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   Capítulo 720 Una decisión difícil

Vives en cada latido mío Por Shi Liu Xiao Jie Palabras: 9554

Actualizado: 2020-04-09 02:25


Jana suspiró ante el comentario de Zed, bajó su cuchara y lo miró fijamente. "Cariño, siempre dices que soy yo la que se preocupa por todo y, mira, aun así estás diciendo cosas como esas. Al parecer no eres mejor que yo. Siempre dices que me relaje, así que te lo digo yo: ¡relájate, Zed! Además, la médica estará aquí pronto, voy a tener la atención que necesito. Y, mira, tengo las notas de Mario; te aseguro que las leeré y las tendré siempre presente. No te preocupes tanto. Yo también me puedo cuidar sola".

Le dio a su esposo una sonrisa amplia y tranquilizadora.

Este la miró y le devolvió la sonrisa; sin embargo, aún se sentía reacio por la seguridad de su amada.

"¿Médica?", preguntó Juan. "¿Qué médica?". Tenía curiosidad, pero ni los miró y siguió concentrado en su comida.

"¡Oh, cierto! Olvidé mencionártelo", dijo Zed y se volvió hacia Juan. "Mira, después del incidente nos dimos cuenta de que no sabíamos en realidad qué clase de comida no deberían comer las mujeres embarazadas. Por eso, llamé a Antony y le pedí que buscara una médica en el que confíe para que venga y cuide de Jana hasta que nazca nuestro bebé. Además, confío en el juicio de Antony".

Juan frunció el ceño y su semblante cambió de inmediato. Dejó de comer y se volvió hacia Zed, serio. "¿Antony?", preguntó ansiosamente. "¿Llamaste a Antony? ¿Le dijiste que yo estaba aquí?", preguntó con ansiedad.

"Claro que sí. Fuiste tú quien empezó el problema", respondió Zed con seriedad. "Creo que merecía saber eso".

Juan palideció rápidamente, como si toda la sangre se drenara de su rostro. "Mierda, ¡estoy jodido!", gritó.

Jana observó la reacción de Juan al enterarse de que Antony sabía de su paradero y ladeó la cabeza con curiosidad.

Parecía que no solo se sentía intimidado por Zed sino también por el tal Antony, y con una gran intensidad.

'¿Qué está pasando?', se preguntó Jana y volteó a mirar a Zed.

Esperaba que su esposo respondiera a su pregunta.

Este vio la expresión de Jana y le sonrió, entendiendo todo de inmediato. "Bueno, verás, Antony es un genio en medicina. Es un verdadero profesional en su campo pero es un bicho raro. Aunque, siendo honesto, decir 'bicho raro' es subestimar la realidad. Es como si ser un genio y un lunático al mismo tiempo fueran sus dos facetas. Cuando todavía nos estábamos sirviendo en las tropas, siempre lo veíamos disfrutar de sus experimentos. Solía diseccionar varios tipos de animales y a veces, si quería divertirse un poco más, hacía experimentos con cadáveres humanos.

Pero, cada persona tiene sus excentricidades. La pequeña excentricidad de Antony consistía en que era una persona audaz al realizar experimentos pero, en la vida real, era todo lo opuesto. No mataría a una mosca. Como sea, hablaba muy poco con nosotros pero con Juan era completamente diferente. Hablaba bastante con él.

cuánto odiaba la idea de casarse con Tina, pero la reacción que vio en él estaba ahora más allá de sus expectativas.

En ese momento, ella sabía lo que debía hacer a continuación.

Mientras tanto, Zed miraba a su esposa, cuyos ojos puestos en Juan brillaban con intensidad. Lo miraba como miraría un león a su presa, esperando a saltar.

Bastaba mirar a Jana para que Zed supiera lo que pasaba por su mente.

Quería detenerla de llevar a cabo su plan pero se dio cuenta de que no podía hacer nada cuando vio cómo su rostro pálido y enfermizo volvía a tener color por la emoción.

Si intentaba detenerla, todo lo que iba a lograr sería ponerla de mal humor.

"Ya he tomado una decisión", dijo Juan finalmente. "Elijo encontrarme con Antony", declaró mirando a Jana con determinación.

En lugar de mostrar decepción, Jana sonrió ampliamente.

'Te tardaste mucho, el tiempo ya se agotó. No importa cuál sea tu respuesta, ya es muy tarde.

Ya sabía la respuesta que estaba muy en el fondo de ti durante ese minuto y medio que tardaste en considerar tus opciones', pensó Jana con la mirada fija en Juan.

Por otro lado, este se sintió incómodo y se preguntó por qué ella le sonreía de esa forma.

Había mil y un significados detrás de esa sonrisa que no podía adivinar de qué se trataba.

Sin embargo, la sonrisa de Jana daba a entender que no creía en su respuesta.

Juan lanzó un suspiro y repitió su respuesta para demostrar su determinación. "Estoy seguro de mi decisión, Jana.

He sopesado mis opciones y ya decidí. Prefiero enfrentarme al bisturí de Antony que perder mi libertad".

Jana hizo una mueca de burla y sacudió la cabeza. "No me importa si estás seguro de tu decisión o no", dijo con una sonrisa. "Es claro que la respuesta se encuentra muy en el fondo de ti; puedo sentirla, no importa cuánto lo niegues".

'Mientras más te escondas, más expuesto estarás, Juan'.

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