ManoBook > Romances > Enamorada del CEO

   Capítulo 1077 ¿Por qué no vas y le preguntas a Ire

Enamorada del CEO Por Bai Cha Palabras: 7242

Actualizado: 2019-05-29 00:58


Daniel estaba tan feliz que hasta tenía lágrimas en los ojos después de ver la escena frente a él, resultó que tenía dos hijas adorables.

Irene dio a luz a mellizas.

Lola no sabía que Irene le había dicho la verdad a Daniel, todavía trataba de ocultárselo a su hijo: "Daniel, ¿por qué no sales primero? Toca la puerta y entra de nuevo. Lo que acabas de ver no es real..."

Al escuchar las locas palabras de su madre, Daniel se quedó sin palabras. Se llevó a una de las gemelas y salió.

"Oye, Daniel, ¿qué haces?", le preguntó Lola con ansiedad, se asustó por lo que hizo.

Daniel la ignoró y se llevó a su hija a su habitación, donde había una mujer acostada en la cama.

Lola miró con sigilo y descubrió que era Irene, por lo que se alegró al instante. Vio a su hijo poner a su hija en la cama junto a Irene y luego salir a buscar a la otra.

Jorge ya había sacado a Melania y se la llevó a la habitación de Daniel. Entonces, Daniel tomó a su hija de los brazos de su padre y también la puso en la cama.

Jorge le dijo a Lola: "Volvamos a dormir", ya se dio cuenta de que Irene debía haberle contado todo a Daniel, eso explicaba por qué, de repente, Daniel quería hacer una videollamada con ellos y luego regresó a casa de inmediato.

Lola estaba un poco preocupada y dijo, "Daniel..."

Daniel calló a su madre con un gesto y luego Jorge llevó a Lola de regreso a su habitación.

Tan pronto como sus padres se fueron, Daniel miró a sus hijas y a su esposa que dormían en la cama, luego fue al balcón y llamó a Gonzalo: "Gonzalo, somos buenos amigos ¿verdad?"

"¿Qué?", respondió su amigo. Estaba confundido con la pregunta de Daniel, se preguntaba si pasaba algo malo.

"¿No crees que mi hija es encantadora?", preguntó Daniel.

"¡Por supuesto!", dijo Gonzalo, aún más confundido.

"¡Qué bonito hubiera sido si hubiera tenido dos hijas gemelas!", continuó Daniel. Fumó un cigarrillo y miró al cielo.

Gonzalo estaba en silencio. El sarcasmo de Daniel era tan obvio, lo llamaba para confrontarlo. "¿Cómo lo supiste? ¿Te emocionaste?", preguntó Gonzalo.

"¡He terminado contigo!", dijo Daniel fríamente y exhaló una nube de humo, su cora

stado en la mansión muchas veces, pero nunca había estado en la habitación de Daniel.

"Nuestro hogar", respondió Daniel.

"…¡No el mío!" Con él cerca, el inquieto corazón de Irene se calmó.

Daniel la tomó por la muñeca, la llevó a la cama y dijo: "Ire, ¿cómo te atreves a ocultarme las mellizas?"

...

Irene miró al hombre que la sostenía y le dijo: "¿Cómo te atreves a obtener el certificado de matrimonio sin mi permiso?"

Él no le había hablado de algo tan importante.

"Bueno, ¿nunca me ibas a avisar sobre las gemelas si no te contaba sobre el certificado?", preguntó Daniel.

"¡Lo hubiera hecho! Pero no pude encontrar el momento adecuado para decírtelo", se defendió Irene.

Daniel la abrazó con fuerza, sus manos comenzaron a tocar su cuerpo.

"Suéltame, es hora de levantarse", Irene le susurró y le apartó las manos.

"¡No! Estoy muy enojado". Ella tuvo que sufrir las consecuencias.

Entonces se quedó muda, se preguntó cuándo Daniel se volvió tan infantil.

"Daniel..." La presionó con fuerza y besó rápidamente sus labios rojos.

"Llámame cariño". La corrigió con voz ronca.

"No quiero... ¡Ay! ¡Bueno! ¡Bueno! Querido…"

"Buena niña", dijo Daniel con satisfacción.

A medida que se acercaba la hora del almuerzo, bajaron las escaleras e Irene descubrió que estaban en la Mansión Lonzo.

"¿Por qué no me dijiste que Padre* y Madre* están aquí?" Irene se sonrojó y pellizcó el brazo de Daniel.

Free to Download MoboReader
(← Acceso rápido del teclado) Anterior Contenidos (Acceso rápido del teclado →)
 Novels To Read Online Free

Escanea el código para descargar la aplicación Manobook.

Subir

Compartir