ManoBook > Romances > Enamorada del CEO

   Capítulo 1146 ¡Esta fulana no es digna!

Enamorada del CEO Por Bai Cha Palabras: 7205

Actualizado: 2019-04-08 00:17


Sofía luchó por liberarse de su agarre. Recogió el contrato de la mesa y finalmente, ¡se rindió!

"Si no estás dispuesto a firmar el contrato, ¡entonces olvídalo!" Justo cuando ella había guardado el contrato en su bolso, el hombre se lo quitó y lo tiró sobre una silla.

Después empujó con brusquedad a Sofía hasta un sofá y se le subió encima.

Paulo la besó en los labios a la fuerza, y no la dejó ir hasta que ella lo mordió brutalmente.

Entonces él comenzó a acariciar su cuerpo. Sofía tomó sus manos y dijo: "¡Paulo, detén tus actos bestiales, o haré que lamentes tus acciones durante toda tu vida!"

"Estoy arrepentido, Sofy. ¡Vuelve conmigo!" Paulo le besó la oreja, y se volvió aún más licencioso.

Sofía luchó, pero no era tan fuerte como él, y no logró moverlo en absoluto.

¿Quién podría salvarla? ¿Colin? Ni en sueños. ¡Él no podía esperar a tener una prueba de su infidelidad, ¡lo que le daría una razón para divorciarse de ella!

Las lágrimas corrían por sus mejillas. ¿A quién recurrir?

"¡Paulo!" Ella dejó de resistirse y le gritó con frialdad.

Él continuó besándole los hombros y no respondió.

"¡Si te atreves a tocarme, lucharé hasta la muerte!" ¡Lo decía en serio! ¡Ella, Sofía, preferiría morir antes que convertirse en la amante de alguien!

A Paulo no le importaron sus palabras y continuó.

Ella lo empujó más fuerte. Paulo nunca pensó que ella tuviera tanta fuerza, ya que cayó al suelo.

Sofía aprovechó la oportunidad para levantarse del sofá y correr hacia la puerta, Entonces sintió que tiraban de su cabello. Paulo la había atrapado. Ella cerró los ojos por el dolor.

Paulo estaba completamente fuera de control y la lanzó contra el suelo.

De pronto, alguien tocó la puerta. "Auxilio..." Sólo hasta entonces intentó gritar, pero él no le dio oportunidad y le tapó la boca con las manos.

Ella intentó gritar una vez más, pero su voz salió como un murmullo. Entonces consiguió apartar una de sus manos y gritó: "¡Auxilio! Auxilio..." "Auxilio..."

Seguían tocando a la puerta. Paulo rugió, "¿Quién? !"

"Señor, soy el camarero de las habitaciones privadas. ¿Desea ordenar algo?", dijo el c

o que estaba comprometido. Ahora que ya estoy casado, ¡ha seguido insistiendo! ¡Tiene que despedirla!" Colin ya le había advertido a Paulo que no hablara sobre su matrimonio.

Al escuchar esas palabras, la mujer a la que Colin sostenía tembló más severamente. Colin se dirigió a la puerta llevando a Sofía en sus brazos. "Sr. Tai, creo que podemos hablar de la alianza más tarde si es necesario".

Después de decir eso, salió de la habitación privada con sus secretarias y no le dio oportunidad a Paulo de decir una palabra más.

Colin sostuvo a Sofía mientras entraba en el ascensor, y les ordenó a las secretarias: "Srta. Chen, vaya y reserve una habitación. La esperaré en el piso de las suites presidenciales. Señorita Tao, vaya, compre un traje de mujer y envíelo allí".

"¡Sí, señor!"

"Muy bien, señor."

Varios minutos después, Colin llevó a Sofía a la suite presidencial. El camarero les cerró la puerta y abandonó la habitación.

Dentro de la habitación...

Inmediatamente después de que fue colocada en la cama, Sofía se quitó el abrigo y corrió a la ducha.

Entonces abrió la regadera y se lavó el cuerpo, sin importarle si el agua estaba o no fría.

Sentado en el sofá, Colin miraba la puerta cerrada del cuarto de baño, absorto en sus pensamientos.

Además del sonido del agua que corría, también escuchó gemidos muy débiles provenientes de la ducha.

Se preguntaba si había llegado demasiado tarde.

Free to Download MoboReader
(← Acceso rápido del teclado) Anterior Contenidos (Acceso rápido del teclado →)
 Novels To Read Online Free

Escanea el código para descargar la aplicación Manobook.

Subir

Compartir