ManoBook > Romances > Enamorada del CEO

   Capítulo 958 Proveeré para ti y para tu hija

Enamorada del CEO Por Bai Cha Palabras: 7488

Actualizado: 2019-05-09 00:07


El hombre que estaba de pie delante de ella llevaba una barba larga y el cabello largo, e Irene no podría haberlo reconocido por detrás.

"¿Quieres que me vaya? Pero Bill, acabo de llegar". Irene dio unos pasos hacia adelante.

Bill extendió la mano derecha para detenerla y dijo: "Irene, por favor, no te acerques".

Se había convertido en un hombre discapacitado; dependía de otros para muchas cosas y no quería que Irene lo viera en ese estado.

Fuera de la habitación

Julio había puesto sus últimas esperanzas en Irene. Después de todo, Bill había estado enamorado de ella durante mucho tiempo.

Juana Han sentía mucha curiosidad y le preguntó: "Abuelo, ¿quién es esta mujer?"

Julio estaba fuera de la habitación con su bastón en la mano. Se quedó mirando la puerta cerrada y dijo en voz baja: "La hija de Samuel, el gran amor de tu hermano y tu primo".

Juana estaba tan sorprendida que se quedó boquiabierta. La mujer era realmente hermosa, pero ¿no estaría exagerando un poco? ¿Tanto su hermano como su primo la habían amado?

"¡Oh! Su nombre es Irene, ¿cierto? Bill hablaba mucho de ella antes".

Hace mucho tiempo, Bill hablaba de una chica llamada Ire casi a diario.

Julio asintió.

'¿Y Martín también la ama?' Pensó que era difícil de creer.

'¿Solo porque es guapa?' Martín no era tan superficial.

"Vuelvo a mi habitación. Juana, pídele a Irene que se reúna conmigo cuando hayan terminado de hablar".

"De acuerdo, abuelo". Después de ayudar a Julio a regresar a su habitación, Juana esperó a que Irene bajara las escaleras.

En la habitacion de Bill.

Irene se acercó a la ventana y apartó las cortinas para dejar entrar la luz en la habitación desordenada. A Bill no le gustó éso y dijo: "Ire, basta. Vuelve a cerrar las cortinas".

Bill parecía mucho más esquelético ahora, e Irene caminó hacia él y lo miró directamente a los ojos.

"Ire..." Había sentimientos encontrados en la mirada de Bill, tanto tristeza como alegría.

Irene sostuvo a Bill en sus brazos, y la manga vacía de su camisa se quedó aplastada entre ellos.

Dijo suavemente: "Lo siento, Bill".

Bill estaba confundido, y estuvo a punto de apartarse de su abrazo.

"Si no fuera por mí, Daniel no te hubiera enviado

tar de abajo.

Martín la vio inmediatamente mientras bajaba las escaleras, y levantándose del sofá, los saludó, "Irene, Bill..."

"¡Martín!" Irene sonrió al verle.

Julio se sintió conmovido por el cálido momento y se emocionó al ver que Bill finalmente había salido de su habitación.

Se levantó con su bastón y caminó hacia ellos lentamente, con su bisnieto.

"Abuelo Julio", dijo cortésmente Irene, pero luego, el niño que estaba detrás de él llamó su atención.

"¿Quién es este niño tan lindo?"

"Es mi hijo", dijo dolorosamente Martín.

Bill e Irene estaban tan sorprendidos que se quedaron con la boca abierta.

Fue entonces cuando Irene se dio cuenta de que había otra mujer sentada en la sala de estar, además de Juana.

Era Valentina.

Irene y ella se miraron a los ojos, y luego Valentina se acercó a Irene y dijo: "Irene, lamento... todo lo que sucedió en el pasado".

Irene entendió lo que dijo, al igual que Martín, pero no era el caso de Julio ni de Bill.

Julio preguntó con curiosidad: "Irene, Valentina, ¿os conocéis?"

Irene asintió y dijo: "Sí, algo así".

Después de descubrir que no había pasado nada entre Daniel y Valentina, había dejado de guardarle rencor.

Durante un tiempo, no hubo más que silencio en la habitación. Julio lo rompió y dijo: "Irene, ¿por qué no te quedas a cenar con nosotros? Puedo hacer que el cocinero prepare más platos".

Bill miró expectante a Irene y dijo: "Es una buena idea. Vamos, Ire, ¡cena con nosotros!"

Free to Download MoboReader
(← Acceso rápido del teclado) Anterior Contenidos (Acceso rápido del teclado →)
 Novels To Read Online Free

Escanea el código para descargar la aplicación Manobook.

Subir

Compartir