ManoBook > Romances > Enamorada del CEO

   Capítulo 992 Hay dos mujeres en mi casa

Enamorada del CEO Por Bai Cha Palabras: 7090

Actualizado: 2019-05-15 22:30


Cuando escuchó la voz de Daniel, Melania casi saltó. Gritó con entusiasmo: "¡Papá! ¡Papá! Soy Melania".

Cuando escuchó a su hija gritando, Daniel no pudo evitar reír. Tomó el celular de Irene y le dijo: "Papá te ha extrañado. ¿Qué tal si te recojo mañana?"

"De acuerdo. Papá, ¿podrías venir con mamá?"

Daniel miró a la mujer disgustada que tenía al lado y asintió.

"Por supuesto".

"¡Hurra! Papi, ¡eres el mejor! Te quiero. ¡Dame un beso!" Melania se bajó del regazo de su bisabuela y empezó a dar saltos en la sala de estar.

Daniel sonrió. Exhaló el humo de su boca y besó la mejilla de Irene.

Irene se sorprendió y dijo: "¡Melania te pidió que la besaras a ella, no a mí!"

"Papa ¡muah!" Dijo Melania emocionada cuando escuchó el beso de su padre.

"Bueno, buenas noches, mi ángel". Su voz era tan suave y gentil que Irene casi se perdió en ella.

Tomó su teléfono de su mano y se subió al auto haciendo pucheros.

Daniel dijo: "Irene, gracias por darme una hija tan encantadora. A cambio, la llevarás contigo para que ambas podáis vivir conmigo". Estaba muy contento consigo mismo.

Melania era tan adorable y hermosa. Parecía una muñeca de porcelana. Cada vez que la abrazaba, era muy cuidadoso.

Irene lo miró fijamente y dijo: "Gracias por tu invitación, pero tengo mi propia casa, así que no iré".

Al verse rechazado, el buen humor de Daniel se desvaneció. "¿Entonces, qué estás haciendo ahora?" Preguntó Daniel.

"¡Detente! ¡Me bajo!" Dijo Irene, enojada.

Le dolió el corazón cuando el coche frenó. '¿Cuándo se volvió tan obediente? ¿Por qué no ha intentado persuadirme y detenerme? ¡Es tan imbécil!' Pensó Irene, infelizmente.

Abrió la puerta y caminó hacia la parte trasera del auto.

Daniel cerró la puerta de un golpe y la detuvo después de unos pasos. "¿Adónde vas?" Preguntó.

"¡A casa! ¿Adónde más podría ir?" Dijo ella en un suspiro. Como él no quería verla, ¡solo podía irse a casa!

"¿No te importa que haya dos mujeres en mi mansión?" Preguntó. ¿Cómo podía dejarla ir?

A Irene le dolía el corazón. Lo miró con valentía y le dijo: "¿Qué tienen que ver esas

ados después de viaje?" Estela apagó su computadora y caminó hacia ellos con una sonrisa.

En este momento, los cuatro estaban de pie uno frente al otro, y el ambiente era extremadamente incómodo.

Irene no quería ver a Estela en absoluto. La ignoró y coqueteó más con Daniel, "Estoy tan cansada... ¡Abrázame!" Dijo.

Daniel solo podía escuchar sus palabras y entró. Y luego, dijo a las otras dos mujeres: "¡Señorita Zheng, envía a Sabina al hotel!"

¡Sabina! ¡Sabina! ¿Por qué la había llamado Sabina en lugar de Sra. Fan?

Irene lo fulminó con la mirada.

Daniel estaba confundido. No entendía por qué Irene reaccionaba así. Se había deshecho de las dos mujeres y la había abrazado, tal como le había pedido.

Las dos mujeres estaban realmente celosas de Irene.

Sabina se acercó y dijo: "Daniel, no quiero ir al hotel. Quiero quedarme aquí".

Cuando Irene escuchó sus palabras, saltó de los brazos de Daniel y la miró con diversión. "¿Por qué crees que puedes quedarte aquí?"

Sabina respondió con aire de suficiencia: "Esta mansión, la elejimos juntos".

En los primeros días, cuando Jorge le había permitido a Daniel que eligiera una casa en el centro, este la había traído con él. Cuando vio la espléndida Mansion Leroy, se decantó de inmediato por ella.

"¿Y qué? ¡Que lo pasado quede en el pasado!" Irene fue a la sala de estar, arrastró su maleta, abrió la puerta y la lanzó fuera.

Free to Download MoboReader
(← Acceso rápido del teclado) Anterior Contenidos (Acceso rápido del teclado →)
 Novels To Read Online Free

Escanea el código para descargar la aplicación Manobook.

Subir

Compartir