ManoBook > Romances > Enamorada del CEO

   Capítulo 1060 No soy el tipo de mujer con la que querrías casarte

Enamorada del CEO Por Bai Cha Palabras: 8330

Actualizado: 2019-05-27 04:24


"¡No te preocupes, Daniel ya ha preparado el certificado de matrimonio!"

"Qué... ¿En serio...? ¡Debes estar bromeando!" Lola tartamudeó, porque estaba realmente sorprendida.

Gonzalo también estaba aturdido con la noticia. Con los ojos redondos, gritó: "Oh, Dios mío, padre*, ¿esta noticia es fiable? ¿Cómo se ha enterado de esto? ¿Ire es consciente de ello?"

"¿Estás seguro?" Jorge, a pesar de ser el padre de Daniel, también estaba abrumado.

Samuel asintió con gesto serio y les contó a todos la visita que Milanda le había hecho a Daniel el otro día.

Este la había convencido al enseñarle los dos certificados de matrimonio que guardaba en su caja fuerte. De alguna manera, había tirado de contactos y consiguió que le hicieran los documentos.

Ya habían sido revisado por un notario y citaban claramente los nombres de Daniel e Irene.

Gerardo fue quien lo ayudó, entregándole todos los documentos necesarios así como la identificación de su hermana. Sin embargo, ¡ahora actuaba como si no tuviera nada que ver con el asunto!

"Realmente, no entiendo qué está pasando con estos dos niños. Uno oculta el hecho de que ya tienen sus certificados emitidos, la otra que tienen gemelas... ¡Es increíble!" Luna suspiró mientras echaba un vistazo hacia el pasillo. Allí, Daniel tenía a Irene atrapada contra la pared, y su rostro se veía solemne mientras hablaba con ella.

Lola estaba muy contenta de que ya tuvieran los certificados, y su corazón también estaba lleno de una inmensa alegría porque Sally acababa de dar a luz a un niño sano, su nieto. En ese momento, nada podría haberla deprimido. Le sonrió a Luna y la consoló diciendo: "Ya no tiene importancia. ¡Mientras los dos niños tengan certificados legales, podemos hablar de la ceremonia en cualquier momento! ¡Mientras tanto, instaré a Daniel a que le regale una gran boda a Ire!"

"Madre*, no lo presiones demasiado, porque Daniel ya ha planeado tanto su petición de mano como la celebración. Debemos apartarnos de su camino". Gerardo conocía todos los planes de Daniel, aunque en un primer momento, este no había querido compartirlos con él para mantener su aura de misterio.

Pero como Gerardo no paraba de insistir, Daniel finalmente se dio por vencido y le contó sus gestiones.

"¡Maravilloso! ¡Esto es maravilloso!" Dijo Lola con una sonrisa. Era impaciente de participar en la organización de la boda.

Gonzalo sostuvo a su esposa en sus brazos, abrió la boca y dijo: "Daniel es muy astuto. Lo he visto

ino realmente que necesitas un buen..."

Le susurró la última palabra al oído con una gran sonrisa en su rostro.

Irene sintió vergüenza de su sugerencia. Sus mejillas estaban enrojecidas, y lo mordió con furia en el hombro. Dijo: "Tú, ¡tipo sucio! ¡Muy sucio!"

Él... En realidad... ¡coqueteaba con ella de ese modo!

Su reacción incómoda capturó su corazón, y Daniel la encontró extremadamente adorable. Se inclinó amorosamente sobre ella y selló sus labios de color de rubí con un largo beso.

Irene se sintió avergonzada de que los vieran besándose en público. ¡Sus padres estaban en la habitación de al lado y podían salir al pasillo en cualquier momento! Intentó alejarlo, pero sus esfuerzos fueron en vano.

Al cabo de un rato, la puerta detrás de ellos se abrió y alguien salió. Irene todavía estaba abrumada por el acalorado beso y, por un momento, no pudo ver con claridad.

Daniel no paró de besarla a pesar de que alguien se les acercaba.

Gonzalo bromeó y dijo: "Bueno, bueno, bueno, parece que estamos en el lugar equivocado. ¡Continuad, nosotros ya nos vamos! ¡El piso es todo vuestro!"

Irene se sintió realmente avergonzada por sus palabras. Recobró el sentido y empujó a Daniel con toda su fuerza. Tan pronto como se liberó de su abrazo, le lanzó una mirada culpable y salió corriendo hacia el otro extremo del pasillo.

Como no estaba contento con que su romance había sido interrumpido, Daniel le puso los ojos en blanco a Gonzalo y dijo: "Me marcho. Adiós".

Y sin perder tiempo, aceleró el paso y corrió tras Irene.

Gonalo gritó a todo pulmón: "¡Apúrate, Daniel! ¡Estamos impacientes por tener a otro bebé vuestro!"

Free to Download MoboReader
(← Acceso rápido del teclado) Anterior Contenidos (Acceso rápido del teclado →)
 Novels To Read Online Free

Escanea el código para descargar la aplicación Manobook.

Subir

Compartir