ManoBook > Romances > Enamorada del CEO

   Capítulo 1600 Aperitivos

Enamorada del CEO Por Bai Cha Palabras: 7134

Actualizado: 2019-05-27 01:06


¿Cómo pudo dejar que se escapara esa perversa persona que se había atrevido a poner algo tan peligroso con afán de hacerle daño a su novia en su propio hospital?

Después de la llamada telefónica, Álvaro salió del Departamento de Investigación y Desarrollo sosteniendo a Ángela.

Algunos colegas que estaban trabajando horas extras los vieron. Ellos saludaron a Álvaro con amabilidad, sorprendidos de su intimidad con Ángela.

Sin haberse recuperado del susto, Ángela estaba a la disposición de Álvaro y lo siguió fuera del edificio.

Ambos abordaron el auto de él. Cuando Ángela finalmente recuperó los sentidos, Álvaro le preguntó: "¿Qué pasó?".

Ángela le contó todo lo que había visto.

Ella recordaba que todo había sucedido mientras él la llamaba por teléfono. Cuando estaba a punto de quitarse su bata blanca, encontró una serpiente colgando en el interior. Sorprendida por la repentina luz y los movimientos de Ángela, la serpiente asomó la cabeza. Ella instintivamente dio un paso hacía atrás, y había tenido la suficiente fortuna como para haber evitar el ataque.

Habiendo escuchado su narración, Álvaro se quedó en silencio. Dejó que Ángela se apoyara en su hombro y le acarició el pelo para consolarla.

De vuelta en el Apartamento Oujing, Ángela encontró a la tía Sierra ocupada en la cocina.

Al verlos regresar, ella los saludó: "Sr. Gu, Srta. Si, la cena está lista, pero la sopa aún puede necesitar un momento. ¿Les gustaría comenzar con los otros platillos primero?".

Álvaro asintió casualmente y condujo a la asustada Ángela al baño.

"Ángela, ya todo está bien. Estás a salvo aquí. Ya no tengas miedo". Con el corazón dolorido, él la abrazó y siguió besando su largo cabello suavemente.

Ángela asintió, "Ala, no me gustan los patrones de tus corbatas".

Parecían... piel de serpiente.

Ella había querido mencionárselo desde mucho antes. Sin embargo, podía intentar ignorarlo si a Álvaro le gustaban.

Sin embargo, después de la experiencia horrible de esa noche, ya no podía soportar esas corbatas.

Álvaro asintió. "Está bien, ya no las usaré si no te gustan".

Diría que sí a cual

l paisaje de la ciudad al mismo tiempo!

Era tarde en la noche.

Álvaro, abrazando a Ángela, vieron el paisaje desde lejos y se llenaron de alegría.

Sin embargo, Ángela se dio cuenta de algo y dirigió su vista a la arboleda, asustada. "¿Crees que haya una... una..." Tenía demasiado miedo de pronunciar esa palabra.

Álvaro la abrazó con más fuerza, "No, no hay nada. Es seguro aquí".

Oh. Bueno. Ella confiaba en él.

Un momento después.

"¿No vamos a volver esta noche?", Ángela alzó la vista hacia su hermoso rostro.

"No. Volveremos mañana". Sintiendo su mirada, Álvaro le dio un rápido beso en los labios.

"Oh. ¿Por qué las aguas termales?", ella no estaba preparada para eso. Afortunadamente, las amas de llaves le habían preparado trajes de baño.

Girando los brazos, Álvaro hizo que Ángela se sentara en su regazo, frente a él.

"Recuéstame, chico malo".

"Quiero saber si ya estás bien". Si ella lo estaba, entonces era el momento adecuado para resolver ciertas cosas.

Sin saber que se avecinaba el peligro, ella dijo ingenuamente: "Sí, ahora estoy totalmente bien". Su mente siempre estaba en paz mientras estuviera con él.

"Pero... Yo no lo estoy". Tomando su cintura, Álvaro movió sus manos a lo largo de su cuerpo.

"¿Qué pasa?", ella se puso nerviosa.

"¿Qué pasa? Ángela, dejaste que Fausto te llevara a su casa, ¿recuerdas? Ahora, es hora de que abordemos ese asunto...".

Free to Download MoboReader
(← Acceso rápido del teclado) Anterior Contenidos (Acceso rápido del teclado →)
 Novels To Read Online Free

Escanea el código para descargar la aplicación Manobook.

Subir

Compartir