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   Capítulo 1707 Es una pena que no seas un actor

Enamorada del CEO Por Bai Cha Palabras: 8472

Actualizado: 2019-06-18 23:24


En menos de dos minutos, la puerta de la sala de parto se abrió de nuevo y dos médicos salieron, en sus rostros se podía notar un aura de vergüenza. Cuando se dieron cuenta de que Gonzalo estaba parado afuera, ambos lo saludaron con respeto, "Director Si".

"¡Ja! ¡Álvaro debió haber expulsado a ustedes dos!", Gonzalo estaba en lo cierto.

Los doctores se miraron con resignación y no les quedó otra opción más que asentir.

Gonzalo los reconfortó con unas palmaditas en los hombros y dijo: "¡Vayan y hagan algo más! Ese tipo tiene la mente realmente cerrada, además la mujer en el procesp de parto es su esposa, así que dejemos que la atienda él mismo".

Álvaro iba al Hospital Privado Chengyang con bastante frecuencia durante los meses de embarazo de Ángela, por lo que los médicos del hospital sabían cuán excelentes eran sus habilidades médicas.

Uno de los obstetras dijo: "Lo comprendo. Es un experto en el ámbito médico. Si nos hubiéramos quedado en la sala de parto, lo único que podríamos hacer sería asistirlo".

'Pero el doctor Gu no tenía porque hacernos eso. Hemos trabajado en el Departamento de Ginecología y Obstetricia durante muchos años, por lo que estamos acostumbrados a realizar esos procedimientos, y todos los pacientes son iguales a nuestros ojos', pensó.

Gonzalo se encogió de hombros con resignación y dijo: "¡A mí también me explusó!".

Podía entender lo que sentía Álvaro, ya qué él mismo también ayudo en el parto de sus hijos.

Ya tenían listas todas las cosas que utilizaría el recién nacido, pero las duplicaron en el momento que se enteraron que eran dos bebés.

Toda la familia esperaba con ansias el nacimiento de sus gemelos.

Ángela sufría los dolores de parto en la cama y su cara estaba pálida. En su frente comenzaban a aparecer algunas gotas de sudor. Sujetó la mano de Álvaro con fuerza y dijo: "Jamás... daré... a luz a un bebé de nuevo... Es muy doloroso...".

"Está bien, está bien, ya no tendremos más bebés. Nena, aguanta un poco más". Álvaro tenía toda su atención puesta en el parto de sus hijos. Mientras tanto, puso su brazo cerca su boca y dijo: "Si sientes dolor puedes morder mi brazo".

El dolor era tan insoportable que Ángela no pudo aguantar por más tiempo y mordió el brazo de Álvaro sin dudarlo.

"Respira hondo y empuja... ¡Estás haciendo un excelente trabajo!". Gracias a su aliento y apoyo, Angela comenzó a sentirse un poco relajada.

"Doctor Gu, ¡puedo ver la cabeza del bebé!" Gritó una enfermera sorprendida.

Cuando Ángela le soltó el bra

queños cuerpos suaves de sus bebés.

Después de nueve meses de embarazo, había dado a luz a gemelos. Aquellos bebés eran tan lindos. ¡Los amaba mucho!

Álvaro se sentó a su lado, sostuvo su mano y dijo: "Ahora que estás despierta, ¡podrás amamantar por primera vez a nuestros bebés!".

Ella estuvo de acuerdo con él.

Pero en realidad no sabía cómo alimentar a sus gemelos...

Álvaro tomó a su hijo mayor de los brazos de Ángela y le dijo a Daisy: "Mamá, permíteme hacer esto. Por favor, ve a descansar un poco".

Daisy comprendió enseguida, así que abrazó a Saúl y salió de la habitación con la niñera.

Después de que se fueron, Ángela comenzó a alimentar a Sebastián con la ayuda de Álvaro. Estaba emocionada pero sentía un poco de vergüenza al hacerlo.

Cuando le quitaron el biberón, Sebastián se echó a llorar de inmediato. Pero se detuvo tan pronto como bebió leche directamente del seno de Ángela.

Álvaro estaba viendo a Ángela mientras alimentaba a Sebastián, lo que la hizo sentir tímida y avergonzada. No deseaba que él la mirara. "Álvaro, ve por Saúl ahora!".

Pero Álvaro no se movió. "Espera un momento, y no te apresures, tómate tu tiempo. Traeré a Seúl después de que Sebastián esté satisfecho". Dijo, señalando al bebé que estaba en sus brazos.

Ángela no replicó, pero se dio la vuelta con Sebastián en sus brazos, por lo que Álvaro no podía ver otra cosa que su trasero.

Finalmente, Sebastián se quedó dormido.

Pero también Saúl, se durmió después de beber una botella de leche preparada con fórmula.

Para dejar que los gemelos se acostumbraran a tomar leche materna, Álvaro puso a Saúl en el otro pecho de Ángela y dejó que lo alimentara.

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