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   Capítulo 1749 Historia extra N° 9 sobre Estrella Si

Enamorada del CEO Por Bai Cha Palabras: 9264

Actualizado: 2019-07-01 00:17


Cuando llegué a casa, me di cuenta que el rostro de mi padre se había endurecido por la rabia, él tenía la intención de pedirle a Gonzalo una explicación, pero lo detuve.

Poco después, tuve que regresar de Estados Unidos debido a mi embarazo.

Yo era toda una dama a los ojos de todos, una mujer encantadora de clase alta, a diferencia de Ire o Ángela, quienes eran animadas y extrovertidas, yo siempre estaba callada e incluso un poco retraída. Además, Gonzalo tenía unos siete años menos que yo, realmente no podía ver qué era lo que le atraía de mí.

Algunos decían que se trataba del dinero... pero en el fondo de mi corazón, sabía que la fortuna de mi familia era lo último que mi esposo deseaba de mí.

Aunque él sólo tenía 22 años en ese momento, ya se había destacado en la industria médica.

Eso era algo que todos sabían, además, su propio talento y el apoyo de su padre le habían dado un futuro prometedor.

Por la forma en que mi marido trataba a su hermana Ángela, me di cuenta de que su futura esposa definitivamente sería muy querida.

Resultó que tenía razón, Él realmente me trataba muy bien.

Yo era una persona tediosa y aburrida, mientras que Gonzalo tenía un gran sentido del humor, él me divertía todos los días, convirtiendo mis sonrisas en carcajadas.

Cuando cumplí 30 años, nació nuestro primer hijo.

Los hombres a mi alrededor, más jóvenes o mayores, entre ellos mi padre, Samuel, Leandro, Chuck, Daniel y Gerardo... todos tenían una cosa en común.

Preferían las hijas que a los hijos.

Mi marido estaba entre ellos y había deseado mucho tener una hija.

Fue una pena que nuestro segundo hijo también fuera un niño, lo llamamos Salvino.

Sin embargo, nunca vi ningún tipo de decepción o insatisfacción en los ojos de Gonzalo, él siguió siendo amable conmigo, como siempre.

El hecho de saber cuánto deseaba mi esposo tener una hija me entristecía, ya que no podía cumplir sus deseos, así que sugerí tener otro bebé, pero Gonzalo se negó. Él dijo que como yo tenía más de 30 años, sería más difícil para mí dar a luz que cuando era más joven, por lo que tendríamos que considerar mayores riesgos si quisiéramos seguir adelante.

Odiaba la idea de ponerme en peligro.

Entonces me abrazó y me consoló con ternura, "No importa que no tengamos una niña, mira Daniel tiene dos hijas, Gerardo y nuestros otros amigos también tienen las suyas, podemos invitarlas a la casa de vez en cuando y luego podemos enviarlas de vuelta cuando estemos contentos, ¿no es una mejor idea?", Él fue coherente tanto como con sus acciones como con sus palabras.

El hecho de que no tuviéramos una hija no perjudicó nuestro matrimonio.

A lo sumo, a veces echaba a los chicos cuando estaba molesto diciendo: "¡Qué tan mala suerte tuve p

ijo: "Estrella, en verdad quiero una niña, pero no quiero que pongas en riesgo tu salud o incluso tu vida".

Yo me reí y pregunté: "¿Entonces es porque no puedes mantener a un tercer hijo?".

Gonzalo se quedó sin palabras, no sólo había enfurecido a mi esposo, sino también a mis padres y a mis suegros. Ellos estaban hablando maravillas de mí, pero esta vez unieron fuerzas y me dieron un buen regaño, sin embargo, cuando me estaban culpando, mi marido vino y me respaldó de inmediato. Él dio un paso delante de mí para echarse la culpa, "Todo fue por mi descuido, Estrella no tiene la culpa de esto".

Entonces miré con lágrimas en los ojos al hombre que estaba parado en frente de mí, en ese momento supe que no me arrepentiría de haber tomado esta decisión.

El Buda realmente me había bendecido. Me hice un ultrasonido cuando tenía cuatro meses de embarazo, estaba esperando una niña.

La sonrisa en el rostro de Gonzalo me hizo sentir muy contenta.

Sasha nació en un invierno, toda la familia había estado ocupada cuidándome, en caso de resfriarme o cansarme demasiado.

¿Sabes por qué la llamamos Sasha?

Porque mi marido pensó que había sido tonto de mi parte tomar este riesgo del embarazo y quería marcar mi decisión necia pero valiente, así que como no podía permitir que él que la llamara Tonta a nuestra hija, elegí un homófono. *

(*El nombre de su hija Sasha suena como "tonto" en chino)

¿No es mi marido un hombre travieso?

Su apellido era Si, por lo tanto ella sería Sasha Si.

A mí me agradó bastante el nombre.

A partir de entonces, eramos Gonzalo, Estrella, Chano, Salvino y Sasha.

Una familia de cinco que vivían muy felices juntos.

Yo soy Estrella, estoy muy feliz de haberme casado con Gonzalo.

Y espero que también puedas conocer a alguien que te ame, te proteja y te adore por siempre.

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