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   Capítulo 1671 Fue Conrado quien tomó la iniciativa

Enamorada del CEO Por Bai Cha Palabras: 8910

Actualizado: 2019-06-10 11:31


Las féminas presentes allí dejaron de mirar con admiración y comenzaron a hablar sobre lo que estaba sucediendo frente a sus ojos. "¿Cómo se atreve esta mujer a acercarse al Sr. Álvaro de esa forma? ¿Acaso ella no sabe que él ya está casado? Su esposa es la única hija de la familia Si", dijo una de ellas.

"Sí, esta mujer definitivamente está cortejando a la muerte, ¡qué ignorante! ¿Acaso piensa que el Sr. Álvaro le va a hacer caso? Todos en Ciudad J saben sobre su reciente matrimonio y el profundo amor que siente él por su esposa, ¿será posible que el Sr. Álvaro pueda serle infiel a su mujer? ¡Eso es absolutamente imposible!", dijo otra mujer.

"Nada es imposible para un hombre, ya verás, además, ¡esa mujer es bastante bonita!", comentó alguien más.

"Sí, es bastante bonita, ¿pero no recuerdas que la Sra. Ángela es mucho más hermosa que esta mujer? ¡Yo misma la atendí en su fiesta de cumpleaños la última vez y he sido testigo de su belleza con mis propios ojos!".

Respondió otra mujer.

De repente, Álvaro sonrió a la chica que sostenía su traje, a pesar de que su sonrisa era indiferente, todavía era muy atractiva para las mujeres que se encontraban allí, esta hizo que sus corazones latieran cada vez más rápido. "¿Qué pasa? ¿Quieres que te cure?", preguntó Álvaro.

"¡Sí, sí! Sr. Álvaro, ¿qué tal si vamos arriba y...?", la mujer se rió entre dientes. Luego ella levantó su mano derecha audazmente para tocar el rostro de Álvaro.

Pero justo antes de que pudiera alcanzarlo, su mano fue repentinamente agarrada por otro hombre y la jaló hacia otro lado.

Fue Conrado quien tomó la iniciativa, la mujer gritó mientras se golpeaba contra la esquina de una mesa. Fue tan doloroso que ella no pudo pronunciar una sola palabra.

Álvaro miró su propio traje con desdén. Él se quitó el traje occidental de inmediato, lo tiró frente a la mujer y dijo: "Como no tienes vergüenza, ¡te ayudaré a convertirte en la perra que tanto deseabas ser!".

Muy pronto, dos guardaespaldas se acercaron a ella.

De pronto, la chica tuvo un mal presentimiento, tembló de miedo y gritó: "¡No, no! ¡Estaba equivocada! ¡No, por favor!".

Más tarde, hubo rumores de que la mujer había sido envíada a un prostíbulo en Ciudad J, donde tendría que quedarse hasta que fuera una anciana.

La crueldad de Álvaro asustó a mucha gente y ninguna mujer se atrevió a acercarse más a él, después del incidente, este se despidió y se fue.

En el automóvil, cuando Álvaro recordó que la mujer había tocado su ropa, se sintió bastante disgustado, después le pidió a Conrado que manejara el auto a toda velocidad para regresar a casa con su familia.

Ángela acababa d

su habitación.

No obstante, Aarón también acababa de regresar a casa ya que también andaba fuera, para ser más precisos, acababa de regresar de tener sexo con una chica.

Él aún no sabía que Álvaro ya había adivinado lo que había hecho esta noche, pero levantó las cejas y bromeó: "¿Nada serio? pues quizás no, pero podría jurar que Ángela está enojada contigo". Ella tenía un rostro muy expresivo y en este momento, sus mejillas estaban hinchadas de ira.

Ángela le dijo a su cuñado: "Aarón mira a tu hermano menor, ¡acaba de tener una aventura con otra mujer afuera mientras tiene una esposa esperándolo en casa!".

Tan pronto como dijo eso, ella se alejó de su esposo y corrió escaleras abajo.

'¿Álvaro tuvo una aventura?', se preguntó Aarón. Sus ojos sorprendidos se encontraron con la mirada indiferente de su hermano menor, Aarón no creía que Álvaro tuviera una aventura con otra mujer, pero entonces, notó una marca roja en la camisa blanca de su hermano.

'¿Es esa la marca de lápiz labial de una mujer?', pensó él.

Álvaro no quería correr el riesgo de causar un accidente, por lo que decidió no correr tras Ángela cuando ella bajaba las escaleras, sin embargo, la siguió lentamente y cuando ella había bajado al piso, él aceleró el paso, la atrapó y la llevó en sus brazos.

"Eres un idiota, ¡suéltame!", Ángela no se atrevió a gritar en voz alta, así que mantuvo la voz baja y abofeteó a Álvaro mientras la llevaba.

Muy pronto, cuando Aarón estaba a punto de cerrar la puerta de su dormitorio, vio a su hermano subir las escaleras con su esposa en brazos, entonces abrió la boca y bromeó: "¡Ustedes los jóvenes, deben tener mucha energía!".

"¡Tú tampoco te quedas atrás!", respondió Álvaro mientras llevaba a Ángela de vuelta a su habitación.

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