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   Capítulo 1012 Tengo miedo de que me engañes después de nuestra boda

Enamorada del CEO Por Bai Cha Palabras: 8421

Actualizado: 2019-05-19 05:02


Daniel se dio cuenta de que estaba enojada, entonces, para calmarla, metió la cabeza en su pecho. Más tarde, levantó la cabeza y dijo: "Ire lamento todo que tú y nuestra hija han sufrido durante estos últimos años. ¿Podré alguna vez arreglarme contigo?"

Realmente sentía lástima por ella. Ser malentendido por ella no eran nada comparado con los sufrimientos que ella padecía.

"También quiero reconciliarme contigo pero siempre eres cruel conmigo y nunca concedes nada", se lamentó.

Daniel no sabía qué contestar; tal vez debería haber sido más amable y afectuoso con ella. Ahora lo único que podía hacer era disculparse, entonces le dijo, "Ire, lo siento. ¿Puedes perdonarme?"

Irene lo miró un poco sorprendida por lo que él acababa de decir.

Sabía que el hombre al frente suyo le pedía ahora disculpas, dejando todo su orgullo de lado.

El amor que ella había esperado durante toda su vida por fin había llegado, pero en ese momento se sentía un poco confundida.

El corazón de Daniel se rompió al percatar su silencio. Con furia le dijo, "Irene, si te atreves si quiera a pensar en otro hombre..."

De repente, Ire lo besó y no dejó decir ni una sola palabra más. Daniel observó el rostro de Irene, el cual estaba cerca del suyo, y luego sonrió desde lo más profundo de su corazón.

Él colocó su mano derecha en la parte posterior de su cuello, dándole un largo y apasionado beso.

En poco tiempo, ella ya estaba en el sofá.

"¡No, Daniel, no, tengo que volver al hospital ahora!" El hombre puso cara larga casi al instante.

"¡Te deseo! ¡Ahora!", se lamentó él.

Fue ella la que lo había besado primero y, naturalmente, él no pudo resistirse.

Irene ya no era una niña ingenua por lo que desde un primer momento rápidamente entendió la intención de Daniel. Irene parpadeó y sosteniendo la cabeza de Daniel, preguntó, "¿Por qué quieres reconciliarte conmigo? ¿Solo para satisfacer tus deseos sexuales?"

Ella lo provocaba a propósito.

Pero desde el comienzo, Daniel también se había dado cuenta de su estrategia. Le lamió y mordió sus labios, y luego él le dijo, "No puedes satisfacer mis deseos".

Estaba débil y no iba a poder resistir mucho tiempo en la cama junto a él.

Al poco tiempo de empezar, ella le pedía que tuviera piedad pero la reacción de él era todo lo contrario ya que se excitaba aún más.

En ese momento, Daniel intentó calmarse. Irene era una mujer tan sensual y tan llena de encanto.

"Como no puedo satisfacerte, entonces no podré hacer las paces contigo

estabas tres años atrás? Mientras Irene vivía en una casa pequeña del pueblo, estabas besándote con otras mujeres. ¿No te consideras un imbécil? Y tú, Irene, ¿estás segura de que quieres perdonar a semejante mujeriego malvado?"

Daniel frunció el ceño y dijo, "Sr. Qiao, nunca besé a otra mujer que no fuera Irene. Fue un error mío que Irene haya sufrido tanto hace tres años, pero no importa, porque de ahora en más las cuidaré".

En un comienzo, Daniel pensaba que la culpa era de Irene pero al enterarse de lo mucho que ella había sufrido por su ausencia, decidió responsabilizarse de todo lo ocurrido.

Había sido su error.

Gaspar sintió que no podía sacar ventaja de la discusión por lo que decidió ignorar a Daniel. Se dio vuelta y le preguntó a Irene, quien estaba callada, "¿Viniste a visitarme o a hacerme enojar?"

Irene siempre había sentido pena por Gaspar, sin embargo, tampoco tenía la intención de demostrarle la dulzura con Daniel, así que rápidamente soltó la mano de este y corrió hacia Gaspar. Ella dijo, "Vine a visitarte, claro. Fonzo, puedes irte y terminar tu trabajo en la computadora, yo puedo encargarme de Gaspar a partir de ahora".

Al escuchar las palabras de Irene, Gaspar había cambiado la cara para mejor.

Daniel miró con enojo a Irene y pensó, 'Cuando yo estaba lastimado, no te pusiste tan triste como te pones ahora por este tipo'. Luego miró a Gaspar y con un tono de voz frío, dijo, "Sr. Qiao, si necesitas enfermeras, puedo buscarte algunas para que elijas, pero Irene no te cuidará ya que puede que no coma o duerma bien si se queda aquí solo para encargarse de ti. Solo para que sepas, no permitiré que ella sufra otra vez".

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