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   Capítulo 1708 Álvaro aprende la lección

Enamorada del CEO Por Bai Cha Palabras: 7606

Actualizado: 2019-06-19 00:07


Ángela, al ver que Álvaro no estaba tan fuera de práctica, murmuró, "Vaya, parece que el Sr. Gu conoce bien cómo se hace eso".

Álvaro estaba un poco sorprendido. Debía admitir que nunca antes había visto esto, pero tal vez por instinto natural, sabía cómo hacerlo sin tener que aprender. "Estos dos muchachos se están apropiando de lo que es mío. Se supone que aquellos me pertenecen".

Al decir esto, Álvaro le hizó una sonrisa malvada a Ángela.

Después de permanecer unos segundos en desconcierto, rápidamente Ángela se sonrojó.

Luego, extendió su mano, pellizcándole el brazo. "Mantente alejado de mí". Más tarde, Ángela iba a vengarse de él.

Después de alimentar a los bebés, ella tomó un poco de sopa y volvió a dormirse.

En los días que siguieron, desde la mañana hasta la noche, muchas personas se acercaron para visitarla a ella y a los bebés. Estaba tan ocupada que no tenía ninguna oportunidad de hablar con Álvaro.

Pero al quinto día, cuando se suponía que debía abandonar el hospital, Ángela finalmente encontró la ocasión de hacerlo.

Primero que todo, le pidió a Daisy y a Estrella que se llevaran a sus bebés.

Ángela dejó de sonreír cuando se quedaron solos en la sala. Miró a Álvaro, quién tenía una expresión seria de indignación y dijo, palabra por palabra, "Huye, encuentra a los cabilderos, enamórate, déjate seducir...".

Lo pateó una o dos veces por cada palabra que decía.

A ella se le habían escapado unas seis o siete palabras en total, pero él recibió una docena de patadas.

En vez de enojarse, Álvaro se alegró. La abrazó y le dijo, "Cariño, ¿no escuchaste el viejo dicho? Una persona bien educada acude a las palabras y no los puños". ¡Qué idiota! ¡Se aprovechó de ella en numerosas ocasiones cuando ella perdió la memoria!

Si hubiera sabido lo que iba a suceder, no habría tomado la medicina.

¿Cómo se atreve a mentirle? Inclusive, él le había hecho una mirada de lástima, diciéndole que ella se había fugado con Fausto. ¡Era un mentiroso total! Nació para ser actor.

Además, incluso Gerardo y Edgar colaboraron para engañarla. La verdad era que todos los hombres de este mundo eran malvados.

"Ejem... Cariño, ¿no sabes que estoy haciendo esto por el bien de nuestro futuro y nuestros bebés? Ángela casi que

ra del Hospital Privado Chengyang.

Pero solo lo era en los papeles.

Y así fue porque todos en el hospital sabían que un brillante hombre se encargaría de todo para ella.

Entonces ella no debía manejar nada en este hospital. Sino que tenía que cuidarse a sí misma. Él se había hecho cargo temporalmente del hospital para ... complacerla a ella.

Ni bien terminó de saludarlos, se escuchó a las jóvenes otra vez, "Hola, director Gu".

"Buenos días, doctor Gu"

"¿Cómo está, doctor Gu?"

...

Los saludaron uno tras otro, mientras que parecían estar más emocionados por conocer a Álvaro que a Ángela.

Al ver esto, ella hizo pucheros con su boca y pensó, '¡Qué grupo de niñas coquetas! ¡Es realmente afortunado con las mujeres!

Aunque él solo era su asistente en el hospital, la gente no quería olvidar su otra identidad. Todos seguían admirando sus capacidades a pesar del tiempo. Solo era un asistente en los papeles, pero nadie lo llamaba así.

Bueno, hubo una persona que sí lo hizo. Ella lo llamaría Asistente Gu o Sr. Gu.

Pero otras personas definitivamente no lo llamarían así debido a su guapura y competencias.

Sin embargo, había un contraste entre el entusiasmo de Ángela y la tranquilidad de Álvaro quien solo asentía con la cabeza a las chicas que lo saludaban.

Pero se habían acostumbrado a ello.

Todos sabían que el Sr. Gu solo mostraría su sonrisa a su directora, Ángela.

Su sonrisa podía ser sutil, hermosa, brillante o un poco traviesa. Dependía de la situación.

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