ManoBook > Romances > Enamorada del CEO

   Capítulo 1677 Ángela siempre tiene muchas ideas malvadas en la mente

Enamorada del CEO Por Bai Cha Palabras: 8334

Actualizado: 2019-06-11 01:18


"Pero...", Raquel Yin continuó con una risa nerviosa, "Álvaro quería tenerme, pero me negué porque ya estoy con Alonso, jamás le sería infiel a mi marido".

Por supuesto, Raquel había inventado esa parte de la historia.

Tan pronto como ella terminó de hablar, Nita se acercó, miró a Ángela y le dijo con desprecio: "Te hemos secuestrado y te trajimos aquí a propósito, pero relájate, eres la querida hija de la familia Si y la esposa de Álvaro, así que no nos atrevemos a matarte. Sólo quiero despertarte de tu sueño, ¡quiero mostrarte quién es más importante para tu marido, tú o Raquel! Jajajaja...".

De pronto, un rastro de pánico apareció en los ojos de Ángela, pero enseguida se tranquilizó.

Como no había pasado nada entre Álvaro y Raquel la noche anterior, ella decidió confiar en su esposo, Ángela confiaba en el amor que Álvaro sentía por ella y confiaba en que tenía un lugar importante en su corazón.

La extrema compostura de Ángela irritó a Nita, ya que ella quería verla rogar por misericordia.

"¡Zaz!", de pronto, una pesada cachetada golpeó a Ángela en la cara, ella inmediatamente levantó la cabeza y miró a Nita, ¿cómo se atrevía esta mujer a abofetearla?

Al ver la furia en la mirada de Ángela, Nita se llenó de regocijo. "¡Zaz!", Nita había cacheteado a Ángela de nuevo.

Luego ella le tocó el rostro y dijo sarcásticamente: "Mira, tu piel es tan blanca y delicada, se está hinchando después de sólo dos bofetadas".

Después, Nita continuó con un tono aún más enojado, "¡Pero no te perdonaré! ¡Le ordenaste a dos de tus guardaespaldas que me violaran! Me vengaré más tarde... dejaré que disfrutes el doble de lo que yo, ya que he preparado cuatro hombres para ti... Jajaja...".

Junto a ellos, la cara de Raquel palideció por la culpa. Afortunadamente, la boca de Ángela estaba cubierta con una cinta, lo cual le impedía decir la verdad, de lo contrario, esos cuatro hombres... hubieran sido preparados para ella.

Entonces, Rafael se acercó a Ángela, le levantó la barbilla y con los ojos llenos de ira, la maldijo: "¡Perra! ¡Maldita seas! ¡Por tu culpa, Álvaro mandó a que me lastimaran!". A él se le había privado de cualquier posibilidad de trabajar y además, había perdido la parte más importante de su cuerpo: su órgano masculino.

Ángela lo miró con desprecio, si su boca no estuviera tapada con una cinta, habría gritado: "Ahora te has convertido en un eunuco, ¡te lo mereces!".

"¡Cómo te atreves a mirarme de esta manera! ¿Quieres que te c

le de esto...

'Nita Zhen...', Álvaro se burló con suma indiferencia, lo que provocó escalofríos a la gente a su alrededor.

Uno de los hombres se carcajeó y respondió: "¡Ellos se han ido!".

Entonces Álvaro miró nuevamente con seriedad a los dos hombres, lo cual los asustó.

"Álvaro Gu, tenemos dagas en nuestras manos, si te atreves a acercarte... ¡mataremos a las dos!", dijo uno de los hombres reuniendo todo el coraje que tenía.

Álvaro no les prestó atención y ordenó: "¡Suéltenlas!".

Los dos hombres se miraron y uno de ellos dijo: "Bien, pero sólo puedes elegir a una de ellas, ¿a quién escoges?".

"¡Suéltala!", sin dudarlo, Álvaro señaló a su esposa.

Ella suspiró de alivio. Ángela estaba muy contenta de que Álvaro la hubiera elegido.

Siempre lo había sabido, ¡él realmente la amaba!

"Jajaja...", uno de los maleantes se rió perversamente y dijo: "Estoy de buen humor ahora mismo, ¡así que no voy a dejar que ninguna de ellas dos se vaya! Sr. Gu, ¿qué le parece esto? Usted nos da cien millones en efectivo y entonces las dejaremos ir".

Álvaro apretó los puños y sonrió, "Está bien...", en cuanto les respondió, él comenzó a caminar lentamente en dirección a ellos.

Pero cuando los dos hombres notaron que Álvaro se acercaba, inmediatamente tomaron a las rehenes y se acercaron a la casa, advirtiendo: "¡Deje de acercarse o de lo contrario las mataré ahora mismo!".

De pronto, los dos hombres acercaron las dagas a la gargantas de Ángela y Raquel.

Si el dinero pudiera resolver el problema, no iba a ser un gran problema para Álvaro, así que se detuvo y dijo: "Déjenlas ir, les daré cien millones lo antes posible".

Free to Download MoboReader
(← Acceso rápido del teclado) Anterior Contenidos (Acceso rápido del teclado →)
 Novels To Read Online Free

Escanea el código para descargar la aplicación Manobook.

Subir

Compartir