ManoBook > Romances > Enamorada del CEO

   Capítulo 1414 Sal y ve a firmar tu carta de despido

Enamorada del CEO Por Bai Cha Palabras: 8756

Actualizado: 2019-04-13 00:13


"¡Ángela Si!" Esta voz escalofriante debilitó las piernas de Ángela y de Nancy, y ambas comenzaron a temblar. Tuvieron que abrazarse para no desplomarse en el suelo.

Encarándola, Álvaro ignoró su temblor y le preguntó: "¿Por qué estás aquí?"

Ángela murmuró sin mucha satisfacción: "¡Hubiera preferido morir antes que venir aquí de haber sabido que usted era el dueño de este hospital! ¡Es terrible!" Este hombre frío y sin sentimientos que ahí estaba parado enfrente de ellas era agradable a la vista, pero cuando comenzaba a hablar, las cosas cambiaban drásticamente.

Sus ojos reflejaban rabia. "Entonces, el Hospital Chengyang ha sido cerrado bajo la administración de Gonzalo, ¿no es así?"

Ángela se sintió ofendida por esta acusación difamatoria en contra de su hermano. Poniendo los ojos en blanco, dijo: "¿De qué diablos está hablando? ¡Mi hermano es un gran médico! ¡No dejaría que el hospital cerrara bajo su dirección! En cuanto a usted, ¡es realmente un milagro que no haya ahuyentado a todos los pacientes del Hospital Yao con esa cara de maniático sin escrúpulo!".

¡Qué irrespetuosa era! Ya estaba bastante impresionado de ella, aun así le preguntó: "Entonces, ¿a qué viniste aquí? ¿Viniste sólo a alterar la tranquilidad de mi hospital? ¡Para mí eres un desastre!"

"¿Qué? Mire, señor caradura ala congelada..."

Él la interrumpió con voz fría: "¿Cómo me llamaste? ¡No te atrevas a llamarme así otra vez!"

"¡Lo llamo como se me antoje! ¡Señor caradura ala congelada! ¿Cómo se atreve a decir que soy un desastre? ¡Recibiré mi certificado pronto! ¡Con eso me respetará!"

Su atrevimiento obligó a Álvaro a cerrar los ojos con rabia. Cuando los volvió a abrir, ya se había calmado. "¡Ven a mi oficina!"

"¡Pero tengo que ir a almorzar!" ¿Acaso era tonta? ¡No quería ir a su oficina para nada! Estaba actuando de manera muy arrogante, pero no la presionó. Simplemente le dijo a su asistente: "Ve e investiga quién la contrató". Después de decir eso, caminó hacia su oficina.

"Sí, Sr. Gu."

Su asistente, Conrado Jiang, sacó el teléfono celular e hizo una llamada telefónica.

Ángela se impacientó. Soltó la mano de Nancy y le dijo: "Querida Nancy, ve a almorzar. Lo seguiré a su oficina y veré qué quiere ese hombre frívolo..." Cada vez que hablaba más, menos confianza tenía.

Sentía que se debilitaba cada vez que él la miraba. ¿Cómo podría lidiar con él bajo estas condiciones?

"Ángela, ¿deberíamos llamar a Gonzalo?" Nancy estaba muy preocupada por ella.

Ángela agitó las manos y le dijo: "Tengo que hacer esto primero".

El ascensor estaba a punto de cerrarse, pero ella

lo haga!", lo corrigió angustiada. ¡Había sido muy mala suerte para ella el hecho de conocerlo en su primer día! ¿Por qué no pudo conocer a otra persona en su lugar?

"¿Quién sabe?, quizá seas una espía enviada por Gonzalo. Nuestro hospital está investigando y desarrollando varios programas médicos importantes en este momento. Sospecho que quieres robar nuestras fórmulas. ¡Así que no puedes irte hasta que estés libre de toda sospecha!"

... ¡Ángela juraba que nunca antes había odiado a un hombre tanto como a él! De modo que respondió en voz baja, "Lo que tú digas."

¡Realmente se arrepentía de haber venido aquí! Ahora ya no quería quedarse, ¡pero ya no podía irse! ¡Dios! ¡Qué mala suerte había tenido!

"¡Sal de mi oficina!", le ordeno él con una voz muy severa.

Ángela se frotó la frente y salió.

En el comedor.

Nancy ya había pedido comida para Ángela, y la puso delante de ella. Luego la escuchó quejarse, "... Ya lo he visto varias veces y nunca lo he ofendido. ¿Por qué no me quiere dejar en paz? ¿Sabías que él cree que la razón por la que vine aquí es para robar los programas médicos del Hospital Yao? ¡Nunca estaré a cargo de nuestro propio hospital!"

"Come primero. Deberías evitarlo y no dejar que te vuelva a ver. Entonces puede que se olvide de lo que pasó y no te cause problemas". Nancy miró a Ángela con preocupación en sus ojos. ¡Ángela había sido muy desafortunada al conocer a Álvaro, quien era una persona muy fría y falta de humanidad!

Ángela comió un poco de arroz y asintió con la cabeza. "Tienes razón. Lo evitaré de ahora en adelante. No quiero meter a otros en problemas".

"Estás comiendo muy despacio. ¿Quieres que llame a Gonzalo? Quizá él conozca a nuestro director, ¿no es cierto?"

Free to Download MoboReader
(← Acceso rápido del teclado) Anterior Contenidos (Acceso rápido del teclado →)
 Novels To Read Online Free

Escanea el código para descargar la aplicación Manobook.

Subir

Compartir