00:07


¿Qué estaba pasando? "Ya comí, señor Si."

"Sal y pregunta quién no ha desayunado todavía." La orden de Daniel fue clara, y Rafael, aunque confundido, hizo lo indicado.

Veinte minutos más tarde, Irene apareció en la puerta de la oficina con una lonchera. Rafael, entonces, se dio cuenta de lo que estaba sucediendo.

La secretaria Liu terminaba su desayuno en ese preciso momento. Al ver a Irene, Estela se sorprendió.

"Hola, Rafael." Irene también saludó a Estela, quien le respondió con una sonrisa forzada.

Rafael, señalando hacia la puerta cerrada, dijo: "El Sr. Si ha dicho que usted podría entrar libremente cuando viniera".

"Muy bien." Irene abrió la puerta de la oficina para entrar.

Tan pronto como la puerta de la oficina del CEO se cerró detrás de Irene, las secretarias comenzaron a murmurar: "La relación entre Irene y el Sr. Si se ve cada vez mejor últimamente."

"Sí, ¿viste el anillo de diamantes en el dedo de Irene?"

"No. Pero dicen en las redes sociales que ayer, en la boda de la señorita Estrella, algunos periodistas vieron a Irene luciendo un anillo de diamantes en el evento."

"¿O sea que el Sr. Si se lo dio?"

"¡Por supuesto! ¿Quién más?" Estela, tú e Irene se llevan bien. ¿Te ha dicho algo al respecto?"

Estela estaba perdida en sus pensamientos cuando la secretaria Qin toca su hombro repentinamente. Estela negó con la cabeza, "He estado muy ocupada estos últimos días. Aún no he hablado con ella."

´¿O sea que Daniel sí se lo dio?´

Tan sólo de pensarlo, Estela sentía un fuerte dolor en el pecho.

En la oficina del CEO

Irene abrió la lonchera para Daniel y aparecieron dos apetecibles huevos fritos. "¡Mi mamá es muy buena cocinera!", le dijo, "¿gustas uno?" Daniel la abrazó oliendo su fragancia, mientras ella se sentaba en su regazo.

Habían estado separados solo una noche, y sin embargo la extrañaba tanto.

"No, ya desayuné", Irene le entregó los palillos y la cuchara.

Pero Daniel se negó a tomarlos, "Tú aliméntame."

...

Irene lo fulminó con la mirada, pero aún así tomó la cuchara y le dio un poco de leche de soya.

Daniel comió todos los bocados con los que

etuvo a Daniel repentinamente, "Sr. Si, tengo algo que hablar con usted."

Cuando los demás se percataron, salieron de la habitación para darles espacio.

Daniel se puso la chaqueta y arregló su corbata, "Sr. Yi, ¿de qué se trata?"

Ponce es un viejo zorro en este negocio. Aunque no había hablado en toda la noche, Daniel sabía que algo traía entre manos.

Pero lo que dijo no tenía nada que ver con el proyecto, "Sr. Sí, ¿sabe que tengo una hija que acaba de cumplir 18 este año?"

Daniel frunció el ceño, y respondió: "¿No estaba ella en el extranjero?"

La joven hija de Ponce siempre estuvo muy bien protegida. Ella siempre había estado en el extranjero, y solo unas pocas personas la habían visto.

"Así es, mi pequeña niña regresó ayer", Ponce sacó el teléfono de su bolsillo y mostró una foto para que Daniel la viera.

Daniel miró la foto de la niña de Ponce. Era bella e inocente, pero él no estaba interesado en ella para nada. Ya impaciente, preguntó: "Sr. Yi, ¿solo quiere hablar conmigo sobre su hija?"

"Señor Si, Valentina es mi hija más preciada, ¡y quiero mandarla a quedarse con usted!

"¡Señor Yi!" Dijo Daniel fríamente. Nunca hubiera pensado que Ponce vendería a su hija por un proyecto.

Ponce vio su expresión, pero no le preocupó. Sabía que Daniel no diría que sí tan fácilmente.

Él continuó diciendo: "Si cree que mi pequeña hija es la adecuada, ¡por favor, déjela quedarse con usted!"

Free to Download MoboReader
(← Acceso rápido del teclado) Anterior Contenidos (Acceso rápido del teclado →)
 Novels To Read Online Free

Escanea el código para descargar la aplicación Manobook.

Subir

Compartir